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Cumplió 107 años. Actuó en Lo que el viento se llevó, fue doble de Judy Garland en El Mago de Oz y sobrevivió a la caída de un avión

Es la actriz más longeva del mundo. Hace días, el 6 de abril, celebró su cumpleaños número 107. Trabajó en dos películas que integran la selección de clásicos más relevantes en la histori...

Cumplió 107 años. Actuó en Lo que el viento se llevó, fue doble de Judy Garland en El Mago de Oz y sobrevivió a la caída de un avión

Es la actriz más longeva del mundo. Hace días, el 6 de abril, celebró su cumpleaños número 107. Trabajó en dos películas que integran la selección de clásicos más relevantes en la histori...

Es la actriz más longeva del mundo. Hace días, el 6 de abril, celebró su cumpleaños número 107. Trabajó en dos películas que integran la selección de clásicos más relevantes en la historia de Hollywood: El mago de Oz y Lo que el viento se llevó. Los dos films se estrenaron en 1939.

Caren Marsh Doll, actriz, bailarina y doble de cuerpo, festejó a lo grande. Con torta, globos y amigos. En las fotos de la celebración que compartió en redes sociales aparece sonriente (y diminuta) con una gorra roja que tiene bordada la inscripción “Happy Birthday”. Sobre la gorra se calzó, además, una tiara. Completó su look con un vestido rojizo y un collar de flores. Detrás suyo, tres globos dorados forman la orgullosa cifra alcanzada por la artista: 107 años.

Uno de los invitados a la celebración, quien sostuvo la torta de cumpleaños a la hora de las velitas, es Dave Woodman, exilustrador de Disney. Llegó a la casa Caren Doll en Palm Springs, California, con un regalo especial: una ilustración de Dorothy, la protagonista de El mago de Oz, con su perrito Toto en brazos. Colocó su dibujo estratégicamente dentro del globo que representa al número cero de los 107.

El regalo no fue elegido al azar: hace casi 90 años, una jovencísima Caren participó en el rodaje de El Mago de Oz como doble de cuerpo de su estrella principal, Judy Garland. Es decir que, sin faltar a la verdad, se puede decir que ella también fue Dorothy.

El destino llama dos veces

Aileen Betty Morris -su verdadero nombre- nació en Los Ángeles, el 6 de abril de 1919. Su padre era un “stockbroker” de Hollywood, gestionaba las fortunas de actores, directores y productores de los grandes estudios, como MGM o Warner Bros. Ella siempre siempre supo que iba a ser actriz y bailarina. Nunca lo dudó.

Pero sus padres, preocupados por su futuro, le propusieron un acuerdo: si no conseguía trabajo en el cine después de graduarse en la Hollywood High School, debía inscribirse en una carrera convencional en alguna universidad.

Con 17 años, se presentó a una audición de bailarinas para la comedia musical Rosalie, de MGM, protagonizada por Eleanor Powell y Nelson Eddy. Lo que sucedió aquella tarde refleja el tesón y el espíritu resiliente de la Caren. Audicionó y fue rechazada. Pero no se conformó con esa respuesta y tuvo una idea brillante: volvió a su casa, se cambió el vestido y regresó a la audición decidida a hacer una nueva prueba. Estaba convencida de que, entre tantas chicas, nadie la recordaría. Y así fue. En su segunda presentación, Doll fue contratada.

Doble de Dorothy Gale

Fue después de Rosalie, estrenada en 1937, que Caren fue convocada para hacer tareas como doble de cuerpo de Judy Garland, la actriz que encarnaría a Dorothy en El mago de Oz, y que se convertiría en una figura estelar de Hollywood.

Vale aclarar que Caren no era doble de riesgo de Judy: ese rol lo realizaba Bobbie Koshay. Lo que Caren hacía durante el rodaje era participar en los ensayos de filmación. Ocupaba el lugar de Garland durante los extensos períodos de ajustes técnicos, pruebas de decorado, encuadres e iluminación.

En esa época, la “doble de cuerpo” tenía 19 años, mientras que la protagonista recién había cumplido 16. Pero la similitud era perfecta. En especial, el hecho de que ambas muchachas midieran 1,50 metros, tuvieran una contextura física muy semejante, y el mismo peso: 45 kilos.

Caren tenía, como la protagonista del filme, su propio par de zapatillas de rubí. Incluso, según la revista Vanity Fair, son sus pies los que se ven en la famosa escena en que Dorothy choca tres veces sus talones mientras dice: “No hay lugar como el hogar (there’s no place like home)”.

Lo que el viento se llevó

La filmación de El Mago de OZ comenzó en octubre de 1938 y duró, aproximadamente, seis meses. A mitad de rodaje, principios de 1939, Caren consiguió otro trabajo. Fue convocada para ser extra en otra producción angelada y eterna: Lo que el viento se llevó.

No tuvo conflictos entre las dos producciones. Al contrario, las dos películas eran dirigidas por Víctor Fleming.

En la historia protagonizada por Clark Gable y Vivien Leigh, Caren Doll no dobló a nadie. Interpretó a distintos personajes secundarios, como una chica en un bazar y otra, o quizás la misma, en una reunión social.

Lamentablemente, su actuación en este clásico del cine no fue lo suficientemente relevante como para aparecer en los créditos. Lo mismo le pasaría en gran parte de las películas en las que ella aparecía como actriz o como bailarina.

En distintas entrevistas, Caren dijo que eso nunca la desveló, aseguró que era feliz con el hecho de estar inmersa en esa “fábrica de sueños” que para ella era Hollywood.

Durante las pausas en las grabaciones de El Mago de Oz, Caren Doll se hizo amiga de Judy Garland. Esa relación le abrió luego las puertas de algunas producciones. Por ejemplo, volvió a trabajar como su doble de cuerpo en Las chicas de Ziegfeld, del año 1941, película coprotagonizada por James Stewart y Hedy Lamarr.

En dos películas de 1945 le dieron papeles con mayor visibilidad. En una de ellas, Secrets of a Sorority Girl, apareció incluso en los afiches de promoción. La otra película fue el western Navajo Kid, protagonizado por Bob Steele.

Un accidente que le cambió la vida

Al mismo tiempo, mientras perseguía su sueño en Hollywood, trabajó como modelo. Hasta que un brutal accidente le puso fin a su carrera en el cine.

Fue el 12 de julio de 1949. Doll estaba, con otras 48 personas, en un vuelo de Standard Airlines que la llevaba de Nueva York a Burbank. La fatalidad quiso que la aeronave se estrellara contra la ladera de una montaña californiana.

35 personas murieron con el impacto. Solo 13 pasajeros sobrevivieron. Entre ellas, la actriz, que de pronto se encontró entre fierros doblados, rodeada por cadáveres, con un pie atorado entre dos asientos de la nave destruida. Alguien, nunca supo quién, la sacó de esa situación por una ventanilla del avión. Terminó internada en un hospital, donde permaneció un mes. Estuvo a punto de perder su pie.

“Cuando estás tan cerca de la muerte, o cuando te dicen que te van a amputar el pie, todo cambia en tu vida”, le dijo años después a Los Ángeles Times.

Los médicos la operaron con éxitos y consiguieron que conservase su pie. Pero le advirtieron que las secuelas eran tales que ya no podría volver a bailar. Su carrera artística había terminado.

Una vida de película

Como aquella vez en que la rechazaron en su primer casting, Caren se negó a darse por vencida. Y, tras una larga rehabilitación, logró bailar otra vez. Tan bien, de forma tan natural, que se convirtió en instructora.

Pero nunca volvió a los platós de Hollywood. Se casó, tuvo un hijo y en 1956 inició una carrera como profesora de bailes “de salón”, profesión que la acompañó durante décadas.

Caren Marsh Doll acaba de cumplir 107 años. Fue protagonista y testigo de una era dorada de Hollywood que ya no volverá. La simpática mujer, agradecida por su carrera, celebró con una sonrisa amplia, rodeada de cariño, feliz por el hecho de tener una verdadera vida de película.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/cumplio-107-anos-actuo-en-lo-que-el-viento-se-llevo-fue-doble-de-judy-garland-en-el-mago-de-oz-y-nid11042026/

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