El partido de la soja: un experto explicó cómo la Argentina puede achicar una brecha con Brasil
Se realizó la primera jornada del año de DONMARIO MÁS, en el Centro de Experiencias GDM Don Florencio, en Chacabuco. Allí se presentaron cinco nuevas variedades en soja, se planteó la necesida...
Se realizó la primera jornada del año de DONMARIO MÁS, en el Centro de Experiencias GDM Don Florencio, en Chacabuco. Allí se presentaron cinco nuevas variedades en soja, se planteó la necesidad de acelerar la innovación, aumentar la adopción de semilla fiscalizada y fortalecer el reconocimiento de la propiedad intelectual para reducir la distancia en rindes frente a Brasil y Estados Unidos, según informó la marca.
Patricio Munilla, gerente de marca, explicó que en la campaña 2024/25 Brasil alcanzó un rendimiento promedio de 3,5 toneladas por hectárea, mientras que la Argentina se ubicó en 2,9 toneladas. Si se proyecta sobre la superficie sembrada, unas 45 millones de hectáreas en Brasil contra menos de 18 millones en Argentina, la distancia productiva se amplifica. La brecha productiva estimada, en un 32% entre el rendimiento medio actual y el máximo alcanzable, puede cerrarse si el productor argentino cuenta con las mismas herramientas biotecnológicas y financieras que sus pares de la región.
En rigor, para los especialistas, desde el punto de vista agronómico, la brecha no responde a un único factor sino a la acumulación de diferencias en adopción tecnológica, acceso a eventos biotecnológicos, calidad de semilla, nivel de fertilización y manejo sitio-específico. Señalaron que la menor tasa de recambio genético y el bajo uso de semilla fiscalizada impactan directamente en la velocidad de ganancia genética y en la expresión del potencial de rendimiento a campo.
“La Argentina tiene todo para equiparar los rindes promedio que hoy logra Brasil, pero para eso hace falta inversión y adopción tecnológica. La productividad de la soja es inmensamente más grande en Brasil que en Argentina”, dijo. Insistió en que la brecha no responde a un único factor: genética, biotecnología, nutrición, calidad de siembra y manejo agronómico integran un mismo sistema.
Para Munilla la Argentina “tiene todo para equiparar, por lo menos, los rendimientos promedios que se logran en Brasil”, aunque para eso “hace falta inversión”, no solo en genética sino también en nutrición, conservación de suelos, bioestimulantes y calidad de semilla.
Según recordaron desde la marca, en materia de reconocimiento de la propiedad intelectual, en la Argentina existe Sembrá Evolución, un esquema privado con foco en elevar los niveles de adopción de semilla fiscalizada. “En la Argentina estamos logrando entre 1% y 1,5% de ganancia genética anual. En Brasil, el mismo programa está entre 2,5% y 3%. Es prácticamente el doble”, indicó.
En la actividad explicaron que donde el negocio es rentable las empresas duplican o triplican la inversión en mejoramiento. Hoy la Argentina cuenta con tres biotecnologías disponibles en soja, mientras que Brasil tiene cinco y Estados Unidos siete.
“Sembrá Evolución busca que los niveles de adopción del reconocimiento comiencen a equipararse a los de nuestros vecinos para generar un círculo virtuoso. Es un tema fundamental que se tiene que debatir, y nosotros tenemos que concentrarnos en aquello donde tenemos injerencia que es hacer mejores variedades”, expresó.
ProductosSegún se comentó, la industria en el último año incorporó la tecnología QR en las bolsas de semillas. Dijeron que esta medida ataca directamente un “costo invisible” que afecta la rentabilidad del productor. “Hoy la densidad es un factor fundamental y muchos productores terminan tirando más semilla de la necesaria. Están tirando entre 10 y 15 kg más de semilla de lo que podría con una semilla de alta calidad”, indicó Munilla.
La prueba piloto comenzó con el trigo y se extenderá a la soja, según se dijo. Permitirá que al escanear el QR, el productor acceda instantáneamente a los datos reales de calidad (Poder Germinativo y Vigor) a través del sistema Quality. “Esa combinación entre mala calidad de siembra (cuando la sembradora hunde la semilla más de lo debido) y mala calidad de semilla puede generar pérdidas de hasta el 10% del rendimiento a cosecha”, precisó.
Jerónimo Costanzi, gerente de Desarrollo de Autógamas, agregó: “La calidad de siembra, dada principalmente por la calidad de la semilla, impacta directamente con el coeficiente de logro. Ensayos que venimos realizando muestran resultados muy satisfactorios, con mejoras en el coeficiente de logro del 9% y respuestas en rendimientos en torno al 8-9%”.
Según se informó, GDM tiene uno de los tres programas de mejoramiento más grandes a nivel mundial, con el desarrollo de más de 1 millón de nuevas variedades anuales. “Múltiples tecnologías como la genómica, fenómica y ambientómica, combinadas con bioestadística, informática, ciencia de datos e Inteligencia Artificial, nos permiten potenciar la ganancia genética”, detalló Costanzi. A esto se suma, señalaron, la edición genética.
En este punto, lanzaron nuevas variedades para la región núcleo donde se destacaron DM 38E26 (con tecnología Enlist + STS), DM 40R26 STS y DM 49R26 STS, materiales de grupos cortos y medios orientados a combinar estabilidad, sanidad y alto potencial de rendimiento, explicaron.
En tanto, para el centro-norte del país se incorporan DM 67K67 SC y DM 64R64. Todas comercializadas bajo el sistema Sembrá Evolución.