Cristina Kirchner llegará el martes a tribunales para su indagatoria sin esposas y con su custodia
La expresidenta Cristina Kirchner, presa en su casa cumpliendo una condena de 6 años por corrupción en la causa Vialidad, será indagada el próximo martes en la causa de los cuadernos de las coi...
La expresidenta Cristina Kirchner, presa en su casa cumpliendo una condena de 6 años por corrupción en la causa Vialidad, será indagada el próximo martes en la causa de los cuadernos de las coimas en los tribunales de Comodoro Py 2002.
Pero no será trasladada desde su casa de San José 1111 a Retiro en un camión celular del Servicio Penitenciario Federal, sino que irá con su custodia en un automóvil, vigilada por su tobillera electrónica que controla sus movimientos.
Al estar en arresto domiciliario, la intervención del Servicio Penitenciario Federal está vedada.
No es un trato excepcional, sino que es el que se le da a cualquier persona condenada con arresto domiciliario.
Esta es la segunda vez que Cristina Kirchner sale de su casa desde que fue detenida el 17 de junio de 2025 en su vivienda. La primera fue cuando debió ser internada de urgencia para ser operada por una peritonitis el 20 de diciembre pasado. Permaneció en la clínica hasta entrado enero.
La seguridad en el exterior del edificio es responsabilidad de la Policía de la Ciudad; en el interior, es de la Cámara de Casación Federal. Si bien no se prevén manifestaciones en los alrededores del edificio judicial, sí se anuncia una marcha para acompañar la salida de Cristina Kirchner de su casa.
Cristina Kirchner fue citada por los jueces del Tribunal Oral Federal 7 a prestar declaración indagatoria en la causa de los cuadernos de las coimas el martes a las 9.
Inaugurará la ronda de declaraciones de los 20 exfuncionarios que intervinieron supuestamente en la recaudación ilegal, dos exchoferes y 65 empresarios acusados de haber pagado esos sobornos.
Todos deberán -a su turno- estar sentados en Comodoro Py 2002, en la sala Auditorium, de la planta baja que tiene espacio para 200 personas y un pullman especial, tipo teatro, para que la prensa siga la audiencia. Es la primera audiencia presencial de este juicio que arrancó en noviembre y siempre se hizo por Zoom.
Además, Cristina Kirchner está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita y de recibir sobornos.
La expresidenta podrá optar por no declarar, aunque se descuenta que va a hacer un alegato político. Pero las diferencias son notorias de cuando fue indagada en la causa Vialidad.
Allí, el 2 de diciembre de 2019, estaba desafiante, a los gritos, golpeando el estrado y mirando a la cara a los jueces. En esa declaración, en la misma sala donde deberá estar el marte, Cristina Kirchner descalificó al tribunal que la condenaría.
“Este es un tribunal del lawfare que seguramente tiene la condena escrita. A mí me absolvió la historia y me va a absolver la historia. Y a ustedes seguramente los va a condenar la historia. ¿Preguntas? Preguntas tienen que contestar ustedes, no yo”, les dijo.
Era una semana antes de asumir como vicepresidenta de la Nación y lleva encima el impulso de haber triunfado en primera vuelta con su estrategia de unir el peronismo en el Frente de Todos y promover a Alberto Fernández como presidente.
Ahora no es lo mismo. Cristina Kirchner llegará condenada, presa, conducida desde su casa, con tobillera electrónica, desaparecida de la escena política, con visitas restringidas y pugnando por seguir incidiendo en el futuro del justicialismo.
Sus discípulos, a los que aupó en el poder, ahora se independizaron y la desafían. Axel Kicillof quiere controlar el partido y se erige como candidato, prescindiendo de ella. Su hijo Máximo es quien lleva su bandera. Y los intendentes ya se corrieron y La Cámpora la reivindica, pero hace equilibrio con Kicillof.
Asi las cosas a su declaración, donde seguramente no contestará preguntas, le seguirá el exministro Julio de Vido, que está preso en la cárcel de Ezeiza, condenado por la tragedia de Once. De Vido pidió no ir a declarar a tribunales porque dice que está enfermo y el traslado agrava su salud.
También está previsto que sea indagado su mano derecha, Roberto Baratta, y los exfuncionarios Rafael Enrique Llorens y José Olazagasti, Rudy Olloa, y el empresario Nelson lazarte.
La defensa de Lazarte anticipó que por “estrategia procesal” su cliente no declarará y preguntó si podía saltearse la convocatoria. El tribunal lo rechazó y ratificó que todos deberán presentarse en los tribunales, independientemente de lo que elijan hacer ante los jueces.
El resto de los imputados podrá seguir el juicio de manera virtual, como hasta ahora.
Los jueces Germán Andrés Castelli, Enrique Méndez Signori y Fernando Canero, del Tribunal Oral Federal N° 7, previeron esta declaración con todo cuidado.
Se reunieron con sus colegas del Tribunal Oral Federal N° 2 que son los que condenaron a Cristina Kirchner por Vialidad y los que controlan la ejecución de su pena.
Enviaron un oficio y explicaron que debía ser trasladada para prestar declaración indagatoria. El 11 de marzo pasado, el juez Rodrigo Giménez Uriburu autorizó por escrito el traslado desde la casa.
“En atención a lo solicitado, autorícese a Cristina Fernández de Kirchner a ausentarse de su domicilio a fin de comparecer a la audiencia de debate oral que se celebrará el próximo martes 17 de marzo, a las 9:00 horas, en la Sala Auditorium de este edificio”, escribió.
Y dijo que “Debe regresar inmediatamente una vez finalizada” la audiencia. No le dan ni un margen de duda para que se desvíe de su recorrido de regreso a San José 1111.
No hay limitaciones para que el público se haga presente en la sala de audiencias, excepto el espacio disponible y que se acrediten con anticipación.
El juez Giménez Uriburu dispuso que se notifique a las partes mediante cédulas electrónicas y se comunique a la Dirección de Asistencia de Personas bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Seguridad Nacional, que son los que siguen los pasos de la tobillera electrónica, pues su portadora saldrá de los límites de su domicilio.
La indagatoria presencial es un triunfo de la Cámara de Casación Federal que viene insistiendo para que los jueces del tribunal oral de cuadernos dejen el Zoom y hagan el juicio de manera presencial.
Le mandaron dos oficios en ese sentido y hasta el Consejo de la Magistratura y la Corte Suprema de Justicia se abocaron a remodelar la sala de audiencia y mudar -próximamente- al tribunal oral a oficinas en el edificio de Retiro y fuera del Palacio de Justicia donde están actualmente.
Estarán muy cerca de la sala de audiencias llamada Auditorio, una gran sala que consta de una planta baja amplia con el estrado para los jueces y los testigos, un espacio para las defensas y la fiscalía, y un pullman destinado al público, con capacidad para unos cien asistentes, en un piso superior.
Entran más de 200 personas y en este juicio hay 87 acusados.
La Sala fue recientemente remodelada. Se instaló tecnología que permite la transmisión por Zoom y se adecuaron tanto los proyectores para mostrar pruebas, como los monitores y el equipo sonoro. Se renovaron techos y pisos; se mejoró la acústica y la iluminación. Se remodelaron el foyer de acceso y los baños.
Se retiraron los cortinados originales, se colocaron paneles acústicos y el antiguo tapizado fue reemplazado por un sistema de alfombras modulares.
El Consejo de la Magistratura dispuso en diciembre pasado una inversión de 162 millones de pesos para una obra que duró 75 días.
A pesar de que estaba destinada al juicio del caso cuadernos, nadie usó la sala AMIA desde que se inauguró formalmente el año pasado.
Los jueces del Tribunal Oral Federal 7 nunca se mudaron porque alegaron que era una complicación hacer el juicio en Comodoro Py cuando su tribunal tiene sede en el Palacio de Justicia. Dijeron que tendrían inconvenientes para trasladar la causa y mudar a los empleados auxiliares necesarios para hacer el juicio allí. Eso le informaron a la Cámara Federal de Casación Penal.
La fiscal del caso cuadernos, Fabiana León, también reclamó que el juicio se realizara con mayor frecuencia y lo mismo hizo uno de los imputados.