Cinco razones para adoptar la dieta nórdica: beneficios para el corazón, el cerebro y el control del peso
En países como Dinamarca, Suecia, Finlandia e Islandia, la alimentación tradicional ha estado marcada por el consumo de productos locales y de temporada.La chef y escritora danesa Trine Ha...
En países como Dinamarca, Suecia, Finlandia e Islandia, la alimentación tradicional ha estado marcada por el consumo de productos locales y de temporada.
La chef y escritora danesa Trine Hahnemann recuerda que en su infancia los platos giraban alrededor de papas, verduras de raíz, repollo u cebolla, con porciones más pequeñas y un fuerte aprovechamiento de las sobras.
“Nunca se nos habría ocurrido comer fresas en invierno o caballa ahumada fuera del verano”, dijo la chef a ' The Telegraph’.
Esa lógica es la base de la llamada dieta nórdica, un patrón alimenticio que ha ganado atención por sus beneficios para la salud.
¿Qué es la dieta nórdica?“Piense en la dieta nórdica como la versión del norte de Europa de la dieta mediterránea”, explica la dietista registrada Sammie Gill, vocera de la Asociación Dietética Británica (BDA).
Este modelo se apoya en alimentos sencillos y nutritivos: verduras de raíz y crucíferas, legumbres, pescado graso, cereales integrales, frutos rojos y lácteos fermentados como el skyr o el kéfir.
Se limita el consumo de carnes rojas y procesadas, azúcares añadidos, bebidas endulzadas, alcohol y comida rápida.
Una de las principales diferencias frente a la dieta mediterránea es el tipo de aceite utilizado. “La dieta nórdica se basa en el aceite de colza o canola, mientras que la mediterránea usa aceite de oliva”, señaló Gill. Este aceite es bajo en grasas saturadas y rico en omega-3 de origen vegetal, beneficiosos para el corazón.
1. Beneficios para la salud del corazónLa dieta nórdica es rica en fibra gracias a los cereales integrales, las verduras y los frutos rojos. Esto ayuda a reducir el colesterol “malo” (LDL) al facilitar su eliminación del organismo.
También incluye grasas saludables provenientes del pescado graso, las semillas y el aceite de colza. Los omega-3 presentes en alimentos como el salmón, el arenque o la caballa contribuyen a mejorar los niveles de colesterol y la salud cardiovascular.
Una revisión de estudios publicada en 2019 concluyó que este patrón alimenticio mejora la presión arterial y algunos marcadores lipídicos.
2. Menor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascularUn estudio publicado en 2017 en la revista 'Stroke’, que analizó datos de más de 50.000 personas en Dinamarca, encontró que una mayor adherencia a la dieta nórdica se asocia con un menor riesgo de accidente cerebrovascular.
Este efecto estaría relacionado con el alto consumo de fibra y grasas saludables, y con la reducción de alimentos procesados, carnes procesadas y sodio, uno de los principales factores de riesgo prevenibles para este tipo de eventos.
3. Posible protección para el cerebroEl pescado graso, las bayas y las legumbres contienen compuestos antiinflamatorios y antioxidantes. Mientras los omega-3 del pescado ayudan a reducir la inflamación, los frutos rojos aportan antocianinas y las legumbres polifenoles, todos asociados con beneficios neurológicos.
“Aunque la evidencia aún está en desarrollo, los estudios actuales sugieren que la dieta nórdica puede proteger la salud cerebral”, afirmó Gill. Una revisión de 2023 que analizó más de 600 estudios encontró efectos positivos en la función neurológica y un estudio en 'Nutrients’ la vinculó con menores niveles de depresión.
4. Una dieta asociada con mayor esperanza de vidaEste patrón alimenticio destaca por su alto consumo de cereales integrales, frutas, frutos secos y legumbres. “Un estudio encontró que comer más cereales integrales, nueces y frutas puede añadir hasta 10 años a la expectativa de vida”, señaló Gill.
Otra investigación indicó que solo aumentar el consumo de legumbres podría sumar alrededor de dos años y medio. Estos alimentos son ricos en fibra, proteínas vegetales, antioxidantes y vitaminas, lo que favorece la salud del corazón, el control del azúcar en sangre y un intestino más saludable.
5. Apoyo para el control del pesoEl énfasis en alimentos saciantes y ricos en fibra puede ayudar a reducir la ingesta calórica. Cereales como la avena, la cebada y el centeno, junto con frutas y verduras, prolongan la sensación de saciedad.
A esto se suman proteínas de alta calidad como el pescado, las legumbres y el skyr, un yogur nórdico con más proteína y menos grasa y azúcar que el yogur griego tradicional. Además, la dieta limita de forma estricta los alimentos ultraprocesados, cuya presencia es mucho menor en países nórdicos que en otros como el Reino Unido.
La evidencia indica que una alimentación basada en productos frescos y poco procesados se asocia con un mejor control del peso y una salud general más sólida.