Alerta migrantes: el curioso método de un barrio en Los Ángeles para detectar la presencia del ICE
En un contexto de ofensiva contra los ...
En un contexto de ofensiva contra los inmigrantes indocumentados, un grupo de activistas en el barrio de Highland Park, en Los Ángeles, comenzó a implementar un curioso método para advertir sobre la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Cuando se detecta a un agente federal, los vecinos hacen sonar sirenas con alarmas audibles hasta media milla (800 metros) para que los extranjeros puedan resguardarse.
El curioso método de activistas en un barrio de Los Ángeles para alertar sobre la presencia del ICELas redadas de los agentes del ICE a lo largo de 2025 derivaron en numerosas detenciones de inmigrantes en California y las intensas protestas de mediados de año no lograron frenar la política migratoria del gobierno federal. Ahora, un grupo de voluntarios utiliza un método de disuasión que no incluye una confrontación directa en movilizaciones.
Estudiantes protestan en el centro de Los Ángeles en contra del ICEPara alertar sobre la presencia de oficiales de inmigración, los activistas instalaron más de 15 sistemas de alerta en hogares de Highland Park:
Las sirenas son colocadas en lugares ocultos dentro de propiedades privadas.El sistema se controla de forma remota mediante una aplicación en los teléfonos móviles que permite activar y desactivar las alarmas. Los usuarios no revelaron el nombre de la aplicación para evitar que las autoridades bloqueen su uso.La red funciona bajo un protocolo claro difundido mediante volantes colocados por todo el barrio: “Cuando la alarma suene, el ICE está en la comunidad. Salgan de las calles, busquen refugio y enciérrense”.El sistema de alerta es audibles hasta media milla (ocho kilómetros) de distancia. Tienen el tamaño de un balón de fútbol y son de color rojo.Los dispositivos cuestan aproximadamente 70 dólares cada uno y se compran con fondos recaudados por la comunidad.En diálogo con CNN, una residente de la zona, que pidió mantener su identidad anónima, aseguró que las sirenas no generan una molestia relacionada con el ruido. “No va a estar activo todo el tiempo. El ruido es igual al de la bocina del auto”, indicó.
La reacción del DHS al método en Los Ángeles para detectar la presencia del ICEA través de un comunicado, citado por Los Angeles Times, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) compartió una declaración respecto al sistema, que como una “locura literal”.
El portavoz comparó el uso de estas sirenas con las utilizadas en Londres durante los bombardeos alemanes y describió la medida como una “molestia pública”, en contraste con lo que sostienen los vecinos, quienes aseguraron que hasta el momento no representan un estorbo para nadie.
Ahora, el objetivo de los activistas es crear una red de protección vecinal que permita a las personas vulnerables evitar confrontaciones directas con los agentes migratorios mediante un aviso sonoro preventivo que funcione las 24 horas.
En Highland Park, este año se produjeron operativos que derivaron en la respuesta de los activistas. En enero, mientras Minneapolis, en Minnesota, estaba en el foco de las redadas, agentes migratorios arrestaron a un vendedor de comida en el barrio ubicado dentro de Los Ángeles, informó ABC News en aquel entonces.
La importancia de la comunidad migrante en CaliforniaLa comunidad migrante en California representa una de las más numerosas en todo Estados Unidos. En concreto, más de 2,3 millones de extranjeros indocumentados residen allí, según CalMatters.
La medida para mitigar el impacto de las redadas surge en un contexto de preocupación creciente. Hasta junio del año pasado, según un informe de The New York Times, California fue el estado con el tercer mayor número de arrestos por inmigración después de Texas y Florida, con un incremento del 123% en los arrestos en comparación con 2024.
Pero las medidas contra la inmigración no solo afectan a la comunidad, sino que tienen un impacto directo en los ingresos estatales. El gobernador Gavin Newsom publicó un comunicado de prensa en febrero en el que detalló que las deportaciones en California podrían reducir la actividad económica estatal en US$275 mil millones y eliminar US$23 mil millones en ingresos fiscales anuales.
A su vez, la pérdida de mano de obra inmigrante retrasaría proyectos (incluida la reconstrucción de Los Ángeles tras los incendios forestales), reduciría el suministro de alimentos y aumentaría los costos.