El Banco Central ya investiga el desvío de US$300 millones de la Selección Argentina
Claudio Tapia, Pablo Toviggino y el resto de la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) acaban de recibir un nuevo golpe. Esta vez no llegó por la Justicia, sino por la mesa de entra...
Claudio Tapia, Pablo Toviggino y el resto de la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) acaban de recibir un nuevo golpe. Esta vez no llegó por la Justicia, sino por la mesa de entradas del Banco Central (BCRA).
Guillermo Tofoni, el empresario titular de World Eleven que viene denunciando irregularidades en el manejo del dinero relacionado con la Selección Argentina, le pidió ahora a la entidad monetaria que investigue por qué, según su acusación, la AFA movió unos US$300 millones sin ingresarlos al país, algo que, de comprobarse, violaría la Ley Penal Cambiaria. Se trata de dinero generado por la selección argentina tras el último Mundial, disputado en Qatar en 2022.
El BCRA ya tiene la documentación en su poder y está revisando las operaciones mencionadas por Tofoni, que también recurrió a la Justicia por este tema. Fuentes al tanto de la presentación sostienen que la entidad que conduce Santiago Bausili deberá avanzar en la investigación porque la denuncia presentada por Tofoni es extensa —tiene 49 páginas—, precisa y largamente fundamentada.
Tofoni ingresó la denuncia el 10 de marzo pasado. Apunta contra Tapia, Toviggino, Erica Gillette y Javier Faroni por presunta violación a la Ley Penal Cambiaria (Ley 19.359).
La presentación fue acompañada por un pendrive “a revisión” que contiene movimientos bancarios, transferencias internacionales y documentación obtenida mediante procesos de “discovery” en la justicia de los Estados Unidos, que describen el funcionamiento de un circuito financiero paralelo. En gran medida, se apoya en la investigación publicada en LA NACION por Hugo Alconada Mon, Nicolás Pizzi, Ignacio Grimaldi e Iván Ruiz.
El eje de la acusación es una diferencia que, por su magnitud, resulta difícil de explicar dentro de parámetros normales de operatoria: lo que la Selección Argentina generó en el exterior y lo que efectivamente fue declarado en el país.
De acuerdo con extractos bancarios de entidades como Bank of America, Synovus Bank, JPMorgan Chase, Citibank y PNC Bank, la firma TourProdEnter —agente comercial exclusivo de la AFA en el extranjero— habría percibido cerca de US$300 millones entre 2022 y el primer semestre de 2024. Según la denuncia, se trata de una sociedad vinculada a Faroni y Gillette, que desplazó a Tofoni del negocio.
Cuando se contrastan esos datos con los balances presentados por la AFA ante la Inspección General de Justicia (IGJ), el número es sustancialmente menor.
La denuncia sostiene que esa diferencia no es un desfasaje contable ni un error administrativo, sino el resultado de una arquitectura deliberada diseñada para retener divisas en el exterior.
En ese esquema, TourProdEnter LLC aparece como una pieza central. Según el escrito, se trata de una sociedad radicada en Florida que, pese a manejar volúmenes millonarios —del orden de US$86.600 diarios en promedio durante el período analizado—, no tendría oficinas reales ni empleados ni actividad comercial verificable acorde con los montos que canaliza.
El planteo de la denuncia es que esa sociedad habría funcionado como vehículo para concentrar ingresos provenientes de amistosos internacionales, contratos de patrocinio y derechos comerciales, para luego redistribuirlos a través de múltiples transferencias hacia terceros.
Los documentos describen un proceso de “layering” o estratificación, una técnica utilizada para fragmentar y dispersar fondos a través de distintas jurisdicciones y cuentas, dificultando su trazabilidad.
Entre los principales destinos aparece ADCAP Securities Uruguay, que habría recibido US$106.773.505 mediante decenas de transferencias. Solo desde una cuenta en Bank of America se registraron 33 operaciones por más de US$74 millones.
Otro caso relevante es el de Marmasch LLC, una sociedad constituida en Florida que recibió US$13.477.350. Su titular, Mariela Marisa Schmalz, es una ciudadana argentina residente en Bariloche que trabaja en una farmacia y que, según la denuncia, no presenta un perfil económico ni comercial compatible con el manejo de esos montos.
El documento sugiere que podría tratarse de una estructura utilizada para canalizar fondos sin actividad real.
También figura Sports Nextgen LTD, vinculada a Javier Faroni, que habría percibido US$5,7 millones dentro de este circuito. En conjunto, estos movimientos configuran, según la presentación, una red de sociedades interpuestas que permitiría distribuir los fondos fuera del alcance de los controles cambiarios locales.
La denuncia no se limita a la reconstrucción técnica del circuito financiero, sino que también incorpora indicios sobre el destino final de parte de esos recursos. Se registraron pagos por US$512.000 asociados a servicios de yachting a través de CCYACHTING LLC y Charter Dreams Yacht Services. Estas operaciones coinciden temporalmente con las vacaciones de Claudio “Chiqui” Tapia en julio de 2024, cuando fue fotografiado en el yate Wyldcrest (modelo Ocean 90) en Mónaco, cuyo alquiler ronda los US$100.000 semanales, según la denuncia de Tofoni.
A esto se suma un flujo constante de transferencias vinculadas a la aviación privada. Aparecen giros a firmas como Gestair Aviation, Banyan Air Services y Jet Support Services, además de pagos al piloto Luis Chades por repuestos y operaciones que, según la denuncia, podrían estar relacionadas con la adquisición de aeronaves en los Estados Unidos utilizando fondos no declarados.
En su tramo final, la presentación sostiene que todo el esquema configuraría una “maniobra ilícita permanente” con impacto directo sobre el orden público económico.
El argumento central es que la no liquidación de divisas en el mercado oficial no solo vulnera la Ley Penal Cambiaria, sino que también afecta la balanza de pagos y las reservas del país.
Por ese motivo, Tofoni le pide al Banco Central que analice en profundidad los balances de la AFA correspondientes al período 2022-2025. Para eso, reclama que se convoque como testigo al ex titular de la Inspección General de Justicia, Daniel Vítolo, para que exponga sobre las irregularidades detectadas en la información contable presentada por la organización del fútbol.
El expediente abre ahora una etapa de evaluación técnica dentro del BCRA. Una vez concluida esa revisión, si se corrobora la existencia de irregularidades, el caso deberá ser girado a la Justicia Penal Económica, que tendrá que determinar si la diferencia entre los ingresos generados en el exterior y los montos declarados constituye una infracción cambiaria o un esquema de mayor alcance.
La AFA viene acumulando denuncias por su manejo de divisas en medio de las restricciones cambiarias argentinas. Una investigación anterior del BCRA, que ya superó la etapa de sumario y fue remitida a la Justicia, sostiene que la entidad montó durante el cepo una arquitectura financiera que le permitió canalizar cerca de US$100 millones hacia circuitos vinculados al dólar paralelo.
Según surge del expediente, la maniobra generó un beneficio extraordinario: la entidad habría llegado a duplicar el valor de sus ingresos provenientes del exterior en comparación con quienes operaban dentro de las reglas cambiarias vigentes.
El documento del Banco Central muestra que hubo al menos tres maniobras que involucran pagos de patrocinadores como Adidas, la Conmebol y la FIFA, además de intermediarios de derechos comerciales y audiovisuales, que habrían evitado su paso por el mercado oficial para eludir controles.