Empleo 2030: cuatro escenarios y una única certeza
Con las primeras semanas del año llegan las predicciones y es ineludible ver qué tiene el Foro Económico Mundial para decir en cuanto a cómo sigue el futuro del trabajo. Este enero lanzó su in...
Con las primeras semanas del año llegan las predicciones y es ineludible ver qué tiene el Foro Económico Mundial para decir en cuanto a cómo sigue el futuro del trabajo. Este enero lanzó su informe Cuatro futuros para el empleo en la nueva economía: IA y Talento 2030. De la investigación se desprende que el impacto de la IA sobre el empleo hacia 2030 no seguirá una única trayectoria, sino que dependerá de dos variables críticas: la velocidad del avance tecnológico y la preparación del talento humano.
De la combinación de estos factores surgen cuatro escenarios posibles que nos pueden ayudar a anticipar riesgos y oportunidades.
Menos productividad, más curiosidad
Al primer escenario lo llama de “Progreso Súper Acelerado”, y describe un mundo donde los avances exponenciales en IA se combinan con una fuerza laboral ampliamente preparada. La productividad y la innovación se disparan, surgen nuevas ocupaciones a gran velocidad y los trabajadores pasan a coordinar y supervisar sistemas de agentes inteligentes. Sin embargo, la transformación es tan rápida que los marcos regulatorios, éticos y de protección social quedan rezagados.
Segundo, entramos en la “La Era del Desplazamiento”, la IA también avanza de forma exponencial, pero la capacitación no acompaña. Las empresas automatizan masivamente para compensar la escasez de talento, lo que provoca un fuerte aumento del desempleo y una fractura social. La economía gana eficiencia tecnológica, pero pierde cohesión: caen la confianza de los consumidores y la estabilidad institucional, mientras el poder se concentra en pocas plataformas tecnológicas.
El tercer escenario, es el de “Economía del Copiloto”, que plantea un progreso más gradual de la IA, acompañado por inversiones sostenidas en habilidades. En lugar de reemplazar personas, la tecnología las complementa. Se consolidan equipos humano-IA, los cambios en los modelos de negocio son incrementales y el foco está en la augmentación del trabajo. Este camino reduce el impacto social negativo y permite capturar mejoras de productividad de forma más estable.
Por último, “Progreso Estancado”, combina avances tecnológicos limitados con una fuerza laboral poco preparada. La adopción de IA es fragmentada, los beneficios se concentran en pocas empresas y regiones, y la productividad crece de manera desigual. La frustración social aumenta, se amplían las brechas de ingresos y la promesa de prosperidad impulsada por la IA queda inconclusa.
Más allá de cuál de estos futuros prevalezca, el informe devela una idea central: la clave para estar preparados es alinear desde hoy la estrategia tecnológica con la estrategia de talento: invertir en capacitación continua, diseñar flujos de trabajo colaborativos entre humanos y máquinas, fortalecer el gobierno de datos y fomentar una cultura organizacional abierta a la experimentación son “apuestas sin arrepentimiento” que aumentarán la resiliencia en cualquiera de los escenarios. Porque en la economía de 2030, la ventaja competitiva no la dará solo la mejor IA, sino la capacidad de las organizaciones para integrarla con personas preparadas y adaptables.