Escuchar artículo

Boca soñó una década con la vuelta de Jonathan Calleri a la Bombonera, pero será con San Pablo y como posible verdugo

Cuando a inicios de 2016 la tesorería de Boca recibió US$ 12.000.000 por parte de un grupo empresario a cambio del pase de Jonathan Calleri, el hincha proyectó inmediatamente un retorno asegurad...

Boca soñó una década con la vuelta de Jonathan Calleri a la Bombonera, pero será con San Pablo y como posible verdugo

Cuando a inicios de 2016 la tesorería de Boca recibió US$ 12.000.000 por parte de un grupo empresario a cambio del pase de Jonathan Calleri, el hincha proyectó inmediatamente un retorno asegurad...

Cuando a inicios de 2016 la tesorería de Boca recibió US$ 12.000.000 por parte de un grupo empresario a cambio del pase de Jonathan Calleri, el hincha proyectó inmediatamente un retorno asegurado del por entonces delantero de 22 años. Había un enamoramiento mutuo. El año y medio en el club transcurrió veloz y la Bombonera quedó con la sensación de que se debían más capítulos juntos.

Una impresión forzada, quizás, por sus 23 tantos en 61 partidos. O por la dupla goleadora que empezaba a formar en ese entonces con Carlos Tevez. Incluso, sólo un gol pudo haber causado ese deseo: el partido ante Quilmes que enmarcó la vuelta del Apache terminó siendo inolvidable por el golazo de rabona que inventó, justamente, el que aún no conocía Europa. Sin embargo, el regreso de aquel atrevido goleador será este martes, más de una década después, pero con los objetivos cruzados: Jony buscará ser el verdugo del Xeneize en la Copa Sudamericana con San Pablo, el gran amor que encontró en el camino.

De hecho, su inmediato destino fue el Tricolor, donde no comenzó bien por una frase que causó malestar: “San Pablo es grande, pero yo me quería quedar a jugar la Copa Libertadores acá ”. No obstante, se redimió con un nivel notable en una experiencia efímera, de tan solo un semestre. Firmó allí también una marca tan inmediata como inolvidable: en 31 encuentros anotó 16 veces y nueve de ellos lo impulsaron a ser el goleador del torneo continental 2016. Lo hizo en 12 compromisos, porque llegaron hasta las semifinales después de haber iniciado la competencia en la etapa de repechaje. Un registro que enloqueció a los paulistas, que desde entonces patentaron una canción: “¡Toca no Calleri que é gol! (Dásela a Calleri que es gol)”.

En el Morumbí quedó la misma sensación, la de un ídolo naciente que, de pronto, debía marcharse. En este caso, sus marcas lo impulsaron al Viejo Continente, a West Ham para probarse nada menos que en la Premier League. Sin embargo, fue sólo un año y un único tanto. No se asentó, como le ocurrió en los cuatro clubes españoles por los que pasó: entre Las Palmas, Alavés, Espanyol y Osasuna disputó un total de 141 partidos y marcó en 32 oportunidades, jugando una temporada (o menos) en cada uno.

La rabona memorable

Mientras pasaba los días en Cataluña, donde estuvo en la temporada 2019/20, otorgó una entrevista para Radio Rivadavia. Boca, ya con Juan Román Riquelme como vicepresidente segundo, se había consagrado campeón local y la búsqueda por incorporarlo ya se había mencionado. “Es un halago que Riquelme piense en mí. Soy un apasionado del fútbol argentino y de mi país, sé que voy a volver. Si es a Boca, mejor”, sentenció, dejando la puerta abierta.

Sin embargo, apareció la pandemia y los clubes brasileños empezaban a pasar económicamente por encima a los argentinos. En una época personal gris y todavía con 27 años, debía recuperar el poder de fuego, por lo que el llamado de San Pablo a mediados de 2021 fue un alivio para Calleri, un renacer.

En sus primeros meses ya había escrito un suceso histórico: marcó el gol más rápido del Tricolor en la historia del Clásico Majestuoso (el que lo enfrenta a Corinthians), en marzo de 2022, a los 50 segundos. Así, aquella idolatría que había quedado stand-by, comenzó a impulsarse con fuerza hasta estos días de capitanía y referencia absoluta, a menos de tres semanas de cumplir 33 años. La entrega constante que lo caracteriza, goles decisivos y la conexión con la hinchada hacen que aquel cántico de 2016 sea ya un grito de guerra.

Se lo ganó, asimismo, con decisiones que no buscaron la demagogia, sino la gloria que hasta aquí se le había negado. Porque en ese 2022 perdió la final de la Sudamericana ante Independiente del Valle, yéndose expulsado en el cierre. Se sentía en deuda y la lesión en el cartílago de un tobillo, sufrida en febrero de 2023, requería cirugía, pero Calleri prefirió aguantar el dolor e infiltrarse durante meses con el objetivo de ayudar al club a conquistar la primera Copa de Brasil de su historia. Lo logró, anotando un solo gol: en la primera final contra Flamengo, en el Maracaná, el 9 convirtió con un cabezazo el 1-0 definitivo que, por el 1-1 de la revancha en el Morumbí, terminó siendo vital para la celebración histórica.

Entonces, con la tranquilidad de su compromiso con la causa, viajó a Buenos Aires en octubre para someterse a la artroscopia que lo sacó de las canchas hasta 2024. Para el público ya era toda una referencia, al punto de cometer locuras: un fanático se asesoró con un abogado, fue a los tribunales y registró a su hijo con el nombre de Jonathan Calleri. “Estaba en mi corazón desde 2016″, contó el hincha.

Tras la recuperación, sumó su segundo título: la Supercopa de Brasil que le ganaron a Palmeiras por penales. Su segundo ciclo no tiene más que 233 encuentros jugados y 76 goles por lo que le ocurrió el 16 de abril de 2025: sufrió la ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y estuvo nueve meses fuera. A todo lo que significa para San Pablo, también se le suma ser un ejemplo de resiliencia, cualidad fortalecida por las ganas de pertenecer. Por eso, desestimó en los diferentes ofrecimientos boquenses para retornar: “Acá soy muy feliz”, dijo hace pocas semanas, cuando se confirmó el cruce que comienza el martes.

Porque el destino no sólo quiso el reencuentro con Boca, la Bombonera y su gente, sino también con Rodolfo Arruabarrena. El Vasco fue el técnico que lo dirigió en su paso por el club y con quien ganó dos títulos en 2015: el Campeonato y la Copa Argentina. La invitación a la famosa “ley del ex” está más firme que nunca.

“Yo soy torcedor sanpablino. Vivo esta historia hace diez años. Renové por dos más (hasta diciembre de 2028) y espero estar acá todo el tiempo posible porque es mi casa”, reafirmó su especial cariño con el Tricolor. Aunque no olvida: “Va a ser un partido muy especial por volver a la Bombonera después de diez años. Será difícil, tienen muy buen equipo y un gran entrenador”.

Un esguince de tobillo lo tuvo en vilo, pero se recuperó a tiempo, sumó minutos el sábado frente a Atlético Mineiro y dirá presente. Boca imaginó varias veces la vuelta de Jonathan Calleri, pero finalmente será como rival, capitaneando a San Pablo, su evidente gran amor, y con ganas de ser un verdugo inolvidable.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/boca-sono-una-decada-con-la-vuelta-de-jonathan-calleri-a-la-bombonera-pero-sera-con-san-pablo-y-como-nid07092026/

Volver arriba