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Dos fármacos despiertan esperanza para tratar un cáncer de páncreas mortal

NUEVA YORK.- Dos tratamientos que se están probando en ensayos clínicos generan esperanzas para los pacientes con cáncer de páncreas, una enfermedad que desde hace mucho tiempo figura entre los...

Dos fármacos despiertan esperanza para tratar un cáncer de páncreas mortal

NUEVA YORK.- Dos tratamientos que se están probando en ensayos clínicos generan esperanzas para los pacientes con cáncer de páncreas, una enfermedad que desde hace mucho tiempo figura entre los...

NUEVA YORK.- Dos tratamientos que se están probando en ensayos clínicos generan esperanzas para los pacientes con cáncer de páncreas, una enfermedad que desde hace mucho tiempo figura entre los diagnósticos más graves en oncología.

Los investigadores presentaron estos datos alentadores esta semana en una conferencia sobre cáncer realizada en San Diego. La información se obtuvo a partir de un número reducido de pacientes y todavía no fue publicada en una revista médica ni evaluada por los organismos reguladores. Ninguno de los dos fármacos está aprobado para su uso.

El cáncer de páncreas, que afecta a la glándula ubicada profundamente en el abdomen y que interviene en la digestión y en la regulación del azúcar en sangre, provoca la muerte de más de 50.000 personas por año en Estados Unidos y representa alrededor del 8% de las muertes por cáncer en ese país. Muchos pacientes mueren dentro del primer año posterior al diagnóstico y solo el 13% sobrevive cinco años después de haber sido diagnosticado.

Existen pocas opciones de tratamiento y las que están disponibles suelen tener un impacto limitado, lo que explica el entusiasmo que despiertan estos nuevos fármacos.

“Tenemos que decirnos a nosotros mismos que esto es, efectivamente, algo sin precedentes”, señaló Robert Vonderheide, director del Abramson Cancer Center de la Universidad de Pensilvania, quien no participó de la nueva investigación.

Uno de los fármacos experimentales, daraxonrasib, duplicó la esperanza de vida de los pacientes diagnosticados, al extenderla a más de 13 meses, frente a menos de siete meses en quienes recibieron quimioterapia, según un ensayo clínico en etapa avanzada, de acuerdo con Revolution Medicines, la empresa que desarrolla el medicamento.

Una ganancia de seis meses de vida resulta prácticamente inédita en este campo. La compañía también informó que los efectos secundarios del fármaco fueron “manejables”.

“La estadística que llamó la atención de todos fue la duplicación de la supervivencia general”, explicó Vonderheide, quien además es presidente electo de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer, la entidad que agrupa a oncólogos y científicos y que organiza la conferencia que se realiza esta semana en San Diego. “Se trata de una población de pacientes con opciones muy limitadas. Ver ese efecto con un perfil de efectos adversos manejable generó un fuerte entusiasmo en el campo”.

Los investigadores planean presentar los datos el mes próximo en una conferencia sobre cáncer en Chicago. En San Diego, esta semana, expusieron información de pruebas en etapas tempranas del fármaco, que involucraron a algunas decenas de pacientes. Muchos de ellos reportaron efectos secundarios como erupciones cutáneas, diarrea, fatiga y náuseas. Ninguno murió a causa del tratamiento.

En una entrevista reciente con The New York Times, el exsenador Ben Sasse, republicano por Nebraska, quien a fines del año pasado reveló que había sido diagnosticado con cáncer de páncreas terminal, contó que estaba recibiendo ese fármaco como parte de un ensayo clínico.

Relató que en diciembre le habían dicho que le quedaban tres o cuatro meses de vida, pero que el medicamento logró reducir sus tumores y le permitió disminuir el uso de analgésicos. También presentaba una erupción en el rostro, que atribuyó a un efecto secundario del tratamiento.

Revolution, con sede cerca de San Francisco, informó que planea solicitar en breve la aprobación regulatoria del fármaco, que ya fue designado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para una revisión acelerada.

El otro tratamiento prometedor consiste en una vacuna personalizada basada en tecnología de ARN mensajero (ARNm). A diferencia de las vacunas contra enfermedades infecciosas, que tienen como objetivo prevenir el contagio, en este caso se apunta a utilizar vacunas para tratar un cáncer ya diagnosticado, aunque este enfoque todavía no se aplica de manera generalizada.

En San Diego, los investigadores informaron que, en un pequeño estudio de seguridad, siete de los ocho pacientes cuyos sistemas inmunológicos respondieron al tratamiento seguían vivos hasta seis años después de haber recibido la última dosis, frente a solo dos de los ocho pacientes cuyos sistemas inmunológicos no respondieron.

Los estudios de fase 1 como este no están diseñados para evaluar si un tratamiento es eficaz, sino únicamente para determinar si es seguro. El desarrollo de esta vacuna está a cargo de BioNTech y de Genentech, la división de Roche.

La tecnología utilizada, conocida como ARN mensajero, es ampliamente reconocida por su uso en las vacunas contra el Covid-19. Su función es instruir al organismo para que produzca un fragmento de un virus que luego desencadena una respuesta inmunológica.

Bajo la conducción del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., la administración Trump implementó una serie de cambios en políticas y financiamiento que resultaron hostiles hacia esta tecnología.

Los pacientes diagnosticados con cáncer de páncreas suelen tener un pronóstico mucho peor que quienes padecen otros tipos de cáncer, como algunos de la sangre o de mama. En esos casos, los avances logrados en los últimos años permitieron transformar diagnósticos antes devastadores en enfermedades crónicas manejables para una gran cantidad de personas.

El cáncer de páncreas, en cambio, presenta particularidades que lo diferencian de otros tipos de cáncer. Suele detectarse en etapas muy avanzadas, cuando la enfermedad ya se encuentra ampliamente diseminada, debido a que en general no presenta síntomas tempranos. Muchas veces los pacientes recién advierten que algo no está bien cuando sufren una pérdida repentina de peso o desarrollan ictericia. Además, enfoques terapéuticos como la inmunoterapia, que transformaron el tratamiento de otros cánceres, no han demostrado eficacia en el cáncer de páncreas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/dos-farmacos-despiertan-esperanza-para-tratar-un-cancer-de-pancreas-mortal-nid23042026/

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