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Cómo frenar un rumor y la importancia de hacerlo para no destruir reputaciones ni proyectos de vida

Muchas personas convierten el chisme —o, dicho de manera más elegante, el rumor— en su deporte favorito. Hablar de la vida ajena puede resultar atrapante, incluso fascinante, pero no podemos i...

Cómo frenar un rumor y la importancia de hacerlo para no destruir reputaciones ni proyectos de vida

Muchas personas convierten el chisme —o, dicho de manera más elegante, el rumor— en su deporte favorito. Hablar de la vida ajena puede resultar atrapante, incluso fascinante, pero no podemos i...

Muchas personas convierten el chisme —o, dicho de manera más elegante, el rumor— en su deporte favorito. Hablar de la vida ajena puede resultar atrapante, incluso fascinante, pero no podemos ignorar que también tiene el poder de destruir reputaciones, relaciones y hasta proyectos de vida.

Ahora bien, ¿por qué las habladurías tienen tanto terreno ganado? Porque la mayoría de la gente está dispuesta a creerlas sin cuestionar. Cada rumor encuentra su propio espacio para crecer: algunos giran en torno al ámbito laboral, otros se enfocan en relaciones de pareja, familia o amistades. Lo cierto es que, donde haya una historia por inventar y oídos dispuestos a escuchar, el rumor se expande sin límites.

¿Qué es un rumor? Una información que se difunde sin confirmarse previamente. Cuando elegimos hablar de algo que no hemos confirmado con la fuente, no estamos comunicando, sino siendo “cómplices del rumor”. ¡Somos chismosos! Lo es tanto el que lo lleva como aquel que lo recibe gustosamente. Es decir, cada persona que participa en un rumor se convierte, aunque no lo note, en coautora de esa historia. Al escucharlo y luego repetirlo, suele añadirle algún matiz personal que lo hace crecer y distorsionarse aún más. Es como el famoso juego infantil del “teléfono descompuesto”: lo que comienza siendo una frase clara, termina, tras pasar por varias voces, convertido en algo completamente distinto.

Y, en todo rumor, podemos encontrar estas tres acciones:

Reducir: la información obtenida suele ser acortada y se termina haciendo cada vez más concisa. Acentuar: ciertos detalles son enfatizados, mientras que otros son descartados. En todo chisme existe la exageración.Asimilar: la mayoría de las personas “emprolijan” el rumor agregando pormenores que hacen la historia compartida más interesante y veraz.

¿Qué intención tiene alguien que hace circular un rumor?

Aunque no sea consciente de ello, la persona busca agradar a los demás. Es por ello que procura siempre tener aliados (oyentes) de su accionar. Un día hablará de quien se encuentra a su derecha, y otro día de quien se encuentra a su izquierda, pero todo el tiempo se procurará el placer de ser escuchada con atención.

En general, quien se dedica al chisme suele tener dificultades para hablar de sí mismo, de su mundo interior o de sus propias circunstancias. Y como tampoco tolera el silencio ni el espacio de introspección, se refugia en comentar la vida de los demás. En el fondo, esa conducta funciona como una manera de liberar —sin admitirlo— la agresividad y la frustración que carga consigo.

¿Cómo deberíamos reaccionar frente al rumor?

La manera más efectiva de frenar un rumor es ponerle un límite. Al no reproducirlo ni prestarle atención, evitamos que siga creciendo y lastimando a otros. Nuestra actitud debería ser siempre la de no ”engancharnos”. Además de expresar algo como: “Prefiero que no me cuentes nada de esa persona, por favor”, podemos decidir (si ya hemos escuchado el rumor) no creer lo que se dice y, sobre todo, no continuar extendiéndolo.

Para concluir, tengamos presente que siempre habrá rumores. Pero de cada uno de nosotros depende que el veneno se siga esparciendo o no. Solo yo puedo darle vida si decido prestarle más atención de la que merece y esparcirlo. ¡Elijamos siempre lo mejor!

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/en-las-redes/como-frenar-un-rumor-y-la-importancia-de-hacerlo-para-no-destruir-reputaciones-ni-proyectos-de-vida-nid30112025/

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