Descubrieron una misteriosa con nuevas teorías sobre el fin del mundo
La aparición de una ...
La aparición de una Biblia antigua en redes sociales volvió a encender una discusión que parecía relegada a los archivos de la historia religiosa. Un video compartido en Instagram por la usuaria Kaylah Hodgins muestra tablas cronológicas impresas en una edición de 1818 que, al ser sumadas, conducen a una cifra cercana a los 6000 años desde la Creación.
El hallazgo, presentado como una curiosidad histórica, fue interpretado por algunos como una señal simbólica del cierre de una era para la humanidad. Las imágenes muestran una Biblia que incluye el Antiguo y el Nuevo Testamento, además de los llamados Apócrifos, textos antiguos cuya inclusión en las Escrituras fue debatida durante siglos.
En sus primeras páginas aparecen tablas que ordenan los acontecimientos bíblicos en una línea de tiempo detallada, una práctica común en ediciones de los siglos XVIII y XIX. Según esos cálculos, el mundo habría comenzado en el año 4004 antes de Cristo.
Encuentran una Biblia con una nueva interpretación sobre los hechos sucedidosLa fecha no surgió al azar. Fue propuesta en el siglo XVII por James Ussher, arzobispo irlandés y reconocido erudito bíblico, quien elaboró una cronología minuciosa a partir de genealogías, edades de los patriarcas y eventos centrales como el Diluvio. Su obra fijó incluso un día específico para la Creación: el 22 de octubre del año 4004 a.C., al anochecer.
Durante generaciones, la cronología de Ussher fue reproducida en numerosas Biblias impresas en Europa y América. Para los lectores de la época, estas tablas ofrecían una forma de situar los relatos sagrados dentro de una historia continua y ordenada. En la edición de 1818 que aparece en el video viral, el conteo señala 3974 años desde Adán hasta Cristo y 1815 años más hasta el momento de su impresión, lo que suma 5789 años.
Al extender ese cálculo hasta la actualidad, algunos usuarios interpretaron que la humanidad estaría llegando al umbral simbólico de los 6000 años desde la Creación, una cifra que fue asociada durante siglos con ideas de transición espiritual y renovación.
La lectura se apoya en una interpretación presente en ciertas tradiciones judías y cristianas, según la cual la historia del mundo replica la estructura de los siete días de la Creación. En este esquema, seis ‘días’ representarían 6000 años de trabajo humano, seguidos por un séptimo periodo de descanso, a menudo vinculado a un reinado mesiánico o a una era de justicia y renovación.
Quienes sostienen esta interpretación insisten en que no se trata de una destrucción repentina del planeta. Más bien, hablan del fin de una etapa marcada por el dominio humano y el inicio de una transformación profunda, entendida en términos morales o espirituales. La idea reapareció cíclicamente en momentos de crisis, cuando la incertidumbre colectiva busca respuestas en los grandes relatos del pasado.
Biblistas y académicos llamaron a la cautela frente a estas conclusiones. La mayoría coincide en que la cronología de Ussher refleja una interpretación histórica propia de su tiempo, no una doctrina universalmente aceptada. La teología contemporánea suele leer estos cálculos de forma simbólica y advierte sobre los riesgos de convertirlos en predicciones literales.
Desde la ciencia, el contraste es claro. La geología y la astronomía sitúan la edad de la Tierra en unos 4540 millones de años, una cifra respaldada por dataciones radiométricas de rocas y meteoritos. Muchas iglesias, incluso, rechazan abiertamente los intentos de fijar fechas para el fin de los tiempos, y recuerdan que este tipo de cálculos falló repetidamente a lo largo de la historia.
Aun así, el video viral provocó un amplio debate en redes sociales. Usuarios comparten imágenes de otras Biblias antiguas, comparan cifras y discuten el significado del marco de los 6000 años. Para algunos, se trata de una curiosidad histórica; para otros, de un recordatorio de la pequeñez humana frente al tiempo. Más allá de la literalidad, la Biblia de 1818 volvió a poner sobre la mesa una pregunta persistente: por qué, siglo tras siglo, la humanidad sigue imaginándose al borde de una nueva era.
Por María Paula Lozano Moreno