Boca, entre Talleres y la Copa Libertadores: una prueba clave, con rotación y la exigencia de siempre
El cuerpo, en Córdoba; la mente, el alma y el corazón, en Chile. Así afrontará Boca el partido de este jueves ante Talleres, por la decimotercera fecha del Torneo Apertura, como antesala del de...
El cuerpo, en Córdoba; la mente, el alma y el corazón, en Chile. Así afrontará Boca el partido de este jueves ante Talleres, por la decimotercera fecha del Torneo Apertura, como antesala del debut en la Copa Libertadores frente a Universidad Católica. Será una prueba de riesgo para los dirigidos por Claudio Ubeda, que realizará al menos cinco cambios en busca de perfilar el once ideal y con la obligación de ganar para cumplir uno de los primeros objetivos del año: llegar al estreno copero bien posicionado en el plano local y, sobre todo, con más certezas futbolísticas.
Mientras toda la atención giró en torno a la selección argentina, tanto en Ezeiza y la Bombonera, muy cerca de allí, el técnico de Boca aprovechó el parate por la fecha FIFA para ensayar variantes pensando en lo que viene. El próximo desafío será el conjunto de Carlos Tevez, también involucrado en el segundo pelotón de la Zona A del campeonato, pero la mirada ya apunta más allá: en 17 días, Boca encarará además dos partidos de la Copa Libertadores y los clásicos ante Independiente y River, por lo que la idea del técnico es administrar energías y disponer lo mejor en compromisos puntuales.
El primero de ellos será en Santiago, ante el conjunto de Daniel Garnero. De los tres rivales de la fase de grupos de la Copa -Católica, Barcelona y Cruzeiro-, Ubeda entiende que los chilenos son los más accesibles y considera que, llevando lo mejor, puede conseguir un triunfo clave para empezar a encaminar el grupo y llegar con mayor margen a las fases decisivas, cuando sea necesario rotar.
Por eso, ante Talleres se verá un mix de titulares y suplentes, varios con la chance de ganarse un lugar en la formación que jugará en Chile. El técnico, por ejemplo, apostará por una defensa completamente renovada, con Leandro Brey (en reemplazo de Agustín Marchesin, lesionado y en duda para el debut), Juan Barinaga (por Marcelo Weigandt), Nicolás Figal (Lautaro Di Lollo), Marco Pellegrino (por Ayrton Costa) y Malcolm Braida.
Aunque Boca lleva ocho partidos sin derrotas, con cinco empates y tres victorias, el nivel defensivo no fue el mejor en los últimos partidos, con bajos rendimientos, sobre todo en el lateral derecho y la dupla central. Por eso, Ubeda no solo le dará descanso a la última línea titular, sino que también probará variantes con la mira puesta en los próximos compromisos. Además, el técnico definirá este jueves si utiliza o no a Leandro Paredes, que disputó 54 minutos frente a Zambia el martes y podría ser preservado. En ese caso, quien lo reemplazaría sería Tomás Belmonte, por más que el capitán tenga asegurado el puesto contra Católica, partido que marcará su debut absoluto en la Copa Libertadores.
Este martes, en la llegada del plantel a Córdoba, Paredes fue el más requerido por los hinchas que aguardaban el arribo del micro en la puerta del hotel de concentración. En la cancha, Boca también contará con respaldo en las tribunas, con 11.000 localidades disponibles en la tribuna Sur Artime que, a un precio superior a los 100.000 pesos, aún no se habían agotado.
Para Boca, el plantel ya entró en estado de cuidados intensivos. En ese contexto, y pese a que el martes participó de una práctica de fútbol junto a un combinado de juveniles, Exequiel Zeballos no será arriesgado ante Talleres y apunta a integrar la delegación que viajará a Chile. El santiagueño sufrió un desgarro grado dos en el bíceps femoral de la pierna izquierda y, aunque su vuelta estaba prevista para tres semanas, ya acumula 56 días de recuperación y, de reaparecer en Chile, habrán pasado más de dos meses desde la confirmación de la lesión. Mientras tanto, en su posición continuará Tomás Aranda, en un esquema que por ahora no contempla a ambos en simultáneo, con Miguel Merentiel y Adam Bareiro consolidados como doble nueve. El volante de 18 años fue citado a la Sub 20 e incluso participó de un entrenamiento con la selección mayor, pero el lunes se reincorporó al plantel y mantendrá su lugar entre los titulares.
El calendario trae para Boca un abril ajustado y cargado de obstáculos: luego del choque con Talleres y con Católica -el próximo martes, a las 21.30-, recibirá a Independiente el sábado 11 de abril; luego, a Barcelona, el martes 14; visitará a River el domingo 19, y concluirá el mes ante Defensa y Justicia, en casa, el jueves 23, y frente a Cruzeiro, en Belo Horizonte, el martes 28. Son siete partidos clave que marcarán buena parte del rumbo de Boca en el semestre.
En el camino, Ubeda sigue recuperando piezas. Ante Talleres regresarán Santiago Ascacibar, Ángel Romero, Milton Giménez -se concentró por primera vez en el año, tras ser operado de pubalgia- y Belmonte. En principio, todos comenzarán como suplentes. Para el clásico en el Monumental podría reaparecer Carlos Palacios -fue intervenido en febrero por una sinovitis en el menisco externo de la rodilla derecha- y también se aguarda la evolución de Edinson Cavani, que a comienzos de marzo se sometió a un segundo bloqueo en la columna, donde padece una hernia de disco, y todavía no volvió a entrenarse con el grupo.
Boca enfrentará a un rival que llega en alza, con un invicto de cuatro fechas y una victoria por 2 a 1 ante Independiente en Avellaneda que significó una clara muestra de carácter. Sin embargo, no contará con dos de sus mejores hombres: el juvenil Giovani Baroni, convocado por Diego Placente para disputar el Sudamericano Sub 17, que se jugará entre el 3 y el 19 de abril, y Alexandro Maidana, citado por Gustavo Alfaro a la selección de Paraguay: el lateral izquierdo no sumó minutos en el amistoso del martes ante Marruecos, en Francia, y tampoco llegará a tiempo para el partido. El Apache afrontará su tercer cruce como DT ante su exclub: empató sin goles en 2022, con el buzo de Independiente, y cayó 2 a 0 en 2025, ya al frente de la T.
De acuerdo con el resultado en el Kempes y con cómo se desarrolle la fecha, Boca puede terminar la jornada en la tercera ubicación del grupo o fuera de los ocho clasificados, por lo que el partido adquiere una relevancia especial, sobre todo porque restan cinco fechas para el cierre de la fase regular.
Para Boca y para Ubeda, lo peor parece haber quedado atrás. Pero ahora es momento de afrontar el tramo más decisivo del año, cuando empiezan los partidos más complejos y ya no hay margen para dar ventajas. El técnico y todo Boca lo saben: la exigencia es máxima y, aunque la Copa tire, el Apertura, a esta altura, tampoco ofrece segundas oportunidades.