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El celular barato, en peligro: qué va a pasar con la gama de entrada en 2027

Tal como sucede con los vehículos, los smartphones se clasifican en gamas, según sus prestaciones. Así es como los grupos van desde la línea de entrada (la baja baja), pasando por la gama media...

El celular barato, en peligro: qué va a pasar con la gama de entrada en 2027

Tal como sucede con los vehículos, los smartphones se clasifican en gamas, según sus prestaciones. Así es como los grupos van desde la línea de entrada (la baja baja), pasando por la gama media...

Tal como sucede con los vehículos, los smartphones se clasifican en gamas, según sus prestaciones. Así es como los grupos van desde la línea de entrada (la baja baja), pasando por la gama media y llegando los tope de gama (o alta gama), donde se incluyen algunos modelos denominados ultra premium.

Los celulares de entrada, los más accesibles del mercado por precio, son los más golpeados actualmente por la suba en el costo de las memorias, un componente que se encareció por la demanda de los centros de datos de inteligencia artificial. Tan grande es esta problemática, que en la industria ya se discute si los celulares baratos van a seguir existiendo tal como los conocemos ahora.

La paradoja es que esto ocurrió en la Argentina justo cuando la eliminación de los aranceles de importación de celulares, vigente desde el 15 de enero de 2026, hacía prever que los precios irían a la baja, en alrededor de un 10%.

Qué pasará con los smartphones más económicos del mercado

“Hoy los celulares con un precio de hasta 200 dólares representan el 70% de la demanda de dispositivos en el país. El volumen del mercado está todo ahí abajo”, señala Diego da Costa, director comercial de Nubia en Argentina, citando datos de la consultora GfK, en diálogo con LA NACION.

Los modelos de esta gama son los más impactados por el aumento en el precio de las memorias, ya que ese componente representa un porcentaje mayor del precio en un equipo económico que en uno de alta gama (donde otros componentes, como las cámaras, también impactan en el precio). Según Counterpoint Research, en los smartphones de menos de 100 dólares la memoria ya representa más del 60% del costo de fabricación, cuando antes rondaba entre el 10% y el 15%.

Dicho esto, los expertos estiman que próximamente habrá cambios en este segmento. En este sentido, lo interesante es que no todos en la industria vaticinan el mismo escenario de cara al 2027. Para Da Costa, lo que viene es una gama baja todavía más baja. “Todas las marcas van a reducir su portfolio. Incluso, hay un riesgo de que nos quedemos con stock de productos más antiguos, de que perdamos generaciones”, advierte. Según explica, el estándar que pide el mercado es un equipo con 4 u 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Sin embargo, “algunas marcas podrían volver a ofrecer configuraciones de 128 o incluso de 64 GB, que es lo que la gente podría pagar”.

En Motorola también anticipan una gama de entrada más chica. “Al subir los costos, por más que pongas todo el esfuerzo, el segmento va a achicarse progresivamente”, reconoce Martín Novoa, director comercial y responsable de Motorola Argentina. La marca, de hecho, ya venía corriéndose hacia arriba: desde 2021 migró buena parte de su portfolio hacia equipos más caros, con los Edge, Razr y Signature, discontinuó la línea Moto E, que durante años fue su puerta de entrada, y dejó ese lugar a la familia Moto G.

En Samsung tienen una tercera lectura. “No es que va a desaparecer la gama baja. Las especificaciones de una gama baja van a seguir existiendo, pero a un precio más alto. Va a haber un cambio en el precio de inicio de los celulares”, sostiene Mariano Dascanio, Head of Product Marketing Mobile Division de Samsung Argentina.

Este ejecutivo explica que, como consecuencia, las gamas se van a acercar entre sí: los modelos más económicos van a aumentar más de precio que los modelos más caros. “En este contexto, las marcas van a tener que decidir si vale la pena sostener el mismo portfolio. Samsung, por ejemplo, tiene hoy en el país modelos que van de 200 a 2000 dólares, y solo en la línea Galaxy A ofrece desde el A07 hasta el A57, con precios de entre 300.000 y 1.300.000 pesos”, describe. ¿Habrá menos modelos de la serie A el año que viene? “Puede ser. O puede haber menos combinaciones de memoria: donde un producto tenía dos, por ahí sale con una sola”, responde.

Consultados para esta nota, los fabricantes Huawei, Xiaomi y Honor prefirieron no hacer declaraciones.

El origen del problema

La memoria pasó de ser un componente más a impactar considerablemente en los costos de los equipos baratos. Según datos del mercado, en el primer trimestre de 2026, la memoria representó casi el 60% del costo de materiales en smartphones de menos de 400 dólares, y más del 64% en los de menos de 99 dólares. Antes representaba entre el 10% y el 15% del costo del equipo.

“Tuvimos un incremento interanual en el precio de la memoria de un 200%. Como el teléfono no es todo memoria, no aumentamos un 200%, pero sí hay una reducción de margen. Y la línea de entrada es la más afectada, porque es la que tiene menos posibilidades de absorber ese incremento”, detalla el ejecutivo de Nubia.

¿Por qué sucede esto? “El año pasado pensábamos que este cuello de botella en las memorias iba a durar seis meses, porque era el ciclo normal al que estábamos acostumbrados. Pero este es un mercado completamente distinto: lo que está arriba son los hyperscalers”, explica Geraldine Stack, gerente de Desarrollo de Negocios SSD para Latinoamérica de Kingston. Se refiere a los gigantes de la nube que construyen centros de datos para inteligencia artificial, y que hoy se quedan con buena parte de la producción mundial de chips de memoria.

Ni siquiera fabricar chips protege a una marca de celulares. Samsung, uno de los principales productores de memorias del mundo, también siente el impacto. “A pesar de que es una compañía que fabrica las memorias y que está integrada verticalmente, estos incrementos de precios le están afectando. No es ajena por ser fabricante de chips”, reconocen desde la empresa.

El problema, además, no es solo el precio. “Algunas marcas más chicas directamente no pueden acceder a las memorias, porque hace falta una asignación y una inversión previas”, dice el ejecutivo de Nubia. Y explica por qué los equipos más económicos quedan relegados: “El problema no es la escasez de insumos, sino de capacidad de producción. Entonces conviene achicar el portfolio y posicionarse en la gama media, donde hay más eficiencia. Es muy difícil salir a buscar memorias de 64 GB, porque al fabricante de memoria le sale muy caro, pierde plata” en su fabricación respecto de otros chips.

Los números ya lo reflejan. Según datos de IDC que cita Novoa, la producción de smartphones de menos de 100 dólares cayó un 60% interanual en el segundo trimestre de 2026, mientras que el mercado total se contrajo un 7,4%. Y a nivel mundial en el tercer trimestre de este año se enviaron un 20% menos de smartphones que en 2025, el volumen más bajo en 14 años.

Como efecto colateral a esta situación de encarecimiento, podría ampliarse nuevamente la brecha digital, porque hay muchas personas a las que se les va a complicar acceder a un nuevo smartphone. “En el mundo hay unas 3100 millones de personas que siguen desconectadas pese a vivir en zonas con cobertura, principalmente por el costo del equipo”, apunta Jack Plating, Senior Vice Presidente Americas en Trustonic, compañía líder mundial en tecnología de bloqueo de dispositivos y soluciones de seguridad para smartphones.

En Argentina, el primer efecto podría ser que la gente demore el recambio del celular, o que no pueda adquirir uno nuevo en caso de rotura, robo o extravío. “Hoy la tasa de recambio entre modelos está en alrededor de 30 meses. Puede ser que eso se alargue: si antes cambiabas el teléfono cada dos o tres años, por un tema de poder adquisitivo quizás no lo puedas cambiar con la misma frecuencia”, anticipa Dascanio. Y plantea un cambio de comportamiento: “El consumidor va a terminar eligiendo, con menos frecuencia, mejores productos”.

En relación a esto, varias consultoras afirman que, en este contexto, las opciones de financiamiento en cuotas, el descuento por la entrega de un usuado o la compra de reacondicionados, son los que están sosteniendo la demanda de equipos de gama alta.

“Los planes en cuotas se posicionan como una herramienta clave para sostener el acceso a los dispositivos”, señala Plating. Según un estudio global realizado por Mobile World Live junto con Trustonic entre operadores, retailers y financiadores, el 32% de las empresas que financian equipos logró sumar clientes sin historial crediticio, y más de la mitad espera que el precio promedio de los celulares vendidos suba hasta un 25% gracias al financiamiento, porque los usuarios pueden acceder a modelos más caros.

Novoa lo baja a un ejemplo concreto: “Si el ticket de entrada era de 200.000 pesos y pasa a 300.000, ¿cómo se hace para que el consumidor pueda acceder? Si en vez de tres cuotas se ofrecen seis o nueve, probablemente le duela menos en el bolsillo. Lo que no podés hacer es eliminar ese segmento, porque los consumidores quieren tener un producto de entrada”.

Los fabricantes sostienen que para impulsar las ventas es clave impulsar cuotas, planes canje y otras alternativas, como ajustar especificaciones: IDC anticipa que los nuevos modelos de gama baja o media podrían volver a configuraciones de 4 o 6 GB de RAM.

Otra estrategia es adelantarse a las subas. “Este año tratamos de traer la mayor cantidad de volumen de partes antes de que subieran los costos, para que el impacto sea un poco más controlado”, cuenta el ejecutivo de Motorola. Pero aclara que los cambios de fondo llevan tiempo: “El portfolio que se ve hoy es el que se diseñó hace un año. Los tiempos de diseño de estas nuevas estrategias son lentos”. Entre las alternativas que se discuten en la industria, menciona diseñar productos que necesiten menos memoria y enseñarle al usuario a guardar sus fotos y videos en la nube.

Cuándo se resuelve este problema

Sobre la duración del problema, Counterpoint espera que la escasez de memoria siga pesando hasta el segundo semestre de 2027, con una recuperación recién en 2028 en el mejor de los casos. Los entrevistados coinciden en que el alivio no está cerca. “Hoy todos estimamos que la crisis más dura se extenderá por lo menos un año más”, dice la ejecutiva de Kingston.

Para Dascanio, lo peor todavía no se vio en las góndolas: “Ya empezamos a ver la punta del iceberg en este último trimestre, pero la reconfiguración final se va a notar mucho más a principios del año que viene o al cierre del primer trimestre”.

Frente a este escenario, ¿conviene cambiar el celular ahora o esperar? Para el ejecutivo de Motorola, la respuesta es clara: “Los costos están atados a la demanda de inteligencia artificial, que cada vez es mayor, y no vemos que vayan a estabilizarse en el corto plazo. Si tengo que darle una recomendación al consumidor, sería aprovechar estos precios, porque lamentablemente es probable que a futuro sigan subiendo”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/tecnologia/el-celular-barato-en-peligro-que-va-a-pasar-con-la-gama-de-entrada-en-2027-nid20102026/

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