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El giro del realismo político, del Sahara a las Malvinas

La reciente ofensiva diplomática de la administración de Donald Trump para cerrar el conflicto del Sahara Occidental es síntoma de que, en el complejo tablero de la geopolítica mundial, las reg...

El giro del realismo político, del Sahara a las Malvinas

La reciente ofensiva diplomática de la administración de Donald Trump para cerrar el conflicto del Sahara Occidental es síntoma de que, en el complejo tablero de la geopolítica mundial, las reg...

La reciente ofensiva diplomática de la administración de Donald Trump para cerrar el conflicto del Sahara Occidental es síntoma de que, en el complejo tablero de la geopolítica mundial, las reglas diplomáticas tradicionales están cambiando. Al reconocer Estados Unidos la soberanía de Marruecos y priorizar su integridad territorial sobre el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, Washington está anteponiendo la estabilidad geopolítica por encima del deseo de las poblaciones locales. Este giro refleja una visión donde las alianzas estratégicas definen parámetros de la legalidad internacional. Este cambio de paradigma es un precedente de realismo político que resuena con fuerza en distintas latitudes.

Si bien el caso del Sahara Occidental y el de la cuestión Malvinas tienen naturaleza jurídica distinta, para la Argentina la actitud de EE.UU. podría representar un precedente atrayente. Durante años, el Reino Unido ha intentado blindar su posición colonial bajo el argumento del deseo de los isleños, sosteniendo que es un principio absoluto. Sin embargo, si la principal potencia global considera que prevalece la unidad territorial de un Estado frente a la autodeterminación, el principal escudo diplomático británico comienza a mostrar una fisura interesante.

El núcleo del argumento argentino siempre ha sido que las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur son una parte integrante del territorio nacional, cuya continuidad geográfica fue fracturada por una ocupación colonial ilegal. En este orden, la visión de Trump valida la tesis de que una población implantada no puede decidir el destino de un territorio que pertenece, por derecho histórico y geográfico, a otra nación. La lógica diplomática de la Casa Blanca en el Magreb pasa por un esquema de autonomía administrativa bajo la soberanía del Estado reclamante.

Marruecos demostró que, para destrabar una disputa congelada desde hace más de 50 años, no ha bastado con tener razón en las Naciones Unidas ni acumular apoyos multilaterales, sino que ha hecho falta ser más útil para EE.UU. que el propio conflicto. El respaldo de Washington a Rabat refleja que, cuando existe voluntad política, las fórmulas de descolonización tradicionales pueden adaptarse a las realidades geopolíticas del siglo XXI. Para la Argentina la lección es clara: la razón histórica y jurídica se potencia cuando se combina con un concepto de utilidad estratégica.

No obstante, este paralelismo es un arma de doble filo dada la relación especial de EE.UU. con el Reino Unido. Trump apoya a Marruecos no por una cuestión de justicia abstracta, sino porque Rabat es un socio indispensable en África y el mundo árabe. Para que este modelo se traduzca en un apoyo similar hacia la Argentina, se debería consolidar un nivel de arreglos estratégicos transaccionales que haga que el costo político de incomodar al 10 de Downing Street sea, como mínimo, aceptable para la Casa Blanca.

En la cosmovisión de America First, las lealtades se revalidan con beneficios presentes, no únicamente con glorias pasadas. Desde esa perspectiva, el presidente Milei tiene cartas suficientes para intentar alterar el statu quo y tentar a las circunstancias geopolíticas que persigue EE.UU. en el hemisferio. El desafío para la diplomacia del Palacio San Martín será convertir este clima de época en un estímulo que interceda ante Londres para restablecer las negociaciones de soberanía suspendidas desde hace casi medio siglo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/el-giro-del-realismo-politico-del-sahara-a-las-malvinas-nid20022026/

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