Desafío Ruta 40: el mini-Dakar argentino terminó con una victoria de Seth Quintero en la clase autos
SAN JUAN.- Otra mañana fresca, como para cerrar la semana más caliente del Campeonato Mundial de Rally-Raid (W2RC). San Juan y Mendoza dieron un marco inmejorable al Desafío Ruta 40, la competen...
SAN JUAN.- Otra mañana fresca, como para cerrar la semana más caliente del Campeonato Mundial de Rally-Raid (W2RC). San Juan y Mendoza dieron un marco inmejorable al Desafío Ruta 40, la competencia de Argentina en el certamen todoterreno más importante del planeta, que congrega a los mismos equipos y pilotos que protagonizan el Dakar. Con la capital sanjuanina y la mendocina San Rafael como ciudades cabeceras, transitó 2939 kilómetros, de los cuales 1522 fueron cronometrados.
El estadounidense Seth Quintero, que ya era un campeón antes de tener edad como para sacar la licencia de conducir, se convirtió a los 23 años en el vencedor más joven de la historia al doblegar a los encumbrados ídolos de la clase autos, y el australiano Daniel Sanders reapareció en plenitud física para ganar entre las motos, competencia en la cual el dolorido Luciano Benavides, con una lumbalgia persistente, debió conformarse con el cuarto puesto y ceder la punta del torneo.
Concluyó la carrera insigne de Sudamérica, que dejó para el recuerdo historias como la de un increíble accidente entre dos de los mejores coches en las dunas, un vuelco inesperado de la tripulación femenina en un camino de montaña y la tensión de Kevin Benavides a punto de volcar con su camioneta.
Luego de cuatro días de acción, Quintero, a bordo de un Toyota, comenzó la etapa 5 de la carrera con apenas 7 segundos de ventaja sobre Nasser Al-Attiyah, piloto de un Dacia. El qatarí nunca lideró la prueba pero siempre estuvo batallando entre los mejores, así como su compañero de equipo, el francés Sébastien Loeb. La ajustada diferencia que llevaban los líderes puso el broche de oro a una semana repleta de cambios. Quintero atacó sin medir riesgos, corriendo lo más posible aunque no tenía más repuestos de neumáticos sobre la Hilux. Había tenido dos pinchazos el jueves y padeció dos más el viernes en el desenlace de la carrera, pero nada detuvo su avance milimétrico en caminos difíciles.
“Definitivamente, empujamos mucho ayer, todo lo que pudimos, luego de sufrir dos pinchazos. Y hoy fue difícil: tuvimos otra vez dos pinchazos, en el comienzo”, relató Quintero para LA NACION tras conseguir la victoria. “No hubo calma”, contó con una gran sonrisa. “Solo entendimos que teníamos poco tiempo por delante y estoy agradecido por la dirección que tomamos”, concluyó el piloto que tuvo por navegante a Andrew Short y se afirmó entre los experimentados. “Esta carrera es fantástica; amé correr con los hinchas. La gente, los caminos... Todo fue asombroso”, rescató al terminar una semana que nunca olvidará.
Quintero tiene 23 años pero desde niño estuvo vinculado con los fierros. Criado en San Marcos, California, comenzó a andar en cuatriciclos a los cuatro y cuando cumplió 10 ya era un piloto de UTV. No tardó en sumar triunfos en la división juvenil del Campeonato del Mundo de UTV, con apenas 11 abriles. Fue entonces cuando Red Bull puso los ojos sobre él, para sostener su desarrollo futuro. El estadounidense consiguió el campeonato en 2015 y se lanzó a las carreras de tipo “baja” en su país, con récords de precocidad.
Un año después de que le negaran la inscripción, por tener apenas 17 años, Seth debutó en el Rally Dakar en 2021, como parte de un equipo patrocinado por la marca de bebidas energéticas, y fue reconocido como el ganador de etapa más joven registrado. Reafirmó su candidatura con diez éxitos de etapa en el Dakar 2022, en la clase intermedia de autos. Ahora, este joven que es hijo de un mexicano pero que no habla español se lanzó a la clase reina de la mano de Toyota Gazoo Racing y cerró en Argentina una memorable tarea, en la que entregó todo el rendimiento en los últimos dos días.
#W2RC Porque todos queremos un poquito más de #DR40, aquí les compartimos imágenes del último día de carrera con una mega definición en motos y Ultimate
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“Estuve en los podios de varias carreras, pero me faltaba ese elemento de suerte que se necesita para ganar”, explicó Quintero, con la medalla del Desafío Ruta 40 reluciendo en el pecho, a unos metros de la Plaza 25 de Mayo, de San Juan. Venció en un duelo épico con el tricampeón mundial Al-Attiyah en un desenlace frenético, que capturó la atención de los aficionados en medio de la mejor convocatoria histórica del W2RC en suelo argentino.
Al-Attiyah tenía controlada la situación y a mano el triunfo cuando a apenas 87 kilómetros de la meta sufrió lo mismo que su rival, una pinchadura. Debió parar y cambiar un neumático, y así perdió el tiempo que necesitaba Quintero para recuperar la mejor posición. Al final, fue el sudafricano Henk Lategan, con Toyota, quien tomó la posición de escolta, y quedó a 1m55s del líder, relegando a Nasser al tercer lugar, a 2m26s del Quintero. Detrás acabó el francés Loeb (Dacia Sandriders), que sostiene el liderazgo en la suma de puntos anual gracias al cuarto lugar en Argentina, sede de la tercera fecha del Mundial.
Diferente fue el panorama de las motos, con el dominio de Sanders, de KTM, durante toda la semana. En la tierra de Luciano Benavides, a quien no logró detener en el Dakar, se tomó una pequeña revancha el australiano que se recuperó de lesiones en un hombro, una clavícula y costillas. “Disfruté mucho la carrera, en etapas difíciles y demandantes. El cuerpo siente un poco el dolor. Debo de estar cerca de volver a estar al cien por ciento”, señaló el vencedor para LA NACION, y agregó que el objetivo es recuperarse para la última parte del año.
Diferente fue el panorama de Luciano, que penó con molestias en la espalda cada vez que aceleraba. Fue en enero de 2018 cuando ‘Faster’ tuvo una dura caída, participando en el Dakar en Catamarca, por la que fue trasladado en helicóptero; luego, en el hospital de la ciudad de Belén se confirmó la magnitud de la lesión en la espalda. Ocho años después se intensificaron las molestias en el cuerpo del salteño, que acaba de renovar el contrato con KTM para los próximos dos años, con opción a un tercero. “Faltan unos meses para la próxima carrera, que me vendrá bien para recuperar las averías que tengo en el cuerpo”, manifestó para LA NACION tras la competencia.
“Dolores tenemos siempre, pero esta vez competir fue más duro que lo normal. En el segundo día me exigí de más y el cuerpo está compensando las lesiones de rodilla del año pasado”, explicó el salteño, que dejó de ser el líder del campeonato. Tiene expectativas en pelear a fondo por la corona en Marruecos y Abu Dhabi, las dos estaciones que le quedan a la temporada. Pero no será sencillo. “Es un dolor muy fuerte, que paraliza. Tengo que tratarlo para que no vuelva y estar fuerte para la próxima”, insistió Luciano. Sin embargo, a fines de junio viajará a Marruecos para realizar pruebas de nuevos desarrollos de KTM, marca que procura retener el trofeo que representa a un touareg, propio del Dakar.
Golpes de escena hubo durante toda la semana y los más fuertes quedaron registrados en la historia de las desavenencias en las carreras todoterreno. Por un lado, el insólito choque frontal del brasileño Lucas Morães, actual campeón de W2RC, con João Ferreira, el portugués que llegó a las dunas de El Nihuil como líder del Desafío Ruta 40 y salió con el coche dañado. Un video del público muestra cómo el brasileño del Dacia transitaba en sentido contrario, sin saberlo, hasta que encontró la Toyota de Ferreira cuando ésta bajaba la montaña de arena; no se pudo evitar la situación. Morães lo explicó al término de la etapa 3: “Pido disculpas porque, por alguna razón, entramos a la duna con el rumbo incorrecto y cuando intentamos desviarnos era muy tarde. Lo importante es que todos estamos bien”.
View this post on InstagramImborrable será el recuerdo que propició el dúo femenino de la carrera: las norteamericanas Sara Price y Saydiie Gray volcaron en los ascendentes caracoles de la antigua ruta 13 de Mendoza, viejo camino del telégrafo, cuando comenzaba la etapa 4. “Metí la pata, simple y llanamente”, contó la piloto que intentaba interpretar cómo rotar en curvas cerradas a un tipo de vehículo muy robusto, el Defender.
View this post on InstagramUn par de kilómetros más adelante, algo parecido le pasó al binomio de Kevin Benavides y Lisandro Sisterna, que quedaron colgados antes de volcar en un descenso de montaña. Los argentinos hicieron su debut en la división mayor, Ultimate, y lo mejor de su parte fue la segunda posición obtenido en la etapa 2. Sin redondear un resultado a la altura del desempeño parcial, trabajarán para continuar en carrera muy pronto.
View this post on InstagramEl icónico Stéphane Peterhansel, con un Defender, regresó a suelo argentino para ganar en la división Stock, replicando su éxito de la fecha anterior, en Portugal. “Esta carrera fue muy interesante. Recuerdo mucho Argentina por el Dakar, y disfruté mucho manejar, especialmente en las dunas de El Nihuil. Fue superdemandante, y no recordaba la atmósfera, los fanáticos en todos lados. Fue una buena sensación”, expresó para LA NACION el francés que ganó 14 veces el Dakar. En tanto, el portugés Alexandre Pinto, del equipo Old Friends Rally, se adjudicó el trofeo Challenger por delante de Puck Klaassen, de la escudería KTM X-Bow Powered by G Rally, la neerlandesa que tiene por navegante al argentino Augusto Sanz; ambos se adjudicaron dos etapas durante la carrera que los puso en lo más alto de la tabla de puntos. Además, en la división Side by Side hubo celebración lituana, de Mindaugas Sidabras y el copiloto Ernestas Cesokas, triunfadores con CanAm Maverick gracias a la descalificación a los cordobeses Jeremías González Ferioli, de Can-Am Factory, y Gonzalo Rinaldi, que habían sido primeros en los tiempos.
En materia deportiva, no se dieron los resultados de la escuadra oficial Ford, que presentó complicaciones con sus tripulaciones, entre las que estaban los consagrados españoles Joan ‘Nani’ Roma y Carlos Sainz. Sin embargo, la vuelta del Desafío Ruta 40 al escenario mundial no pudo ser mejor, con cinco etapas por caminos y terrenos variados entre los paisajes de ensueño de la región de Cuyo. La multitud de fanáticos hizo recordar los años del Dakar en Sudamérica y la presencia de las figuras más importantes del rally-raid terminó de dar un marco único a una cita que todos quieren en el calendario mundial de 2027.