Generales Escuchar artículo

Buscan a un niño argentino de 8 años que está desaparecido tras los terremotos en Venezuela

A menos de una semana de los ...

Buscan a un niño argentino de 8 años que está desaparecido tras los terremotos en Venezuela

A menos de una semana de los ...

A menos de una semana de los dos terremotos que azotaron Venezuela y dejaron un saldo de 1719 muertos y decenas de miles de desaparecidos, una familia busca desesperadamente a un niño de 8 años que quedó bajo los escombros. Lucas Gámez —hijo de padres venezolanos pero nacido en Buenos Aires— se encontraba junto a familiares en la ciudad de La Guaira, una de las zonas más afectadas.

Su madre, Blancalida Martínez Coronado, difundió el caso en redes sociales. “Seguimos esperando un milagro”, escribió en su cuenta de Instagram.

La mujer relató que en las últimas horas continuaron los hallazgos de cuerpos de personas, pero sin rastros del menor. “Se va armando un rompecabezas de dónde podían estar, pero ni Lucas ni mis tíos aparecen. Se siguen moviendo escombros y en los lugares en donde Lucas podía estar no está”, lamentó.

Marco Gámez, padre del menor desaparecido, habló con LN+ y dio más detalles sobre cómo sigue la búsqueda. “El último hallazgo fue ayer a las 15, cuando se detectó calor corporal a unos 10 metros de profundidad en el edificio. El equipo puede detectar el tamaño de la persona y es un niño. También se logró ubicar el celular de Lucas a esa distancia", contó.

“Anoche los rescatistas ingresaron al lugar y gritaron para ver si había alguien con vida, pero no hubo respuesta. Por el calor corporal no hay dudas de que ahí hay una persona”, remarcó y sumó: “Del tío no sabemos nada. Se presume que estaba dentro del departamento, por la ubicación del celular, pero no tenemos certezas”.

Hablo Marco, el papa de Lucas Gamez

La pareja se mudó a la Argentina en 2013 y vivió en el país por más de 10 años. “En 2017, en el interín, nació Lucas”, recordó Marco y detalló: “En enero de este año decidimos volver a Venezuela por cuestiones personales”.

Tal como indicaron, el miércoles pasado —cuando ocurrieron los sismos— Lucas había aprovechado el día festivo en Venezuela por el aniversario de la Batalla de Carabobo para viajar a La Guaira para pasar un día en la playa. Minutos antes de que aconteciera el primer terremoto, regresó junto a su tío al departamento en donde paraban, ubicado en un segundo piso.

A partir de este momento, la información para la familia es confusa. Pese a que saben que utilizaron otro ascensor porque el de su piso estaba fuera de servicio, aún no lograron determinar en dónde se encontraban exactamente al momento del fenómeno.

Horas decisivas

En tanto, la cifra de víctimas mortales en Venezuela sigue en aumento. Jorge Rodríguez —líder de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez— anunció el lunes que los fallecidos sumaban más de 1700, los heridos 5034 y que otras 15.866 personas perdieron sus hogares. Estimaciones de Naciones Unidas sitúan el número de desaparecidos por encima de los 50.000.

En La Guaira, epicentro de la tragedia, el paisaje es de devastación. Filas de edificios colapsados se transformaron en montañas de escombros, mientras se elevaban las columnas de humo, según imágenes aéreas. Autoridades informaron que al menos 189 edificaciones sufrieron colapso total y 774 presentan distintos niveles de daño.

A medida que pasan las horas, disminuyen las probabilidades de hallar sobrevivientes. Los especialistas señalaron que la ventana crítica de 48 a 72 horas para rescates con vida ya se cerró, aunque los trabajos de rescate continúan.

Más de 2600 socorristas internacionales, junto a equipos locales, trabajan en la remoción de escombros, apoyados por perros de búsqueda y maquinaria pesada. Aeronaves estadounidenses, incluidos helicópteros y convertiplanos V-22 Osprey, también sobrevuelan la zona para facilitar las tareas y el traslado de suministros.

El despliegue no está exento de malestar social. Los habitantes de las zonas afectadas denunciaron una “respuesta estatal insuficiente” y aseguraron que gran parte de los rescates fueron impulsados por civiles.

Martínez Coronado, madre del niño argentino desaparecido, mostró algo de esta situación en sus redes. A través de las fotos y videos que publicó en Instagram, pidió ayuda por falta de abastecimiento en medio del difícil momento que atraviesan por la desaparición de su hijo. “Nos quedamos sin alimentos para darle a toda la gente que trabaja en sacar a las personas que estén con vida en el edificio”, relató.

También consignó que no tienen combustible para las ambulancias apostadas en la zona y destacó la llegada de los grupos rescatistas argentinos. “Miles de bendiciones a todos los que ayudan y apoyan”, decía el mensaje que compartió.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/buscan-a-un-nino-argentino-de-8-anos-que-esta-desaparecido-tras-los-terremotos-en-venezuela-nid30062026/

Volver arriba