Cayeron las ventas de supermercados y autoservicios en mayo
Tal como había ocurrido en marzo y abril, el consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo. Los principales indicadores del sector continuaron exhibiendo resultados negativos...
Tal como había ocurrido en marzo y abril, el consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo. Los principales indicadores del sector continuaron exhibiendo resultados negativos en la comparación interanual, con bajas tanto en las ventas de supermercados como de autoservicios mayoristas, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Si bien algunos indicadores comenzaron a mostrar una mejora respecto del mes anterior, la recuperación todavía no alcanza para revertir el deterioro acumulado en lo que va del año. Los datos reflejan un consumo que continúa golpeado, aunque con algunos indicios de estabilización.
En el caso de los supermercados, las ventas registraron un crecimiento de 0,9% respecto de abril, en la medición desestacionalizada. Sin embargo, al comparar con mayo de 2025, el resultado siguió siendo negativo, con una caída de 0,7%. De esta manera, el sector acumula en los primeros cinco meses del año una baja del 2,8%.
Una situación similar se observó en los autoservicios mayoristas. Las ventas crecieron 2,3% frente al mes previo, mostrando un rebote importante en términos mensuales, pero en la comparación interanual registraron una caída de 2,3%. En el acumulado del año, el retroceso llega al 3%.
Los datos oficiales del Indec coinciden con el relevamiento que realiza la consultora especializada Scentia, que también viene registrando un escenario de debilidad en el consumo masivo. Según sus cifras, durante junio las ventas de alimentos, bebidas, artículos de limpieza y productos de higiene personal retrocedieron 2,7% interanual. Como consecuencia, el primer semestre del año volvió a cerrar con números negativos para el consumo.
Al igual que en los últimos meses, el desempeño fue dispar según el canal de venta. De acuerdo con Scentia, las mayores caídas se registraron en las grandes cadenas de supermercados, donde las ventas disminuyeron 2,5% interanual, y en los mayoristas, con una baja del 3,3%. En cambio, los comercios de cercanía lograron amortiguar mejor el impacto de la retracción de la demanda: los autoservicios independientes cerraron junio con un descenso de 1,6%, una caída más moderada que la observada en el resto de los canales.
Hay que considerar que Scentia hace su análisis sobre volúmenes reales –kilos, litros y unidades–, mientras que el Indec lo hace desestacionalizado a precios constantes. Otra diferencia es que la consultora mide consumo masivo empaquetado –alimentos, bebidas, higiene y cosmética, todo con código de barras de origen–, mientras que el organismo oficial toma todos los rubros –además de lo básico, incluye bazar, textil, electro, entre otros–.
La excepción dentro de los indicadores difundidos por el Indec fue el desempeño de los centros de compras. Luego de haber registrado una caída interanual de 5,9% en abril, en mayo exhibieron un fuerte repunte, con un crecimiento de 11,9% frente al mismo mes del año pasado y un aumento de 3,1% respecto de abril en la serie desestacionalizada. Pese a esa mejora, el acumulado de los primeros cinco meses del año continúa en terreno negativo, con una baja del 2,1%.
A este escenario complicado para el consumo, se le suma que en julio la confianza del consumidor presentó una baja del 4,8%, luego de haber aumentado 6,4% en junio y 1,3% en mayo. Esta disminución en la percepción del poder de compra afectó a todas las regiones del país, además de los hogares de bajos y altos ingresos. También se registró una caída en las perspectivas de los distintos grupos etarios.
A pesar de este indicador y del hecho de que las cifras interanuales siguen reflejando un consumo debilitado, algunos analistas destacan que las variaciones mensuales podrían estar marcando el inicio de una recuperación gradual.
En ese sentido, el economista Mateo Borenstein, de la consultora Empiria, destacó la evolución de los datos desestacionalizados. “La venta de supermercados creció 0,9% mensual sin estacionalidad y marcó su segundo mes consecutivo de crecimiento. Las ventas mayoristas también fueron positivas, con un crecimiento de 2,3% mensual sin estacionalidad y marcaron su primer crecimiento en el año”, señaló.
Para Borenstein, estos datos muestran una dinámica diferente a la observada en el nivel general de actividad económica. “El consumo en mayo fue en sentido opuesto a la actividad económica que, según publicó el Indec este miércoles, registró una caída mensual de 0,5%”, remarcó el economista.