Astor Piazzolla: la historia del concierto inédito que dio en Mar del Plata y que acaba de ver la luz
A más de cincuenta años de su realización, sale a la luz The Homeland Concert (El concierto en la ciudad natal), un documento sonoro excepcional de Astor Piazzolla, registrado en julio de 1973 e...
A más de cincuenta años de su realización, sale a la luz The Homeland Concert (El concierto en la ciudad natal), un documento sonoro excepcional de Astor Piazzolla, registrado en julio de 1973 en el Teatro Diagonal de Mar del Plata, su ciudad natal. El material, que permaneció inédito durante más de medio siglo, se edita ahora en una edición limitada en formato doble CD, concebida con el objetivo de preservar y difundir un concierto de enorme valor histórico y artístico.
El registro corresponde a una de las últimas presentaciones del Quinteto Nuevo Tango, la formación creada por Piazzolla en 1960 que redefinió el lenguaje del tango y marcó un punto de inflexión en la música popular argentina. Este concierto presenta, además, una integración poco habitual del quinteto, con Astor Piazzolla (bandoneón), Antonio Agri (violín), Horacio Malvicino (guitarra eléctrica), Kicho Díaz (contrabajo) y Osvaldo Tarantino (piano), cuya participación al piano constituye uno de los rasgos distintivos de esta grabación.
The Homeland Concert documenta el segundo concierto de una jornada particularmente intensa: Piazzolla ofreció dos funciones en el mismo día, además de realizar grabaciones para la televisión argentina y brasileña. Tal como se señala en el texto incluido en el booklet, “la actividad de Astor y su quinteto fue verdaderamente extenuante ese inolvidable día de invierno”, que culminó con una actuación nocturna capturada directamente desde la consola, hoy recuperada con sonido restaurado.
El repertorio registrado incluye obras emblemáticas como “Todo Buenos Aires”, “Lunfardo”, “Los poseídos”, “Buenos Aires hora cero”, “Adiós Nonino”, “Caliente” y la integral de “Las cuatro estaciones porteñas”, cerrando con una versión especialmente intensa de “Retrato de Alfredo Gobbi”. La edición es una producción conjunta de BoyJah Publishing y la Fundación Astor Piazzolla, institución que celebra este año su 30º aniversario, reafirmando su misión de preservar y proyectar el legado de uno de los grandes compositores del siglo XX.
Doblete en el teatro DiagonalEn julio de 1973, en pleno crudo invierno en la ciudad costera del Atlántico Sur, Astor Piazzolla brindó un histórico concierto en su ciudad natal: Mar del Plata. En realidad se trató de dos conciertos en un mismo día, en uno de los lugares emblemáticos de la cultura y el espectáculo de la ciudad durante la década del setenta: el teatro Diagonal.
La actividad de Astor y su quinteto fue realmente maratónica esa inolvidable y fría jornada, ya que además de brindar dos conciertos la misma noche en el teatro, filmó un par de temas para la Rede O Globo de la televisión brasileña, además de haber grabado dos temas temprano por la tarde en los estudios del Canal 8 de la TV local. Terminó completamente exhausto pero feliz, tanto es así que ya casi de madrugada, cuando fue a cenar a su restaurant preferido del puerto marplatense con familiares y amigos, dijo: “Nunca he estado tan cansado en mi vida, pero creo que nunca toqué tan bien”.
El segundo concierto de la noche fue grabado de consola en cinta abierta y es la maravillosa gema que se encuentra en The Homeland Concert. Al comenzar el concierto, Astor tuvo unas palabras muy sentidas para su ciudad natal: “Estamos muy contentos de estar en Mar del Plata, especialmente yo, que quiero tanto a mi ciudad. Y que vengo tan poco además; ojalá pudiera venir siempre. Uno desea a veces quedarse en Mar del Plata pero lamentablemente las cosas se hacen en Buenos Aires. El sueño mío sería que alguna vez Mar del Plata se convirtiera en una pequeña Buenos Aires y uno pudiera hacer todo aquí sin tener que volver allá”.
Sobre el Quinteto Nuevo TangoLa década del 60 fue la época de oro de Astor Piazzolla como músico, compositor y creador. Fue aquella década donde su talento y creatividad explotaron en su máxima expresión, donde se consolidaron su estilo y obra para siempre. Su genio terminó de florecer definitivamente. Todas las búsquedas, todos los experimentos, los estudios, las noches de vigilia y aprendizaje, los viajes, las incertidumbres, las incomprensiones, tuvieron finalmente su fruto. Astor creará el quinteto. Todos los conjuntos, todas las distintas formaciones, que armará a partir de su creación y hasta el final de su vida serán a partir de él. A él le agregará, a él le cambiará y a él siempre volverá.
Hizo cosas verdaderamente maravillosas con otros grupos, pero su creación fundamental y esencial será el Quinteto. Con la creación de esta formación logró armar el mejor tipo de conjunto para expresar su música, con mayor ganancia tímbrica y orquestal.
Con el Quinteto su música se hace más personal, más cosmopolita, aún con el agregado de la guitarra eléctrica (algo propio del jazz e inédito en el tango), creando un grupo pleno de lirismo y fuerza que se transformará en su formación instrumental más equilibrada y con la cual compondrá la producción más importante de su carrera.
A partir del Quinteto existe un antes y un después definitivo de la música de Buenos Aires. Con el Quinteto tocan en lugares de la ciudad que se convertirían en míticos, al tiempo que salen de gira por las provincias del país. La TV y la prensa lo siguen: notas en portadas e invitaciones a programas contribuyen a hacer de Piazzolla uno de los íconos culturales de esos años. Ante los reproches de que lo suyo no era tango, respondía convencido y algo encendido: “Es más tango que nunca, es música contemporánea de Buenos Aires de hoy”.
En junio de 1960, Astor regresó a la Argentina después de un período de residencia en Estados Unidos junto a su familia y luego de presentarse en radio y televisión con una orquesta de 16 músicos (donde incorporó el vibráfono como reminiscencia de su experiencia norteamericano), forma un conjunto camarístico donde finalmente puede volcar toda su creatividad y nuevas ideas para el tango: el Quinteto Nuevo Tango (que en sus distintas encarnaciones a través del tiempo se conoció también como Quinteto Tango Nuevo o simplemente Quinteto de Astor Piazzolla).
Así hablaba de su idea del Quinteto en una entrevista para Buenos Aires Musical (1962): “Un grupo formado con el criterio que se forma un grupo de cámara: con instrumentistas de una solidez y profunda formación musical y que, al mismo tiempo, no sean ajenos al espíritu que alimenta a la música popular de Buenos Aires.” El mismo estaba integrado por bandoneón, violín, contrabajo, piano y guitarra eléctrica, siendo su primer formación la de Astor en bandoneón, Simón Bajour en violín (rápidamente ingresaría Elvino Vardaro en su lugar), Jaime Gosis en piano, Horacio Malvicino en guitarra eléctrica (luego lo suplantaría Oscar López Ruiz) y Kicho Díaz en contrabajo.
Esta formación fue la base del Quinteto Nuevo Tango durante la prolífica y esencial década del sesenta, con el muy importante ingreso (en 1962, reemplazando definitivamente a Vardaro) de Antonio Agri, quien a partir de allí sería el violinista de todos los grupos y proyectos de Astor hasta 1976. Una formación que es pura síntesis: el bandoneón es la tradición, la guitarra eléctrica la modernidad, el violín el lirismo, el contrabajo el anclaje y el piano la amalgama que invita a la improvisación (sobre todo con Gosis), si se necesita o se puede. En 1970, el gran pianista Dante Amicarelli fue miembro durante un breve pero fructífero período.
En octubre de 1971 se oficializa la creación del Conjunto 9, una ampliación del Quinteto (Antonio Agri en violín, Oscar López Ruiz en guitarra eléctrica, Kicho Diaz en contrabajo y Osvaldo Manzi en piano) a los que le sumará viejos conocidos como José Bragato en cello, Hugo Baralis en violín, José Corriale en percusión y Néstor Panik en viola. Con el Conjunto 9 graba dos discos para la RCA: “Música Popular Contemporánea de la ciudad de Buenos Aires – Vol I y II (para la grabación del segundo volumen ya se incorpora al noneto en forma definitiva el gran pianista Osvaldo Tarantino en reemplazo de Manzi).
La vida de este celebrado noneto dura prácticamente dos años, y con él viaja a Italia donde realiza importantes actuaciones, entre ellas una en la RAI (TV pública italiana), donde acompañan a la célebre cantante Mina en una antológica versión de “Balada para mi muerte”, que luego grabarían en estudio (con dos versiones del mismo tema –una en italiano y otra en español) junto a la gran diva de la canción popular italiana.
Lamentablemente, en 1973 tiene que disolver el Conjunto 9 al no recibir una subvención prometida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (quien ya le había subsidiado el Noneto el año anterior con actuaciones por todo el país), razón por la cual reforma temporariamente al Quinteto.
En el invierno de ese año comienza a dar recitales nuevamente con su querido conjunto (Agri, Diaz, Malvicino y Osvaldo Tarantino) y antes de realizar una gira por Brasil, brinda el histórico recital en el Teatro Diagonal de la ciudad de Mar del Plata, el cual finalmente ha podido ver la luz.
Este hallazgo ha sido posible gracias al trabajo y esfuerzo de Randal Irwin para BoyJah Publishing, de Oregon, Estados Unidos, en la producción ejecutiva y la Fundación Astor Piazzolla que preside la viuda de Astor, Laura Escalada Piazzolla en la dirección artística. Este doble CD es el maravilloso testimonio del arte y del amor a sus raíces de uno de los más grandes compositores y músicos que ha dado el siglo XX.