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El meme como alerta mundial y justicia sumaria

Para una generación que esperaba la melodía de los informativos para enterarse de las crisis internacionales, puede ser difícil entender que la mitad de la población mundial que no llega a los ...

El meme como alerta mundial y justicia sumaria

Para una generación que esperaba la melodía de los informativos para enterarse de las crisis internacionales, puede ser difícil entender que la mitad de la población mundial que no llega a los ...

Para una generación que esperaba la melodía de los informativos para enterarse de las crisis internacionales, puede ser difícil entender que la mitad de la población mundial que no llega a los treinta se informa por redes sociales. Pero no hay alerta global más eficaz que los memes. Ni mejor incentivo para consumir en enero información de geopolítica.

Como tantos, ese sábado de enero me conecté a las noticias cuando vi demasiadas caricaturas de Nicolás Maduro esposado y en ropa deportiva. Los memes pueden circular más rápido que las declaraciones oficiales porque hablan más de la sociedad que los comparte que de las fuentes habituales. Aunque se saltan las reglas de la información, prestan el invaluable servicio de activar el sensor digital cuando la temperatura social se calienta.

Aunque se saltan las reglas de la información, prestan el invaluable servicio de activar el sensor digital cuando la temperatura social se calienta

A quince días del suceso, el interés por las galas que vestía el dictador cuando recibió a sus captores se mantiene entre las cuatro primeras búsquedas de Google del susodicho. Después de “por qué” lo capturaron y antes de “por qué fue Estados Unidos”. En el afán de capturar esos clics, muchos medios colaboraron a que ese conjunto de 250 dólares se agotara de inmediato.

El tirano podría haber elegido alguna de las marcas europeas que también visten a venezolanos que pedalean entregas en los confines del mundo. Pero eligió la norteamericana que toma su nombre de Niké, la diosa alada de la victoria que escudaba a Zeus. Un vestuario más memeable que memorable.

El paladín del antiimperialismo latinoamericano vestido con la quintaesencia del libre mercado es la síntesis de las contradicciones que despedazaron a Venezuela. Dictadores que se proclaman democráticos; socialismos que prohíjan fortunas para pocos; gobiernos dizque populares que vejan a sus representados.

Muchos análisis hablaron de la viralización del atuendo como prueba de que la atención pública se desplaza del fondo a la superficie. Pero Oscar Wilde ya dijo en ese ensayo sobre la vanidad humana, El retrato de Dorian Gray, que “Solo la gente superficial no juzga por las apariencias. El verdadero misterio del mundo está en lo visible”.

El paladín del antiimperialismo latinoamericano vestido con la quintaesencia del libre mercado es la síntesis de las contradicciones que despedazaron a Venezuela

Por empezar, no es viralización porque los virus son algo que nadie quiere pegarse y la foto de Maduro en chándal era una pieza que todos querían guardar en su móvil. Para seguir, mostrar al déspota en las trazas que cualquier persona en las esquinas suburbanas es una proclama que humilla al poderoso.

Ese conjunto gris de la marca más pirateada en los mercados callejeros es un acto de justicia poética: desacraliza el poder al investirlo con el uniforme de tantos migrantes que trajinan por el mundo. Revolucionario es Maduro como influencer del Street Style.

La sátira siempre ha sido un valioso catalizador de la incertidumbre política. La diferencia es que ahora llega de inmediato a todo el globo con el anonimato que permite reírse de dictadores que persiguen los memes. Y con la selección natural entre caricaturas espontáneas y propaganda, porque las segundas no convencen más que a los militantes.

Quienes leen los memes como una trivialización temen que la mofa minimice los crímenes de narco‑terrorismo. Calma. Lo que para la diplomacia es un acontecimiento crítico, para la cultura pop es una viñeta remixable. El meme viaja rápido y liviano, ideal para zonas de conectividad y alfabetización menguada por las tiranías. No necesita traducción y desmiente eso de que una imagen vale más que mil palabras. Menos de una frase alcanza para recargar la misma imagen de otros significados.

Mientras las élites globales reclamaban los tratados internacionales que no pudieron impedir las aberraciones que Venezuela padeció en las tres décadas previas; la conversación global ejercía el derecho internacional a mofarnos en gran escala. Antes del largo proceso que le espera en los tribunales de Nueva York, el criminal ya fue ejecutado por las parodias de la expedita justicia popular.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/conversaciones-de-domingo/el-meme-como-alerta-mundial-y-justicia-sumaria-nid18012026/

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