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Carlos Alonso: un pintor inmenso, que también fue un gran poeta, con una capacidad extraordinaria para mirar

Admiro la obra de ...

Carlos Alonso: un pintor inmenso, que también fue un gran poeta, con una capacidad extraordinaria para mirar

Admiro la obra de ...

Admiro la obra de Carlos Alonso desde que era chico. Muchos años después tuve el privilegio de conocerlo de una manera que nunca hubiera imaginado.

Quería hacer un libro con él y un día se lo propuse. A Carlos le llevó dos años decidirse, después trabajamos juntos durante otros cinco. Con Rubén Fontana, que estuvo a cargo del diseño, viajábamos a Unquillo para encontrarnos con él. Fue una etapa de largas conversaciones sobre su obra, sobre la pintura y sobre el mundo que aparecía detrás de cada imagen.

Muchas veces, cuando hablábamos de alguna interpretación de una obra, Carlos me decía: “Es así, pero yo no lo pensé”. Esa frase me quedó grabada. Creo que dice mucho de su pintura.

Pienso, por ejemplo, en Carne de primera. El personaje central nos mira directamente a los ojos. Encarna la maldad, pero no es caricaturesco. Hay en él algo fascinante: la seducción del poder. Nos mira y no podemos apartar la mirada. Y entonces la pintura empieza a interrogarnos también sobre nuestra propia fascinación.

Carlos decía que buscaba “atrapar al espectador”. Y lo conseguía. Lo veía una y otra vez en sus exposiciones: la gente quedaba detenida frente a sus cuadros. Sus imágenes nos involucran, nos hacen interrogarnos sobre la condición humana y, finalmente, sobre nosotros mismos.

Creo que allí estaba una de las claves de un pintor inmenso, que también fue un gran poeta. Esa dimensión poética le permitía ser contundente sin ser panfletario. Sus imágenes tenían una enorme claridad y, al mismo tiempo, una profundidad que iba mucho más allá de aquello que representaban.

Cuando corregía el libro, Carlos no se equivocaba nunca. No por una cuestión de memoria o de datos, sino por la profundidad con la que comprendía la pintura. Tenía una capacidad extraordinaria para mirar.

Haber compartido esos años con él, conocer su pensamiento y acercarme de esa manera a su obra y a su persona fue un privilegio que atesoro. Primero admiré su obra. Después tuve la enorme suerte de conocer al hombre que había detrás de ella. Y terminé admirando profundamente a los dos.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/carlos-alonso-un-pintor-inmenso-que-tambien-fue-un-gran-poeta-con-una-capacidad-extraordinaria-para-nid21092026/

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