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Cómo lograr que tus dalias florezcan todo el verano y lleguen espléndidas al otoño

Su porte encantador, sus colores fuera de serie y su generosísima floración ubican a las dalias entre las preferidas del jardín. Pero para conservar ese trono sin apagarse prematuramente, requie...

Cómo lograr que tus dalias florezcan todo el verano y lleguen espléndidas al otoño

Su porte encantador, sus colores fuera de serie y su generosísima floración ubican a las dalias entre las preferidas del jardín. Pero para conservar ese trono sin apagarse prematuramente, requie...

Su porte encantador, sus colores fuera de serie y su generosísima floración ubican a las dalias entre las preferidas del jardín. Pero para conservar ese trono sin apagarse prematuramente, requieren un equilibrio delicado: se las debe estimular, proteger y acompañar desde el primer brote hasta las heladas otoñales.

Cuando se las cuida con dedicación (y con algunos trucos) las dalias pueden florecer desde finales de la primavera hasta bien entrada la estación fría.

Regla número uno

Aunque muchos las ven como plantas robustas, las dalias suelen volcarse ante lluvias intensas o ráfagas de viento. Por eso, lo más conveniente es proveerles soporte desde el momento de plantación. Colocar estacas o cañas alrededor del brote y armar una estructura de telaraña con hilo (cada 20–30 cm sobre la planta) ayuda a contener los tallos a medida que crecen.

Si no se les colocó tutor desde el principio, se puede hacer sobre la marcha usando estacas altas (1–1,5 m, según la variedad) y sujetando los tallos suavemente para mantenerlos erguidos.

Control de humedad

Uno de los puntos más delicados en el cultivo de dalias es el riego porque sufren tanto la falta de agua como el exceso. Lo ideal es proveer un riego moderado y regular, aplicando el agua directamente sobre la tierra cerca de la base, evitando mojar hojas y flores para reducir la posibilidad de enfermedades fúngicas.

Las mejores horas son durante la mañana o al final de la tarde. En días muy calurosos, puede ser necesario aumentar la frecuencia, pero siempre cuidando que el suelo drene bien.

Más flores

Para lograr que la planta genere más ramas y más flores, el pinzado es una técnica muy eficaz. Al alcanzar unos pocos pares de hojas, se debe cortar el ápice principal (tallo central) para estimular el desarrollo de brotes laterales. Así, la planta generará más tallos con flores.

En caso de que un tallo produzca tres yemas (floreciendo en tridente), se puede aplicar el despimpollado: quitar con cuidado dos de los brotes para que la planta concentre energía en un único capullo de mejor tamaño.

Fertilizantes

Para sostener una producción abundante de flores, las dalias necesitan nutrientes constantes. Lo ideal es fertilizar en tres momentos: al plantar, al inicio del verano y hacia comienzos del otoño. Las opciones más recomendables son las orgánicas (compost o humus de lombriz) ya que nutren sin causar estrés químico.

También se puede aportar abono para floración (rico en potasio y fósforo) una vez al mes durante la fase activa y en invierno se puede enriquecer el suelo con materia orgánica para que la planta recupere fuerzas.

Mantenimiento

Durante los meses de calor más extremo conviene hacer una poda en verde (o poda de verano) retirando entre un 25 % y 50 % de la planta. Esto ayuda a que concentre energía y tenga una estructura más compacta de cara al otoño.

También es aconsejable eliminar hojas secas, flores marchitas y brotes débiles para que la energía de la dalia se concentre en las partes más vigorosas.

¿Qué pasa cuando una flor empieza a decaer? Los especialistas sugieren cortarla hasta el primer nudo para fomentar nueva brotación. Pero si el objetivo es obtener semillas, se debe dejar que ese capullo termine su maduración para luego recoger las semillas en otoño y volver a sembrar a fines del invierno.

Cuidado con las enfermedades

El oídio es una amenaza habitual para las dalias en ambientes húmedos o con poca circulación de aire. Para prevenirlo se debe dejar espacio entre plantas (unos 30–40 cm) y retirar hojas bajas que bloqueen la ventilación.

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También es importante evitar mojar el follaje al regar y observar posibles signos temprano: manchas blancas, polvillo o hojas amarillas. Si aparecen, lo más práctico es eliminar las partes afectadas y mejorar la circulación de aure.

Las dalias son generosas cuando se las acompaña bien. Al armar una estructura de soporte desde el inicio, suministrar agua en cantidades equilibradas, nutrirlas periódicamente, aplicar pinzado, podas y eliminar flores viejas, se puede disfrutar de su floración por más tiempo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/revista-jardin/como-lograr-que-tus-dalias-florezcan-todo-el-verano-y-lleguen-esplendidas-al-otono-nid29112025/

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