Acuerdo con Estados Unidos: para la carne, ahora viene lo más importante
Luego del entendimiento con los Estados Unidos que le permitió a la Argentina acceder a una cuota ampliada a 100.000 toneladas para la carne vacuna, la semana transcurrió con muchos contactos ent...
Luego del entendimiento con los Estados Unidos que le permitió a la Argentina acceder a una cuota ampliada a 100.000 toneladas para la carne vacuna, la semana transcurrió con muchos contactos entre los mismos frigoríficos exportadores y con autoridades del Gobierno. El foco estuvo puesto en la implementación del cupo extra a las 20.000 toneladas ya concedidas, y también en seguir explorando otras aperturas. Se espera, a modo de ejemplo sobre esto último, que durante este año se concrete una misión a China para intentar destrabar el ingreso de menudencias, una asignatura pendiente al margen de que ese mercado ya es el principal cliente. También, se comenta en la actividad, la Argentina tiene en la agenda buscar el mercado de subproductos en la Unión Europea.
Respecto de los Estados Unidos, un influyente industrial del Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC) destacaba que se trata de un buen acuerdo y que nunca la Argentina tuvo un cupo tan grande y con arancel prácticamente cero (44,4 dólares por tonelada). El otro punto central, que motivó diversas conversaciones en la semana, es el de la implementación de la cuota extra.
Es sabido que en la proclama de Donald Trump se incluyó la palabra recortes para trimming, no cortes en general. ¿No se le va a poder vender cortes premium?, fue una de las preguntas que se hicieron en el sector.
En primer lugar, contaron, Trump incorporó ese término porque la urgencia, aunque el volumen no le alcance en lo absoluto, es atender el frente interno: dar una señal de que hay preocupación por el precio de la carne en ese país con foco en productos de mucho consumo popular como las hamburguesas.
Más allá de la precisión que quedó en la letra de Trump, en el sector se sabe que los negociadores argentinos trabajan para que la puesta en marcha -al cierre de esta edición se esperaba que Estados Unidos pusiera en su Aduana las posiciones arancelarias- sea bien amplia. “Puede ocurrir que las 20.000 toneladas queden para cortes finos y las otras 80.000 toneladas para el resto “, dijeron.
Las 20.000 toneladas son para todas las posiciones. Sin embargo, según contaron, el año pasado menos del 25% correspondió a ventas de cortes finos y el restante fue para trimming y mantas. “En el marco de la implementación se va a negociar todo”, indicaron. “Otra alternativa sería corregir las posiciones ; son las reuniones de implementación que faltan”, agregaron.
Como el nuevo acuerdo se trata de cuotas por trimestre, lo que no se envía en uno no pasa como volumen para el siguiente. Según trascendió, en el primer tramo se aplicará el criterio de primero llegado, primero servido. “Después se verá”, apuntaron.
La Argentina tiene en volumen a China como su primer cliente. Luego quedará, tras el anuncio de Trump, Estados Unidos en segundo lugar. Para Paloma Fontana, analista de ganadería de AZ-Group, respecto de China “la Argentina quedó muy bien parada luego de que se establecieran cuotas a los distintos países importadores al recibir una autorización que se ubica por encima de lo que exportó en 2025″. Son 511.000 toneladas con un arancel del 12,5%, si eso se supera hay que tributar un 55%. En cambio, Brasil, que colocaba el 52% de las necesidades del gigante asiático, vio reducido su cupo en 352.000 toneladas, a 1.106.000 toneladas.
En este marco, la Argentina habría quedado posicionada como alternativa más allá del cupo. Vale recordar, no obstante, que en el sector no pocos creen que los envíos de la Argentina a China podrían recortarse para atender la demanda norteamericana, que es de mayor precio. Habría una redistribución de destinos.
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El punto clave para el negocio es seguir abriendo mercados. Japón para todo el país, no solo para la Patagonia, y Corea del Sur, entre otros, vienen siendo algunos de esos destinos codiciados. Uruguay, que tiene el mismo estatus sanitario que la Argentina, les vende con un diferencial de una trazabilidad ganadera que lleva años y le permitió entrar en esos mercados. Es un activo que destaca Víctor Tonelli, consultor, junto a otro: el vecino país nunca mintió sobre lo que ocurrió con la aftosa.
Las oportunidades en los mercados pueden ser más amplias en el resto de los países del sudeste asiático. Solo hay que acelerar. Confluyen esfuerzos del sector público, el privado y hasta el Ipcva. “Se está trabajando bien y es probable que en los próximos años iremos encontrándonos con nuevas aperturas”, destacó.