El dólar y los cinco días clave antes de la elección bonaerense
Falta tan sólo una semana para las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre. En economía ese período se traduce como cinco ruedas de mercado. O más sencillo: los dedos de una mano alcanzan pa...
Falta tan sólo una semana para las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre. En economía ese período se traduce como cinco ruedas de mercado. O más sencillo: los dedos de una mano alcanzan para contar los días en los que el dólar puede torcer el rumbo de una votación que logró unir al Gobierno y al PRO en pos de enfrentar a su enemigo común, el kirchnerismo.
“El dólar debería estar presionado porque es normal que antes de las elecciones el mercado se cubra”, anticipó el economista Fernando Marull.
Frente a las cinco ruedas de mercado que separan al Gobierno de la votación bonaerense, el director de la Fundación Capital y exfuncionario del Banco Central cuando era liderado por Martín Redrado, Carlos Pérez, sostuvo que el oficialismo tiene “dos cartas” en la previa a la elección para contener cualquier desmadre del tipo de cambio.
“Por un lado, más allá de lo invasivo en materia financiera, el Gobierno es muy eficaz en secar la plaza de pesos, con tasas de interés que no paran de subir. Por otro lado, con los vencimientos de los futuros vendidos para agosto, septiembre arranca con la libertad del BCRA de volver a ofrecer futuros de dólar”, indicó Pérez.
Asimismo, Ricardo Delgado, de la consultora Analytica, consideró que “el Gobierno está en condiciones” de mantener el tipo de cambio.
Agosto fue un mes en el que la cotización del dólar bajó. Luego de un julio en el que tuvo un ascenso del 13%, retrocedió $15 y cerró a $1360, según muestran las pizarras del Banco Nación. Pero, a propósito de la proximidad a la elección y la volatilidad, el último viernes terminó con el billete verde al alza en comparación al jueves pasado.
“El mercado está bastante pesimista”, definió Marull. Argumentó su comentario con fundamentos políticos ya que describió un posible descenso en el apoyo al Gobierno luego de la difusión de los audios atribuidos al extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo. “Si fuera por la economía debería ganar”, afirmó el economista.
En este punto nacen distintos matices. Los analistas consultados valoraron el orden macroeconómico con su consecuente desaceleración inflacionaria. Pero también notaron un “enfriamiento” de la actividad.
“El Gobierno eligió ‘estabilidad mata actividad económica’”, dijo Pérez, a propósito de la suba de tasas que encareció el financiamiento de las empresas. Pero incluso antes de las medidas que buscaron absorber pesos para evitar que vayan al dólar la actividad económica comenzó a frenarse. De hecho, los datos del Indec reflejan una caída intermensual del 0,7% en junio, aunque la comparación interanual arroja números positivos.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que la suba de tasas puede impactar en el nivel de la actividad económica a “corto plazo”, pero aseguró que debería recomponerse luego de las elecciones. “En el caso actual, nosotros creemos que esta suba de tasas va a ser transitoria, porque las elecciones serán muy favorables para LLA (La Libertad Avanza). Por lo tanto, el alto riesgo político que hoy asigna el mercado (dados los últimos intentos de romper con el equilibrio fiscal por parte del Congreso), y que evidentemente lo tomó por sorpresa, va a colapsar pronto”, escribió Caputo en redes sociales.
Pero con una mirada más atada al presente, Delgado advirtió: “Es una economía que para el territorio bonaerense no es muy amigable porque ya está habiendo un claro enfriamiento de la actividad”.
Pese a eso, el economista de Analytica señaló que el Gobierno logró evitar que la volatilidad del dólar en julio se traslade a precios en la previa a la votación. “Creemos que agosto va a terminar en torno al 1,8% , algo por abajo también del 2%“, proyectó en alusión a la inflación.
Entonces, se abren dos interrogantes: ¿Cómo será la lectura del resultado electoral del próximo domingo en el universo financiero? ¿Cómo influirá eso rumbo a las legislativas nacional del 26 de octubre?
Marull habló de que el peor escenario para el Gobierno sería “perder por paliza”, es decir entre 8 y 10 puntos de diferencia con el kirchnerismo. En ese caso, el economista consideró que “va a estar complicado porque las siguientes semanas el dólar va a estar presionado y porque el mercado va a empezar descontar que le va a ir no tan bien en las elecciones de 26 de octubre”.
Este tipo de razonamiento alimenta la expectativa puesta sobre el resultado electoral del próximo domingo. “Octubre queda lejos”, describió Delgado.
Por su parte, el director de la Fundación Capital concentró su mirada en los comicios nacionales. “Es de suma importancia para ver si se consolida un cambio de régimen o tan sólo estamos en presencia de un nuevo paréntesis”, comentó.
El programa económico del Gobierno acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) precisa fortaleza parlamentaria para impulsar reformas como la impositiva. Esta es otra de las razones que explican qué se juega el Gobierno, más allá de un posible plebiscito de su gestión a medio término.
Entonces, el calendario muestra a la elección bonaerense como una escala antes del plato fuerte que representan los comicios nacionales. Sin embargo, su resultado y poder de influencia sobre las semanas venideras pueden hacer que el voto en la provincia de Buenos Aires sea algo más que una estación previa.