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Claves para lograr un minimalismo cálido, con ejemplos tomados de casas reales

La busqueda de ambientes depurados puede tener motivos prácticos (falta de espacio, deseo devorador de reducir el mantenimiento), elevados (la conciencia sustentable, no consumir más allá de nue...

Claves para lograr un minimalismo cálido, con ejemplos tomados de casas reales

La busqueda de ambientes depurados puede tener motivos prácticos (falta de espacio, deseo devorador de reducir el mantenimiento), elevados (la conciencia sustentable, no consumir más allá de nue...

La busqueda de ambientes depurados puede tener motivos prácticos (falta de espacio, deseo devorador de reducir el mantenimiento), elevados (la conciencia sustentable, no consumir más allá de nuestras posibilidades) o incuestionables (que nos provoquen serenidad, alegría, satisfacción en su orden). Pero hoy, lejos de blancos y negros contrastantes y superficies brillantes, lo que manda es el efecto envolvente.

Una trancisión delicada

Los espacios despejados responden muy bien a esta época y, en su paso a una mayor riqueza visual, dejan el minimalismo sin virajes fuertes. Se puede hablar de estilo escandinavo, japandi, rustic chic o wabi-sabi, pero en todos los casos la transición comienza liberando visuales innecesarias, eligiendo un material conductor y permitiendo que la luz más amarilla vuelva a ocupar un rol central. Es el caso de esta diseñada por el belga Vincent van Duysen, cuyas propuestas minimalistas y cálidas enamoran a los clientes más exigentes.

Los neutros ganan matices: arenas, tierra y pasteles sobrios. El color funciona como punto de anclaje y no como ruido visual. Un solo plano bien elegido puede transformar el clima completo sin romper la síntesis.

Elecciones clave

La salida más elegante del minimalismo no es la acumulación, sino la elección consciente de piezas con voz propia, como una mesa ratona de escala generosa o un mueble vintage cargado de personalidad que se destaque sobre un fondo off-white, jamás blanco puro.

Miren este PH de San Telmo donde, usando la pintura como único material, se redujo el presupuesto de obra para destinar la inversión más importante al mobiliario. Pero no fue una simple lavada de cara: una segunda mirada a este interior aparentemente monocromático revela la gama de crudos que corta la frialdad del blanco total y consiguen un clima acogedor.

Dos tonos y muchas texturas

“La paleta de color es muy sintética: casi que te diría que en el interior son dos colores: el beige, que es el color del Travertino a la veta rústico (De Stefano) de los pisos, el aplicado a toda la caja con la técnica limewash y en los géneros. Después, el acento en marrón oscuro de la madera, el cuero, las mantas, los ribetes y los almohadones de terciopelo", nos dijo la arquitecta Clara Cambrea, de CN Estudio, un desprendimiento de Compañía Nativa.

Para el dormitorio

Texturas naturales como el hilo o la lana, madera sin tratar y cerámica artesanal aportan profundidad sensorial.

Arriba y abajo

Linos gruesos, maderas con veta, cerámicas artesanales y superficies con poro abierto aportan profundidad sensorial sin sobrecargar. La casa se lee también con la piel.

Colores intensos como verdes profundos y terracotas vuelven con fuerza para aportar carácter sin saturar.

La imperfección como signo de calidez

“Elegimos materiales simples, naturales, que no opusieran resistencia a la intemperie, a la deformación o el agrietamiento. Las maderas no tienen protección, las paredes muestran marcas. El tiempo pasa, las cosas envejecen y, para nosotros, eso es algo positivo. Hace más de 15 años que me dedico a la producción de vajilla de cerámica, algo que es un buen ejemplo del concepto que seguimos. La cerámica hecha a mano es imperfecta, ¡y no pasa nada!”, afirma Celeste Pollio (dueña de la marca deco Bartolomea Home y al frente de The Concrete Studio).

El revestimiento de la isla se destaca por su originalidad: es de ladrillos refractarios de cemento, una solución que también eligieron en los muros de otros ambientes de la casa.

Viviendo la vida

La casa se vuelve más humana cuando incorpora elementos con historia: una lámpara restaurada, un cuadro familiar, una vajilla heredada. La clave está en integrarlos mediante paleta común, luz adecuada y texturas que dialoguen.

   

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-living/cuando-el-minimalismo-es-sinonimo-de-calidez-nid26012026/

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