Chiche Gelblung y Cristina Seoane: un amor que duró casi 50 años
Dicen que Chiche Gelblung siempre fue un gran seductor. Sin embargo, tiene un gran amor desde hace casi cincuenta años: Cristina Seoane. Es ella quien lo acompañó en las buenas y en las malas, y...
Dicen que Chiche Gelblung siempre fue un gran seductor. Sin embargo, tiene un gran amor desde hace casi cincuenta años: Cristina Seoane. Es ella quien lo acompañó en las buenas y en las malas, y lo apoyó en todos los episodios de salud que tuvo que afrontar el periodista y conductor en los últimos años. Y también con ella tuvo a sus tres hijos, Federico, María y Magdalena, y formó la familia que siempre soñó, a la cual trató de darle toda su atención, incluso en sus momentos laborales más intensos. “Me rompía el alma para poder cumplir con mi familia. Nunca dejé de almorzar con mis hijos, salvo que estuviera de viaje”, le aseguró a LA NACION en julio pasado en la última entrevista que le realizó este medio.
Pero Seoane no fue su única mujer; antes de ella y de muy joven, el periodista había estado casado con María Inés Velasco, aunque esta relación apenas duró un par de años. También se lo supo vincular mucho tiempo atrás con Graciela Alfano y Marcela Tinayre. “Con Marcela fuimos muy amigos; tenemos una relación espectacular y, cada vez que sucede algo, me llama”, había asegurado en esa misma entrevista con este medio y considerado que se trataba de un “chisme” todo lo que se había dicho de ellos.
Del primer amor a la mujer de su vidaCuando Gelblung estaba dando sus primeros pasos como periodista, se enamoró de Velasco. Se casaron en la Abadía de San Benito, en Palermo, pero la relación les duró poco. En cambio, su gran amor fue Cristina Seoane, exmodelo y productora de fotografía, con quien está en pareja desde 1977 y con quien se convirtió en padre de Federico, María y Magdalena, y abuelo de siete nietos.
Se conocieron en una producción de tapa de los personajes del año de Gente, revista de la cual él era director y Seoane estaba invitada porque, por entonces, era una ascendente modelo con mucho trabajo. Dicen que Chiche le echó el ojo y conversaron durante toda la producción, pero pasó un tiempo antes de que empezara a pasar algo porque ella estaba casada. Alguna vez, Seoane confesó que se sintió muy atraída: “Chiche tenía el pelo largo, con flequillo y una corbata muy grande… Estaba muy bueno”, dijo entre risas. Cuando volvieron a encontrarse, al año siguiente, ella ya estaba separada y Gelblung la contrató para trabajar como productora fotográfica de la revista. “Empezamos a pegar onda y terminé de novia con mi jefe... Hasta que nos peleamos y renuncié”, detalló. Y agregó que Chiche era muy pícaro y tenía otras relaciones paralelas: “Era un mentiroso profesional y no tenía necesidad de salir con otras mujeres porque yo era joven, linda, inteligente. Regia”.
La pareja tuvo varias idas y vueltas, justamente, por esas “travesuras” de Chiche. “Le gustaban todas”, contó ella en una entrevista de radio hace varios años. Y una de las pocas veces que él habló de su intimidad, reconoció que no se portó bien. “Yo estaba saliendo con otra mujer de la editorial y las dos se enteraron. Se armó el gran quilombo de mi vida. Se hablaron entre ellas y me destrozaron. Cristina me tiró todos mis discos, gemelos y relojes por el balcón de un piso 15. La otra me cortó las corbatas y los trajes. Me castigaron demasiado... Siempre fui un infiel patológico y serial”.
Sin embargo, algo le decía que Cristina era la mujer de su vida y se propuso reconquistarla mandándole flores, bombones y propuestas de encuentros para cenar en distinguidos restaurantes. El amor hizo que ella cediera y le diera una nueva oportunidad. Desde entonces están juntos y, aseguran, él no volvió a ser infiel. “Cuando un infiel es domado, se vuelve el tipo más fiel del planeta”, dijo alguna vez. La pareja se consolidó y juntos pasaron momentos felices y otros muy difíciles: intentos de secuestro, persecuciones, exilio, engaños, pero también el nacimiento de sus tres hijos y la llegada de los nietos. Claro que hubo crisis, como en todos los matrimonios, y la terapia de pareja los ayudó. “Yo tenía muchas ganas de formar una familia. Construimos una linda historia y seguimos como el primer día que nos conocimos: con atracción a flor de piel”. Y aclaró: “A mí me sigue gustando como el primer día; si no, no podríamos estar juntos. Porque no soy capaz de estar con una persona que no me atraiga físicamente, independientemente de sus otras cualidades; no podría sostenerlo”.
¿Alfano y Tinayre?Siempre se habló de un supuesto affaire entre Gelblung y Tinayre, aunque los dos siempre lo negaron y él llegó a decir que era “un amor imposible”. “Nosotros siempre fuimos amigos, ni amantes ni nada por el estilo”, remarcó él.
También habló de un mito: haber dejado plantada a Graciela Alfano antes de un viaje que iban a hacer juntos. “Íbamos a ir a Madrid porque habíamos ganado un concurso en Mau Mau, un pasaje para ella y otro para mí. No la dejé plantada, lo que pasó fue que en ese momento me tenía que ir de la Argentina y utilicé mi pasaje para llevar a una niñera porque tenía un nene de dos años y una bebé que recién había nacido”. Y detalló que había sufrido una amenaza justo en ese momento, por lo que decidió huir. “Me pusieron una bomba y me tenía que ir de Argentina… No la dejé plantada”.