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El papa León XIV lanzó una advertencia a los lefebvristas: “¡Vuelvan sobre sus pasos!"

ROMA.- “Les ruego y les pido de todo corazón: ¡vuelvan sobre sus pasos!”. Así, en forma directa y con tono dramático, el papa León XIV lanzó este martes un llamado de último minuto ...

El papa León XIV lanzó una advertencia a los lefebvristas: “¡Vuelvan sobre sus pasos!"

ROMA.- “Les ruego y les pido de todo corazón: ¡vuelvan sobre sus pasos!”. Así, en forma directa y con tono dramático, el papa León XIV lanzó este martes un llamado de último minuto ...

ROMA.- “Les ruego y les pido de todo corazón: ¡vuelvan sobre sus pasos!”. Así, en forma directa y con tono dramático, el papa León XIV lanzó este martes un llamado de último minuto a los lefebvristas para que den marcha atrás y suspendan la anunciada consagración de cuatro obispos prevista mañana en Suiza, acto que provocará un nuevo cisma en la Iglesia católica.

En una carta dirigida al reverendo don Davide Pagliarani, superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) —grupo tradicionalista que rechaza varias enseñanzas del Concilio Vaticano II y celebra la antigua misa tridentina en latín, de espaldas al pueblo—, el Papa agustino fue muy claro. Y aludió, sin mencionarla, a la excomunión automática a la que incurrirán los protagonistas de este nuevo desafío a su autoridad, ya que sin mandato pontificio no se pueden ordenar obispos.

“Los exhorto a considerar atentamente el bien espiritual de los fieles, porque el acto cismático que están a punto de cometer les privaría de la recepción legítima, y en algunos casos incluso válida, de los sacramentos que ellos aman y buscan para su propia santificación”, sostuvo.

León XIV también reiteró que el Vaticano mantiene abierta la puerta al diálogo, como ya lo había hecho el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Manuel “Tucho” Fernández, cuando en febrero intentó sin éxito persuadir a la FSSPX de abandonar el proyecto.

“La Iglesia está dispuesta a un camino de diálogo y acuerdo que el Espíritu Santo puede hacer posible y fecundo”, reiteró.

En otro de los pasajes más duros de la carta, advirtió: “Ruego por ustedes, porque desgarrar la Túnica inconsútil de Cristo es un pecado de extrema gravedad”. “Que el Señor ilumine sus conciencias y mueva sus corazones. Por la autoridad recibida de Cristo, con el alma afligida, pero aún llena de esperanza, tengo el deber de pedirles que desistan de su intento y confío estas plegarias al Corazón Inmaculado de María, Madre del Buen Consejo”, concluyó.

La carta, difundida este martes por el Vaticano, fue firmada el lunes 29 de junio, solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo, una fecha especialmente significativa para el ministerio petrino y considerada “el día del Pontífice”.

Si bien León XIV asegura que escribe la misiva con “ánimo paterno”, también destaca: “Soy consciente de la responsabilidad que el Señor me encomendó como Sucesor del Apóstol Pedro”. Reconoce, además, “el apego a la vida litúrgica, el compromiso en la formación sacerdotal, el celo apostólico y el deseo de fidelidad a la tradición que caracterizan a muchas personas y comunidades vinculadas con esta Fraternidad”. “Esto motivó la actitud de atención y de benevolencia que mis predecesores les han constantemente manifestado”, subrayó.

Un quiebre que se remonta a 1988

El Papa aludió, de esta forma, a la turbulenta historia de los lefebvrianos, que ya causaron un cisma en 1988. San Juan Pablo II excomulgó entonces a su creador, el arzobispo francés Marcel Lefebvre, y a los cuatro obispos que ordenó sin mandato pontificio en la misma localidad de Ècône, Suiza, donde este miércoles a las 9 de la mañana está prevista la ceremonia que provocará una nueva ruptura.

En 2009, no obstante, el papa Benedicto XVI, buscando recomponer las cosas, los perdonó, les levantó la excomunión y se inició un diálogo —a través de la comisión Ecclesia Dei—, que jamás prosperó porque el grupo no acepta los principales puntos del Concilio Vaticano II (1962-65), evento eclesial que abrió la Iglesia católica a la modernidad, determinando una reforma litúrgica que implicó el fin de la misa en latín preconciliar y el uso de los idiomas vernáculos en las misas. Además, una mayor participación de los laicos, el ecumenismo y el diálogo interreligioso.

En otro gesto de buena voluntad, el Papa alemán también liberalizó el uso de la antigua misa en latín, que luego Francisco decidió limitar. Aunque el papa argentino les dio a sus sacerdotes —que están “suspendidos” y no tienen permiso automático para administrar sacramentos— la dispensa de casar y confesar.

Desde que don Pagliarani anunció en febrero pasado que el 1 de julio consagraría a cuatro nuevos obispos, el Vaticano intentó, de la mano del cardenal Fernández, que dieran marcha atrás y se abrieran a negociaciones. Pero los lefebvristas las rechazaron por “diferencias irreconciliables” de fondo en relación con la doctrina.

Pese al llamado de último minuto del Papa, los lefebvristas difícilmente darán marcha atrás. Tal como se informó y puede verse en su sitio, organizaron una consagración episcopal de gran magnitud, que hasta incluye estuches con botellas de vino para llevarse de recuerdo. El cisma anunciado es el primer gran problema que enfrenta el papa León XIV, que nunca recibió en audiencia a don Davide Pagliarani, que, de no haber sorpresas de último momento, volverá este miércoles a provocar una ruptura dramática para la Iglesia católica, de consecuencias “graves”, como advirtió el Papa, para los cerca de medio millón de fieles que cuenta la FSSPX en el mundo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/el-papa-leon-xiv-lanzo-una-advertencia-a-los-lefebvristas-vuelvan-sobre-sus-pasos-nid30062026/

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