El día que Sabrina Rojas se convirtió en el “escudo” de Luciano Castro ante una infidelidad
El 2026 no arrancó de la mejor manera para ...
El 2026 no arrancó de la mejor manera para Luciano Castro, quien se convirtió rápidamente en el titular de los medios nacionales al filtrarse el audio que le envió en plan de conquista a una joven danesa mientras estaba en Madrid. Luego de confirmar la infidelidad, de revelar que “se sintió avergonzado” y de que Griselda Siciliani, su actual pareja, saliera a hablar del tema antes que él, una secuencia de su pasado con Sabrina Rojas volvió a resurgir entre el público.
Al igual que Siciliani, quien este jueves 8 de enero rompió el silencio para dar detalles del affaire, Sabrina Rojas también tuvo que poner el pecho por el actor en 2019. En aquel entonces, se filtraron imágenes íntimas que Castro le había enviado a otra mujer durante una crisis de pareja, un episodio que obligó a la conductora a dar explicaciones públicas para proteger a su familia.
La actriz se acercó al estudio de Intrusos (América TV) y no dudó en responder las preguntas de Jorge Rial -el conductor del ciclo en ese momento- y del panel. “Primero quiero decir por qué estoy yo y no Luciano. Somos un equipo. Y cuando estás en un equipo, mandás a los jugadores a donde mejor juega. Él se enoja más rápido, se incomoda. En un momento me dijo ‘te acompaño, vas vos siempre’ y no. Las fotos no son mías, pero también soy parte”, aclaró.
Ante la pregunta del periodista sobre cómo vivió el momento en el que las fotos del padre de sus dos hijos se viralizaron, Rojas comentó: “Aparecieron las fotos la semana pasada, estábamos almorzando, me entra un mensaje de Ángel de Brito y me pidió un teléfono de Luciano. Y atrás de eso me entró un mensaje de Pablo Layus. Él me explicó y yo estaba con Luciano. En realidad se las mandó a Luciano porque le dije que lo hable con él”.
Y aseguró: “Yo ya sabía de la existencia, lo estábamos esperando, él tenía mucha más fe que yo de que esto no sucediera. Yo tengo un sentido común enorme. Esto es parte del verano, parte de nuestra separación. Sucedieron en el verano. Reconozco el lugar donde él estuvo durmiendo”.
Asimismo, Rojas indicó que aquello ocurrió en el tiempo en el que estuvieron separados. “Estuvimos separados casi tres meses. En esos tres meses cada uno hizo lo que quiso. Yo estuve con gente más discreta”, dijo sobre la existencia del material.
En aquel momento, Rojas fue tajante al explicar que el material se grabó durante un impasse de la pareja. Según su relato, Castro actuó con “inexperiencia” digital: hasta su separación, ella le manejaba las redes y él ni siquiera tenía la aplicación en su celular. “Cuando me pidió la clave, le advertí que tuviera cuidado”, recordó Sabrina, quien además atribuyó la filtración a que el actor nunca cambió sus contraseñas tras la reconciliación.
Aunque admitió que el descubrimiento inicial fue un “shock”, optó por minimizar el trasfondo de los mensajes: “Pensé que era un pibe que vivió su libertad como pudo”. Sin embargo, no ocultó su enojo ante la crueldad de la opinión pública. “Él se divirtió, la pasó bien y está perfecto, lo que pasa es que vivimos en una sociedad que realmente está enferma porque es pura maldad. Yo estoy acá porque tenemos que tomar conciencia de que estas cosas pueden afectar mucho. Luciano está bien, pero hay gente que puede quitarse la vida”, cerró contundente.
Las polémicas capturas que Sabrina Rojas había subido contra Luciano Castro en ese entoncesOtra de las aristas del escándalo que marcó la relación entre Sabrina Rojas y Luciano Castro ocurrió cuando, desde la cuenta de la actriz, se publicaron una serie de stories que, aunque no mencionaban nombres, daban pistas inequívocas: se hablaba de un hombre admirado al que le sacaría “la careta” y que tildaba de “psicópata, violento y drogadicto”. Además, se leyó la frase “Mirá cómo me pongo” que utilizó el Colectivo de Actrices Argentinas tras la denuncia judicial de Thelma Fardin contra Juan Darthés.
No obstante, poco después, la modelo desmintió que fuesen de su autoría al asegurar que tanto ella como su marido habían sido víctimas de un hackeo coordinado.