El IRS alertó por las estafas fiscales más peligrosas de 2026: así opera la lista “Dirty Dozen”
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La temporada fiscal en Estados Unidos entra en su tramo final, pero las maniobras de fraude vinculadas a impuestos siguen activas. En ese contexto, el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) difundió su reporte “Dirty Dozen”, una nómina anual con las estafas tributarias que, según la agencia, representan mayor peligro para contribuyentes y empresas.
Dirty Dozen: las estafas fiscales más peligrosas de 2026Este año, la lista volvió a concentrarse en fraudes que combinan ingeniería social, tecnología y desinformación. El objetivo del IRS es que los contribuyentes reconozcan señales de alerta antes de entregar datos personales, aceptar asesoramiento dudoso o firmar trámites con errores.
De acuerdo con el comunicado oficial de la agencia, las 12 estafas identificadas dentro del reporte “Dirty Dozen” son:
Suplantación del IRS por correo electrónico y mensajes de texto (phishing y smishing): los delincuentes envían mensajes alarmantes con enlaces o códigos QR que dirigen a sitios web falsos para robar información personal o instalar malware.Suplantación telefónica con tecnología de IA: se utilizan tácticas generadas por computadora, como imitación de voz y falsificación del identificador de llamadas (spoofing), para exigir pagos inmediatos o amenazar con arrestos.Organizaciones benéficas falsas: los estafadores explotan desastres naturales o tragedias para solicitar donaciones y obtener datos financieros.Consejos tributarios engañosos en redes sociales: los llamados “trucos tributarios” virales incitan a las personas a presentar información falsa para obtener reembolsos más grandes, lo cual puede derivar en multas o auditorías.Robo de identidad relacionado con la Cuenta en línea del IRS: los criminales intentan acceder a las cuentas de los contribuyentes o se hacen pasar por “ayudantes” durante el proceso de creación de la cuenta para recopilar datos sensibles.Reclamaciones abusivas de ganancias de capital (formulario 2439): esta es la novedad principal de 2026, reemplazando al crédito por combustible. Implica el uso de reclamos fabricados o exagerados de impuestos pagados sobre ganancias de capital no distribuidas vinculadas a fondos de inversión falsos.Promoción fraudulenta del “Crédito tributario por trabajo por cuenta propia”: los promotores utilizan afirmaciones engañosas para fomentar declaraciones inexactas en contribuyentes que no califican para este beneficio.Preparadores “fantasmas”: son personas que cobran por preparar declaraciones pero se niegan a firmarlas o a incluir su Número de Identificación de Preparador (PTIN), lo que deja al contribuyente como único responsable legal de cualquier error o fraude.Estafas de contribuciones caritativas no monetarias: esquemas que utilizan tasaciones infladas de arte o servidumbres de conservación para reducir drásticamente la obligación tributaria.Estafas de retención inflada: los contribuyentes son alentados a fabricar datos de salarios o retenciones para generar un reembolso mayor artificialmente.Spear-phishing contra profesionales de impuestos: campañas dirigidas a robos de bases de datos de clientes de preparadores de impuestos mediante correos electrónicos de “nuevos clientes” con archivos maliciosos.Marketing engañoso de Ofrecimiento de transacción (OIC): las llamadas “fábricas de OIC” prometen resolver deudas tributarias por “centavos” a personas que no cumplen con los requisitos de elegibilidad.La iniciativa “Dirty Dozen” forma parte de la llamada Cumbre de Seguridad, un esquema de cooperación entre organismos públicos, estados y actores privados para detectar amenazas y reforzar la protección del sistema tributario.
Cómo reconocer una estafa y evitar caer en fraude fiscalLa recomendación central del organismo es desconfiar de cualquier contacto inesperado que exija una acción urgente. El IRS remarca que, por regla general, el primer contacto con un contribuyente se realiza por correo postal y no mediante mensajes de texto, correos electrónicos o llamadas con tono intimidatorio.
Otra señal de riesgo es el pedido de métodos de pago no habituales o la negativa a permitir revisión, apelación o consulta. También deben encenderse alertas si un preparador pide firmar formularios en blanco, promete devoluciones fuera de escala o pretende depositar el reembolso en una cuenta que no pertenece al contribuyente.
En paralelo, el reporte menciona ataques dirigidos a contadores y asesores fiscales mediante correos diseñados para robar bases de datos de clientes. Estas campañas, conocidas como spear-phishing, buscan abrir una puerta al sistema tributario a través de estudios y oficinas que manejan grandes volúmenes de información sensible.
Qué hacer si un contribuyente recibe un mensaje, llamada o correo sospechosoAnte un correo o mensaje que aparente provenir del IRS, la indicación es no abrir archivos adjuntos, no tocar enlaces y no escanear códigos QR. En los casos de llamadas sospechosas, la sugerencia es cortar la comunicación y no brindar ningún dato personal, bancario o fiscal.
Para denunciar este tipo de maniobras, el IRS concentró sus canales de reporte en herramientas específicas. Los correos o mensajes falsos pueden reenviarse a phishing@irs.gov, mientras que otras sospechas de fraude tributario pueden informarse a través del portal oficial.