Cuánto influye la genética en la esperanza de vida de una persona
Un estudio del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, publicado en la ...
Un estudio del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, publicado en la revista Science, redefine el papel de la genética en la longevidad humana. Contrario a la creencia extendida durante décadas, que situaba la heredabilidad de la esperanza de vida entre un 20% y 25%, esta investigación sugiere que los factores genéticos explican aproximadamente el 50% de la variación en la expectativa de vida de las personas. Este hallazgo duplica las estimaciones previas y promete reorientar la investigación sobre el envejecimiento.
El equipo, liderado por Ben Shenhar del laboratorio del profesor Uri Alon, del Departamento de Biología Celular Molecular de Weizmann, reveló que las estimaciones anteriores subestimaron el verdadero impacto de la herencia debido a la influencia de lo que denominan “mortalidad extrínseca”. Este concepto se refiere a las muertes causadas por factores ajenos al cuerpo, como accidentes, infecciones o enfermedades infecciosas, violencia y riesgos ambientales. En los datos históricos utilizados en estudios previos, donde la mortalidad extrínseca era significativamente mayor que en la actualidad y no existía información detallada sobre la causa de la muerte, estos factores externos enmascaraban la contribución genética subyacente.
Para superar esta limitación, los investigadores emplearon modelos matemáticos y analizaron más de un siglo de datos de tres cohortes de gemelos escandinavas, que incluyen, por primera vez en este contexto, a gemelos criados por separado. La clave residió en la simulación de “gemelos virtuales” para poder discriminar las muertes debidas al envejecimiento biológico inherente a cada individuo de aquellas provocadas por causas externas. Al “eliminar” matemáticamente la mortalidad extrínseca, la correlación en la esperanza de vida entre gemelos monocigóticos aumentaba drásticamente, lo que reveló la verdadera proporción genética.
La “Herencia de la Vida Útil Intrínseca”, definida como la heredabilidad estimada con mortalidad extrínseca cero y una edad de corte de 15 años, se estimó consistentemente en un 55% ± 0.01 en todos los conjuntos de datos y modelos utilizados. Esta cifra se alinea con la heredabilidad de la esperanza de vida en modelos animales y con la de la mayoría de otros rasgos fisiológicos humanos complejos, que promedian alrededor del 49%.
Con respecto a estos resultados, Ben Shenhar explicó: “Si la heredabilidad es alta, como hemos demostrado, esto crea un incentivo para buscar variantes genéticas que prolonguen la esperanza de vida, con el fin de comprender la biología del envejecimiento y, potencialmente, abordarlo terapéuticamente”.
Por el lado del otro 50%, desde el estudio mencionaron que desconocen a qué se debe, aunque tienen sus teorías. “Probablemente se debe a influencias ambientales, la estocasticidad biológica intrínseca, efectos genéticos no aditivos y modificaciones epigenéticas”, concluyeron.