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De Rosario a Silicon Valley: la empresa de IA que trabaja con gigantes tecnológicos y factura US$3 millones

“Ustedes son muy malos vendiendo”, les dijo el director de una importante empresa de Estados Unidos a Rodrigo Azziani, Joaquín Colombo y Mauro Abbatemarco, fundadores de Renaiss, una software ...

De Rosario a Silicon Valley: la empresa de IA que trabaja con gigantes tecnológicos y factura US$3 millones

“Ustedes son muy malos vendiendo”, les dijo el director de una importante empresa de Estados Unidos a Rodrigo Azziani, Joaquín Colombo y Mauro Abbatemarco, fundadores de Renaiss, una software ...

“Ustedes son muy malos vendiendo”, les dijo el director de una importante empresa de Estados Unidos a Rodrigo Azziani, Joaquín Colombo y Mauro Abbatemarco, fundadores de Renaiss, una software factory especializada en datos e inteligencia artificial (IA). Fue durante una reunión en Nueva York, para cerrar un contrato con un nuevo cliente.

Lo paradójico es que, en poco más de dos años, estos tres emprendedores rosarinos construyeron una cartera de clientes que incluye a empresas como Facebook, Globant, Mercado Argentino de Valores, ECI (EE.UU.) y HAMS (Alemania).

Su éxito se debe, en parte, a su manera de entender a la IA: una verdadera oportunidad de crecimiento para las empresas, y no una mera herramienta para reducir costos. “No creíamos que la IA iba a llegar tan rápido a donde está ahora. De hecho, cuando ofrecí IA en la Argentina, todos me decían: ‘¿De qué me estás hablando? Eso es como las criptomonedas’“, cuenta Azziani a LA NACION en una videollamada junto a sus dos socios, a horas de partir hacia San Francisco, California.

“Las startups hoy buscan no a un proveedor de servicios, sino a alguien que se siente en la mesa y piense con ellos el negocio. El valor está en buscar qué oportunidad de crecimiento hay atrás de la necesidad", suma Colombo.

En ese sentido, Renaiss ofrece soluciones de IA aplicadas a la eficiencia operativa, como automatización de clasificación de documentos, análisis de texto para categorización automática, chatbots que resuelven consultas frecuentes y sistemas de recomendación personalizados.

A su vez, cuenta con una empresa de programadores, es decir, profesionales que, además de trabajar en proyectos de la organización, pueden contratarse por otras compañías para casos puntuales.

Junto a un equipo de más de 60 personas, Renaiss busca consolidarse en el mercado local y de Estados Unidos, y posee una facturación anual de US$3 millones.

Sus inicios

Azziani, Colombo y Abbatemarco se conocieron en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), mientras estudiaban ingeniería electrónica. Si bien Colombo y Abbatemarco finalizaron la carrera, Azziani decidió virar hacia las matemáticas, con un estilo más outsider.

En detalle, fue coordinador de diferentes programas de ajedrez, publicó tres libros de poesía y formó parte del Ministerio de Cultura de Santa Fe. Luego, comenzó a trabajar para consultoras y dar charlas. Fue allí cuando ayudó a sus dos amigos —quienes siguieron su rumbo en el ámbito de la tecnología y los negocios— a crear una cooperativa de programadores. “Nos conocimos y luego nos fuimos a buscar las habilidades que nos faltaban para poder encontrarnos”, comenta Azziani.

Apenas un tiempo después, apareció un norteamericano que decidió emprender junto a ellos en una empresa que se llamó Six Nines. La compañía llegó a tener 40 empleados y más tarde fue vendida a Nextira, donde los tres quedaron como directores.

Con sede en Texas, sus principales clientes fueron Facebook (Meta) y Epic Games, firma líder en el rubro y creadora del famoso videojuego Fortnite. El trabajar y codearse con estas empresas les permitió interactuar con varios de los mayores exponentes de Silicon Valley.

Sin embargo, en mayo de 2023 la empresa fue adquirida por Accenture. La transacción se concretó de un momento para el otro, sin que tuvieran tiempo de armar una estrategia de continuidad o salvataje. El único camino posible era bajar las persianas, indemnizar al equipo y decidir si empezar de nuevo o no.

La primera pregunta que se hicieron fue si querían seguir juntos y cómo. La respuesta la encontraron en un viaje a Estados Unidos, donde activaron la red de contactos que habían construido previamente, y retornaron con la decisión tomada: volver a empezar. Fue así como surgió Renaiss, cuyo nombre refiere a la idea de “renacer”.

Los desafíos de emprender en tiempos de IA

Así, Renaiss dio inicio a un nuevo camino, pero que no estuvo exento de dudas e incertidumbre. “El mayor desafío éramos nosotros mismos”, bromea Azziani. Y continúa: “Sabíamos que éramos buenos haciendo tecnología, pero no sabíamos si éramos buenos vendiendo, haciendo marketing, que de hecho creo que no lo somos”. En ese sentido, fue clave volver a contactar a empresas y actores del sector tecnológico para poner en marcha la compañía.

Hoy, con un equipo más consolidado, apuntan que uno de los mayores desafíos es desarmar “la polarización respecto a la IA”. “Es difícil vender algo que a veces no se entiende. Te tenés que transformar en el educador, en el que lleva adelante y propone”, desliza Abbatemarco.

Dicha dificultad no solo se da a nivel externo, sino también puertas adentro. “Tenemos un programa interno de adopción de IA. Hay toda una lucha interna en el desarrollador que tiene cinco o diez años en la industria, que ya aprendió una manera de trabajar. Cambiarle radicalmente su forma de percibir el mundo es muy complicado”, explica Abbatemarco.

Lo opuesto ocurre con aquellos colaboradores que recién están comenzando: “Ya vienen del paradigma nuevo y el desafío es cómo le doy buenas prácticas a alguien que nunca aprendió a trabajar de la manera ‘vieja’. Es tratar de conseguir ese balance entre la forma vieja de laburo y la forma nueva de laburo”.

Por último, los fundadores de Renaiss reflexionaron sobre la oportunidad que tiene la Argentina en esta nueva era tecnológica y su rol como empresa para acompañar ese proceso. “Somos de alguna manera responsables de democratizar el acceso a la tecnología y que el país esté en la vanguardia tecnológica, creo que tenemos con qué. Hay cuestiones como el buen inglés, la diferencia horaria con Estados Unidos y tenemos muy buenos ingenieros en la Argentina", concluye Azziani.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/IA/de-rosario-a-silicon-valley-la-empresa-de-ia-que-trabaja-con-gigantes-tecnologicos-y-factura-us3-nid25062026/

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