En rojo: los restaurantes de Texas piden permisos especiales para trabajadores migrantes para salir de la crisis
El estado de ...
El estado de Texas enfrenta una crisis en su industria gastronómica que preocupa a empresarios y economistas y a toda la comunidad migrante. Cerca del 50 por ciento de los restaurantes en el estado no registró ganancias durante el último año, una tendencia que agrava la estabilidad económica local y pone en riesgo la viabilidad de miles de negocios.
Por qué caen los ingresos de los restaurantes en TexasEsta situación surge como consecuencia de una combinación compleja: el incremento en los precios de los insumos y una marcada escasez de personal derivada de la ofensiva migratoria impulsada por la administración de Donald Trump.
Según Univision, la situación resulta crítica para los propietarios. Gabriel Martínez, un restaurantero del sur de Texas, describió una caída drástica en su clientela. “Las rentas nos matan”, afirmó Martínez.
El empresario explicó que su local experimentó un cambio negativo de hasta un 80 por ciento en su afluencia. “Los gastos en nómina e insumos son los mismos, pero batallamos por la falta de ingresos. Terminamos poniendo dinero o quedamos en rojo”, agregó.
La percepción de Martínez coincide con otros testimonios en Dallas. Regino Rojas, dueño de Revolver Taco Lounge, comparó el presente con la etapa más aguda de la pandemia de coronavirus. “Pienso que esto es peor que el tiempo del Covid”, señaló Rojas en declaraciones recogidas por The New York Times.
En números: la crisis de los restaurantes de TexasLa Asociación de Restaurantes de Texas informó que el porcentaje de locales sin ganancias subió del 38 por ciento en 2024 al 50 por ciento actual. Este fenómeno afecta a todo el país, donde un 42 por ciento de los operadores gastronómicos reportó pérdidas.
La presión migratoria genera un efecto paralizante. En Texas, donde los inmigrantes indocumentados representan cerca del 10 por ciento de la fuerza laboral, el temor a las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) alejó a muchos trabajadores de sus puestos. Un empleado inmigrante, cuyo nombre se mantuvo en reserva por seguridad, declaró ante las cámaras de Univision que el miedo impide trabajar con normalidad, a pesar de la intención de salir adelante.
Berta Govela, otra propietaria afectada, confirmó el aumento de precios en productos básicos como las carnes y reconoció la dificultad para reclutar personal. “Hace poco quise conseguir una persona y batallé mucho”, comentó Govela.
Piden permisos especiales para los migrantesAnte este escenario, la industria lanzó la coalición denominada Seat the Table. El objetivo del grupo es exigir al Congreso y a la Casa Blanca la creación de permisos de trabajo para inmigrantes que desempeñan roles esenciales en la cadena alimentaria, desde las granjas hasta las mesas de los restaurantes.
El objetivo es dotar de estas autorizaciones a “inmigrantes residentes a largo plazo y respetuosos de la ley que desempeñan funciones cruciales, desde granjas hasta restaurantes”.
Kelsey Erickson Streufert, responsable de asuntos públicos de la asociación texana, destacó que la mayoría de los ciudadanos reconoce el rol vital de estos trabajadores. “Si removemos a esas personas, el daño será para todos por los precios más altos”, advirtió Streufert.
Los analistas estiman que, sin una reforma migratoria que permita la estabilidad laboral, el costo de los alimentos podría subir otro 15 por ciento hacia 2028, lo cual profundizaría el círculo vicioso que ya causa el cierre de establecimientos gastronómicos en todo el territorio.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.