Asesinaron a un policía cuando irrumpió con una brigada en un búnker de drogas de Florencio Varela
Un sargento de la policía bonaerense fue asesinado por un grupo de narcos tras irrumpir en un búnker de venta de drogas en Florencio Varela.Según fuentes policiales, el uniformado, identi...
Un sargento de la policía bonaerense fue asesinado por un grupo de narcos tras irrumpir en un búnker de venta de drogas en Florencio Varela.
Según fuentes policiales, el uniformado, identificado como Facundo Giménez, fue baleado cuando ingresó con colegas de las comisarías 6a. y 1a. de Florencio Varela en la vivienda situada en Ginebra y La Haya.
Giménez había sido convocado a participar del operativo debido a que se desempeñaba en el servicio externo de la seccional 5a. Cuando los efectivos ingresaron en el inmueble, los narcos abrieron fuego y uno de los balazos hirió en la cabeza al sargento Giménez.
Al verlo herido, los compañeros de Giménez lo trasladaron a un hospital de Florencio Varela, donde llegó sin vida.
Al mismo tiempo que los policías llevaron a su compañero herido al hospital, otros uniformados detuvieron a los narcos que balearon al sargento y que estaban en el búnker de venta de drogas.
Se trata de tres sospechosos, de 26, 28 y 15 años, que quedaron detenidos a disposición del fiscal de turno de Florencio Varela.
Con Giménez suman cinco los policías asesinados en cumplimiento del deber en lo que va del año en el país. Cuatro de los cinco efectivos se desempeñaban en la Policía de la Provincia de Buenos Aires y el restante, Rodolfo Manfredi, integraba la Policía Federal y fue baleado hace seis días durante un operativo en un puesto de venta de drogas en Rosario. Manfredi estaba asignado al Plan Bandera, que realizan las fuerzas federales de seguridad para combatir el narcotráfico en la mayor ciudad de Santa Fe.
Santiago Oleksiuk, Alejandro Núñez y Neri Malcon Churquina fueron los otros integrantes de la fuerza de seguridad bonaerense asesinados cuando prestaban servicio. Al primero de ellos lo mataron en circunstancias similares a la del homicidio de Giménez, cuando irrumpió en un puesto de venta de drogas en la villa del 18, en San Martín.
Churquina fue asesinado cuando cumplía servicio en una comisaría de Open Door, en Luján. Recibió dos tiros en la cabeza disparados por un joven de 25 años que se atrincheró en la seccional cuando fue a notificarse de una causa por violencia de género y se enteró, allí mismo, que también pesaba sobre él un pedido de captura por desobedecer una restricción de acercamiento.