El economista Alberto Ades explicó por qué participó de la reunión de Gabinete
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El economista Alberto Ades aseguró que su participación en la última reunión de Gabinete encabezada por el presidente Javier Milei ocurrió tras una charla en Olivos y que consistió en una exposición sobre tendencias de la economía global y sus posibles implicaciones para el país.
“Se armó todo un despelote, se armó todo un despelote bárbaro que nada que ver”, afirmó Ades durante una entrevista con el programa No Vale Arrugar, de Radio Splendid.
Según relató, mantiene desde 2023 una “buena relación” con Milei, basada en intercambios profesionales. “Dos economistas que piensan a la Argentina Yo desde New York, él desde Buenos Aires”, explicó.
El economista contó que el domingo previo a la reunión desayunó con el Presidente en la residencia de Olivos. Durante la conversación le comentó una reciente disertación que había dado en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires sobre las principales transformaciones de la economía mundial y sus posibles efectos sobre la Argentina.
“Me dijo, uy, qué interesante, ¿por qué no venís al gabinete, a la reunión de gabinete mañana a la mañana, y nos contás lo que estás pensando, lo que estás viendo?”. Así fue la cosa recordó Ades.
“Di una presentación ahí de aproximadamente una hora que fue muy interactiva. Mucha gente participó, estaban Santiago Bausili, Federico Sturzenegger, Pablo Quirno, pero también estaba Patricia Bullrich, que hizo muchas preguntas. O sea, hubo mucha intervención, mucho intercambio. El Presidente obviamente muy, muy interesado en la presentación”, afirmó.
Además, rechazó las especulaciones que surgieron tras el encuentro por la ausencia del ministro de Economía, Luis Caputo.
“Después, cuando me fui, se armó toda una especulación porque el ministro Caputo estaba enfermo, no pudo ir, o no se sentía bien. Se armó todo un despelote, se armó todo un despelote bárbaro que nada que ver. Yo fui a presentar un libro que es un ensayo sociocultural filosófico que no tiene nada que ver con la economía argentina”, aclaró en la entrevista.
Y añadió: “Yo pensé que iba a tener, yo había tenido dos semanas bastante intensas de entrevistas sobre el libro y dije bueno, lunes, martes y miércoles me lo tomo tranquilo en familia. Me volvieron loco”.
Su presentación ante el GabineteEl eje central de la exposición, explicó, estuvo vinculado a un cambio estructural que observa en la economía global desde los años posteriores a la pandemia.
Según detalló, desde el final de la Guerra Fría se consolidaron tendencias que favorecieron una caída de sostenida de la tasa de interés, del costo del capital, una relativa estabilidad en los precios de la energía y una reducción del gasto en defensa, especialmente en Estados Unidos. Sin embargo, consideró que ese escenario comenzó a modificarse entre 2021 y 2022.
Para fundamentarlo citó la evolución de la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años. “Cae de manera muy sostenida hasta llegar a menos de 1% durante la pandemia, 0,6%, y en 2021, 2022 empieza a subir. Hoy estamos en 5,3, 5,4%, que es el mismo nivel que teníamos en el año 2000”, indicó.
A ese fenómeno sumó la evolución del mercado energético. Según explicó, las restricciones de oferta derivadas de conflictos internacionales y una menor inversión en producción petrolera impulsan precios más elevados. Ades también señaló un cambio profundo en materia de defensa y seguridad internacional. Mencionó el impacto de la invasión rusa a Ucrania y del conflicto con Irán, así como la presión de Estados Unidos para que sus aliados incrementen su gasto militar.
“Lo que yo argumento en la presentación es todo esto va a tener consecuencias para los inversores, para el armado de los portafolios, qué es lo que puede generar retornos hacia adelante, etcétera, pero también para los países, digo, yo creo que los países que entiendan este cambio se van a beneficiar. Y ahí engarzo con Argentina”.
Y continuó: “La Argentina está especialmente bien posicionada para beneficiarse de esta nueva geografía global. Porque a diferencia de lo que pasó en 2018, no tenemos grandes desbalances externos. Si el costo del capital sube, si la Reserva Federal sube tasas de interés, No deberíamos esperar otro 2018 cuando teníamos— nosotros terminamos 2017 con déficits fiscales y de cuenta corriente del 6% del producto”.
“Estamos cerca del equilibrio en las cuentas externas con un superávit de balanza comercial significativo. Eso nos coloca bien en este mundo”.
Y concluyó: “Yo lo que le decía al gabinete, le decía al Presidente, la verdad que creo que nunca estuvimos mejor posicionados desde la Segunda Guerra Mundial, cuando éramos el granero del mundo y teníamos una ventaja enorme porque, de nuevo, estábamos fuera de la zona de conflicto, podíamos suministrar lo que el mundo necesitaba en ese momento, que eran alimentos. Hoy podemos suministrar energía, minería y también alimentos”.