Avanzan las obras: Así quedará restaurada la histórica rambla de Mar del Plata, qué pasará con los lobos de piedra
MAR DEL PLATA.- Los pequeños lunares que quiebran el brillo parejo de los nuevos baldosones que luce en casi toda su extensión la vereda que da al Boulevard Patricio Peralta Ramos no son otra cos...
MAR DEL PLATA.- Los pequeños lunares que quiebran el brillo parejo de los nuevos baldosones que luce en casi toda su extensión la vereda que da al Boulevard Patricio Peralta Ramos no son otra cosa que chicles arrojados al piso, empañados por la tierra y pegajosos al pisotón cada vez que el calor aprieta en estos días de un verano que vuelve a regalar máximas por encima de los 30°C.
“Recién colocados eran un espejo, una lástima si la gente no cuida”, comenta a LA NACION uno de decenas de operarios que a mediados del año pasado iniciaron el desafío de recuperar, restaurar y poner en valor la rambla de Mar del Plata, un conjunto arquitectónico que es Monumento Histórico Nacional, acumula más de 80 años de historia y busca reencontrarse con su mejor imagen a partir de una inversión total que superará los $20.000 millones y se ejecuta por etapas con recursos de la administración bonaerense.
Inevitable ha resultado la convivencia de turistas con todo este despliegue de maquinarias, personal y materiales y las restricciones de paso para el público en general a buena parte de este emblemático paseo, postal principal de Mar del Plata. Las primeras vallas asomaron en vísperas de las últimas vacaciones de invierno, cuando se consolidó el obrador en el extremo sur de este conjunto diseñado por el arquitecto Alejandro Bustillo y en el que conviven los edificios del Casino Central y el hoy NH Gran Hotel Provincial.
Hacia fin de año todavía era un laberinto ese montaje de pasillos por el que debían marchar turistas y marplatenses para flanquear las zonas donde se avanzaba con algunos de los focos de mejoras. La obra tiene dos etapas y esta primera, que ya tiene avances de casi 50%, acaba de dejar lista, recuperada y habilitada toda la vereda que se extiende por el paseo costanero hacia la calle.
Incorporaciones y modificacionesAl rescate de la mejor versión de ese recorrido, que intenta mantener el estilo y condiciones de la construcción original que data de la década del ‘40, se sumaron algunas incorporaciones y modificaciones que atienden demandas y exigencias de estos tiempos. Por ejemplo, se incorporaron rampas para facilitar el tránsito de personas con discapacidad.
“Disculpe las molestias”, dice el mensaje que se repite en carteles al paso de los turistas que van y vienen, con sus reposeras y sombrillas, con sus bolsos y heladeras portátiles, rumbo a este frente céntrico de playas por la franja más próxima al teatro Auditórium. “Hace 40 años que tenemos departamento frente a Plaza Colón y que venimos a la playa derechito al Casino; es una lástima que la gente no cuide algo tan lindo”, dice María Esther de los Santos, de Capital Federal, en camino con su pareja, Ovidio, a disfrutar del sol y del mar. “No hay que quejarse si incomoda o hay que dar una vuelta más larga, la están poniendo linda a la rambla”, aclara a LA NACION.
El otro frente que tiene avances notorios también recorre una extensión paralela al recorrido del Boulevard Patricio Peralta Ramos, pero sobre la margen este del complejo, escaleras abajo, ya a nivel de playa. El nivel de deterioro y abandono del lugar espantaba. Con paredes repletas de grafittis y veredas convertidas en lagunas con cada poco de lluvia. Se renovó con piezas de piso reticulado, se dispusieron canteros para espacios verdes y ese corredor conocido como “bajorambla” ya aparece libre de aquellas pintadas. ¿Durará?
“Entendemos que pueda incomodar en plena temporada, pero es una obra muy grande y que por primera vez aborda de manera integra la recuperación de la rambla de Mar del Plata”, explicó Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires. Destacó los avances logrados en esta primera mitad de la obra planificada y anunció el inminente llamado a licitación de la segunda y última, que se ejecutaría a partir de mayo próximo y debería estar terminada antes del verano 2027.
El epicentro actual de las obras es la plazoleta Almirante Brown, justo entre ambos edificios. Casi el 80% de esa superficie está consolidada como un obrador. Dentro de esos límites se levantan baldosas y se reemplazan por otras similares. Los responsables de obra han destacado que se intenta rescatar todo el material original posible para ser reutilizado.
Durante estos seis meses no solo se atendió la renovación del solado, que es lo que empieza a quedar a la vista y en parte ya dispuesto a tránsito peatonal. Hubo mejoras de instalaciones por debajo de esa superficie para renovar sistemas pluviales que acusaban casi 85 años de lluvias. Lo mismo los conductos eléctricos que alimentan las instalaciones y luminarias del sector. Las farolas que luce el paseo, también históricas, ya habían sido retiradas, restauradas y vueltas a instalar, obra en este caso del área de Restauración de Monumentos Escultóricos del municipio de General Pueyrredon.
En penumbras“Son 20.000 metros cuadrados, dos plazas de Mayo”, refiere Katopodis para dar dimensión del alcance que tiene este plan de obras que, en su segunda etapa, se ocupará de otro de los puntos más críticos que tiene el complejo: sus recovas. Son puro abandono, con cielorrasos que se desprenden, cables que asoman y locales que conviven con esas condiciones mientras brindan servicio a sus clientes. Ni hablar de lo que representan en horario nocturno, en penumbras.
Frente a esas galerías se extiende el corredor principal de la rambla, que da a los fondos del hotel y el Casino Central. Todavía no se avanzó sobre ese sector donde en esta época se acumulan a diario artistas que reúnen a cientos de personas: unos cantan, otros hacen coreografías de Michael Jackson y alguno cuenta chistes, todo a la gorra. Cada tanto, parlante portátil de por medio, se convierte en pista de baile. Una tarde puede ser milonga; al día siguiente, bailanta. La rambla también es una cartelera de espectáculos a cielo abierto.
Esta semana hubo una reunión entre funcionarios y responsables técnicos de la obra y distintos referentes de organizaciones y entidades de la ciudad para explicar cómo será el tramo final de trabajos. Junto a las recovas se emprenderá la restauración de las fachadas que enfrentan al mar y también las laterales más la renovación de instalaciones y redes de agua, cloacas y desagües, entre otras mejoras.
A lo profundo también se suma lo estético, que requiere la intervención de especialistas en patrimonio. A los trazos del edificio que marcan el estilo tan emblemático de esta rambla se sumará un nuevo mimo a los tradicionales lobos de piedra, el par de esculturas que son obra del artista José Fioravanti. Cada tanto, castigados por vandalismo, algo más cuidados por estos días, les espera una limpieza y restauración minuciosa y profunda.