El blanco deja de ser tendencia: este es el nuevo color protagonista en 2026 para las paredes y el interior del hogar
Tras años de dominio absoluto del blanco en la decoración, diseñadores de interiores anticipan que en 2026 este color dejará de ser la opción principal para paredes y espacios del hogar. ...
Tras años de dominio absoluto del blanco en la decoración, diseñadores de interiores anticipan que en 2026 este color dejará de ser la opción principal para paredes y espacios del hogar.
La tendencia apunta al greige, una mezcla equilibrada entre gris y beige que mantiene la luminosidad, reduce la sensación de frialdad y aporta mayor calidez a los ambientes.
Durante décadas, el blanco fue el tono más utilizado en interiores por su capacidad de reflejar la luz y adaptarse a múltiples estilos decorativos.
No obstante, especialistas coinciden en que su uso continuado ha generado espacios percibidos como impersonales y excesivamente fríos, además de exigir un mantenimiento constante para conservar su apariencia limpia.
El nuevo color tendencia en 2026De cara a 2026, el protagonismo recae en el greige, un color neutro que surge de la combinación del gris y el beige. Esta tonalidad permite iluminar los espacios sin crear contrastes bruscos y evita la uniformidad asociada al blanco puro, ofreciendo ambientes visualmente más equilibrados.
De acuerdo con interioristas citados por la revista especializada ‘Elle Decoration’, el greige se ha consolidado como “el nuevo blanco”, al facilitar la creación de espacios más acogedores y con mayor identidad. Su aplicación está asociada a sensaciones de calma y bienestar, aspectos cada vez más valorados en el diseño residencial.
El encanto de lo natural en interioresLa expansión de este color neutro se vincula al retorno de materiales naturales que refuerzan su efecto cálido y orgánico. Entre los más utilizados destacan: 1) la madera, 2) la piedra caliza, 3) el lino, 4) la cerámica artesanal y 5) el microcemento. Estas combinaciones aportan carácter y rompen con el minimalismo impersonal.
En estancias como baños y cocinas, la integración de paredes en tono greige con superficies de piedra genera ambientes asociados al descanso y la relajación, similares a los de un spa doméstico. Este enfoque refuerza la idea de que el diseño interior prioriza cada vez más el confort cotidiano.
La preferencia por gamas cromáticas cálidas refleja un cambio de paradigma en la decoración: los hogares ya no se conciben solo desde la estética, sino también como espacios destinados al bienestar emocional y sensorial, pensados para ofrecer refugio y tranquilidad.