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De cara a 2027, el círculo rojo tantea una alternativa a Milei

Sucedió el lunes por la noche, mientras un bólido luminoso surcaba el cielo porteño. Pero los destellos no solo fulguraban afuera en una noche helada, sino adentro en un salón caliente. El del ...

De cara a 2027, el círculo rojo tantea una alternativa a Milei

Sucedió el lunes por la noche, mientras un bólido luminoso surcaba el cielo porteño. Pero los destellos no solo fulguraban afuera en una noche helada, sino adentro en un salón caliente. El del ...

Sucedió el lunes por la noche, mientras un bólido luminoso surcaba el cielo porteño. Pero los destellos no solo fulguraban afuera en una noche helada, sino adentro en un salón caliente. El del Goldencenter, durante la cena anual organizada por la Fundación Libertad, en la que un Milei encendido defendía su modelo económico y defenestraba a gran parte del auditorio que lo estaba escuchando. Tanto es así que solo cuando Mauricio Macri terminó su parte ingresaron los libertarios.

La sensación que sobrevolaba en el aire entre consultores, economistas, empresarios y líderes de opinión era coincidente: el consenso del círculo rojo –o de una parte de él– es que Milei ya hizo lo que tenía que hacer y lo hizo muy bien. Tiró abajo un modelo cerrado y autodestructivo como el que construyó el perokirchnerismo durante los últimos 20 años de centralidad, en una detonación necesaria que, probablemente, un dirigente moderado no se habría animado a hacer.

Pero la duda es otra: ¿puede construir un modelo nuevo el mismo líder que destruyó lo viejo? Es la pregunta del millón.

Un consultor de fuste lo describía así: es como cuando uno quiere remodelar su casa y llama a un maestro mayor de obras para que la tire abajo. ¿Llamaría a esa misma persona para decorarla y diseñarla como a uno le gusta? Probablemente no.

Una buena metáfora para describir la foto actual de la Argentina, que el círculo rojo parece haber capturado bien. En alerta, ya tantea un plan B para 2027. Un tanteo apresurado, sin duda, porque el libertario aún conserva un respaldo nada despreciable en la sociedad, a pesar de todos los desaguisados que lo rodean.

A la metáfora del maestro mayor de obras, le sumamos el diagnóstico de Martín Redrado. El Gobierno debe definir si delinea un plan para 20 millones de argentinos o uno para 47. Por ahí pasa el quid de la cuestión, según Redrado, cuando se habla de una recuperación heterogénea de la economía y son solo un par de sectores los que ganan.

La movida del líder de Techint, Paolo Rocca, en su anhelo por buscar una “opción racional” a Milei, no es la de un lobo solitario. Son muchos empresarios en la misma sintonía, a pesar de acordar con el rumbo general que plantea el programa económico. “Opción racional” es aquí la frase clave.

Hay varios candidatos en la mira: Rolando Figueroa, el gobernador de Neuquén, que estuvo en Buenos Aires y ofreció tres notas a medios nacionales. Otro es el carismático cordobés Martín Llaryora. A Maximiliano Pullaro lo están tanteando varios empresarios, aunque el santafesino, que gobierna una provincia del tamaño de Uruguay, busca su reelección. La opción Jorge Brito entusiasmó, pero lo complica su frente familiar, más ahora con la adquisición de Transener. ¿Y la propia Bullrich? Tiene un año para pensarlo.

Su gesto espontáneo de ir a abrazar a Macri –quien no se habla con Milei– fue uno de los focos del encuentro. Hay gestos que dicen mucho. Dos hipótesis. Una: Patricia, astuta y experimentada, huele fin de ciclo. Dos: teme ser traicionada en su deseo de jugar políticamente en la ciudad o en la provincia de Buenos Aires.

Las encuestas le dan mejor que al propio Presidente. Karina la recela. Por si fuera poco, nunca dejó de ser una extraña en el universo libertario. Para inyectar más incertidumbre en el cuadro, Milei cayó 11 puntos en los últimos dos meses, según la consultora Management & Fit.

Y cayó por muchas razones: lo mal que lo están pasando vastos sectores de la sociedad argentina; el affaire Adorni, quien, bajo la bandera de la moral, pasó de no llegar a fin de mes a edificar una vida de nuevo rico. Eso, sumado al caso $Libra, el capítulo Spagnulo o las supuestas coimas del “3%”.

Como dice el consultor Jorge Giaccobe: pasamos de la esperanza a la desesperanza, aunque aún no llegamos –por fortuna– al escalón más bajo de la tristeza. De allí, un gobierno suele no volver.

El daño que le hizo Adorni a la batalla cultural de Milei contra la casta es infinito. El mismo consultor lo pone en una alegoría divertida, si no fuera por lo dramático: el jefe de Gabinete es el cepillo de dientes de una pareja en crisis. En una palabra, el malestar con Adorni, un escándalo que caló hondo en la sociedad, es el síntoma de una crisis más profunda.

Las cosas no son tan sencillas, sin embargo. La misma consultora, liderada por Mariel Fornoni, registra otro dato no menor, en favor del libertario. En su tercer año, Milei aún conserva un porcentaje de apoyo más elevado que los que tenían Cristina, Macri y Alberto en el mismo período. Veamos. En abril de 2026, el Presidente retiene un 37,2% de aprobación contra el 24% de Alberto, el 35,1% de Macri y el 25,9% de Cristina.

Pero la moneda sigue en el aire. 2027 es ciencia ficción en un país que siempre pone al ciudadano al borde de la taquicardia. Pero, entre los que influyen, ya se empieza a mirar hacia el costado y por encima de la “peluca” de Milei. No es poco.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/de-cara-a-2027-el-circulo-rojo-tantea-una-alternativa-a-milei-nid29042026/

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