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Adiós al maestro de música: a los 85 años, murió José van Dam

La Chapelle Musicale Reine Élisabeth de Bélgica anunció el fallecimiento, a los 85 años, de quien desde 2004 se desempeñaba como maestro residente de canto. Nacido el 25 de agosto de 1940 en I...

Adiós al maestro de música: a los 85 años, murió José van Dam

La Chapelle Musicale Reine Élisabeth de Bélgica anunció el fallecimiento, a los 85 años, de quien desde 2004 se desempeñaba como maestro residente de canto. Nacido el 25 de agosto de 1940 en I...

La Chapelle Musicale Reine Élisabeth de Bélgica anunció el fallecimiento, a los 85 años, de quien desde 2004 se desempeñaba como maestro residente de canto. Nacido el 25 de agosto de 1940 en Ixelles, al sur de Bruselas, José van Dam, de nombre verdadero Joseph van Damme, fue descubierto a los 10 años por un jesuita que dirigía un coro en la iglesia vecina de la casa de su familia, quien le escuchó cantar. El jesuita invitó al niño a cantar en el coro y le recomendó empezar a estudiar solfeo y piano. A los 13 años, acompañado de un profesor del Conservatorio de Bruselas que le siguió en el cambio de voz, prosiguió sus estudios hasta que en 1961 se diplomó en canto lírico. Ese mismo año, la Ópera de París le empezó a ofrecer pequeños papeles en diversas óperas, la primera de las cuales fue interpretando los papeles de rey Príamo y Mercurio en Les Troyens de Berlioz.

En la Ópera de París permaneció cuatro años, llegando a cantar algunos papeles de cierta importancia en La Bohème y Tosca. En 1965 lo contrató el Gran Théâtre de Genève, en cuya compañía permaneció hasta 1967, año en el que pasó a la Deutsche Oper Berlin, en la cual permaneció hasta 1973 y cantó la mayor parte de los papeles más importantes del que fue su repertorio, además de mostrarse como uno de los grandes intérpretes mozartianos de su generación.

A principios de la década de 1970, el talento de José va Dam ya era conocido en la mayoría de los grandes teatros importantes, tanto de Europa como de los Estados Unidos, que empezaron a invitarle con frecuencia, consolidando su carrera internacional, que le llevó a algunos de los mejores y más importantes coliseos líricos y festivales de todo el mundo.

A lo largo de más de cuatro décadas, José van Dam fue presencia habitual en los grandes escenarios internacionales: la Opéra de París, la Royal Opera House de Covent Garden, el Teatro alla Scala de Milán, la Deutsche Oper y la Staatsoper de Berlín, el Metropolitan Opera de Nueva York y, de manera muy especial, el Festival de Salzburgo, donde dejó interpretaciones de referencia. También actuó en el Teatro Real de Madrid, el Liceu de Barcelona y otros coliseos europeos y estadounidenses que lo contaron entre sus artistas recurrentes.

Colaboró con algunos de los directores musicales más influyentes de su tiempo, entre ellos Herbert von Karajan, Georg Solti, Claudio Abbado, Karl Böhm, James Levine y Riccardo Muti, además de mantener una estrecha relación artística con directores de escena como Patrice Chéreau. Esa red de colaboraciones consolidó su prestigio como uno de los bajos-barítonos más sólidos y respetados de su generación, admirado por su musicalidad, rigor estilístico y profundidad interpretativa.

Su figura trascendió el ámbito estrictamente operístico con su incursión en el cine, especialmente en la película El maestro de música (1988), de Gérard Corbiau. Allí interpretó a un célebre barítono retirado, que transmite su arte a una joven promesa, un papel que parecía dialogar con su propia estatura artística y que acercó su nombre a un público más amplio.

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Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/adios-al-maestro-de-musica-a-los-85-anos-murio-jose-van-dam-nid19022026/

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