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Es cordobés, se metió en un grupo de Facebook y terminó jugando en la liga de Belice

Fernando Aguirres, de 34 años, es delantero de Port-Layola FC, uno de los equipos más importantes de Belice. Luego de iniciar su carrera en la Liga Cordobesa de Fútbol, el nacido en Alta Gracia ...

Es cordobés, se metió en un grupo de Facebook y terminó jugando en la liga de Belice

Fernando Aguirres, de 34 años, es delantero de Port-Layola FC, uno de los equipos más importantes de Belice. Luego de iniciar su carrera en la Liga Cordobesa de Fútbol, el nacido en Alta Gracia ...

Fernando Aguirres, de 34 años, es delantero de Port-Layola FC, uno de los equipos más importantes de Belice. Luego de iniciar su carrera en la Liga Cordobesa de Fútbol, el nacido en Alta Gracia juega en un país donde el fútbol es apenas conocido y la remuneración es mínima. El argentino no encontró estabilidad financiera, pero el gusto que siente por el deporte más popular lo incitó a seguir su carrera en un lugar exótico.

“Los clubes no tiene cancha ni lugar de entrenamiento propio. Todo es prestado o alquilan la cancha para el torneo. El sueldo en promedio de un futbolista es de 200 dólares, y los que juegan en equipos más importantes pueden llegar a cobrar 500”, explicó Aguirres, que desde hace seis meses actúa en el país centroamericano por “pasión por el fútbol”.

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De hecho, cobra lo mínimo que se le paga a un extranjero. “Pensé: «jugaré medio año para mostrarme y así tener una oportunidad en otra liga extranjera»”, contó. Sin embargo, el sueldo le alcanza para sobrevivir, ya que los clubes les brindan hogar a sus futbolistas y les cubren la alimentación diaria.

La Premier de Belice tiene un formato similar al de la liga argentina, con torneos Apertura y Clausura, pero la juegan menos equipos: siete. Los mejores cuatro se clasifican para las semifinales y los dos vencedores se enfrentan en ida y vuelta para proclamar al campeón.

“Encontré un nivel bueno, fuerte y duro en la liga de Belice. Se me complicó en el inicio, a pesar de haber jugado en la quinta y la sexta divisiones de Argentina, que son picantes. Pero no se equiparan con el roce que tienen los beliceños”, detalló Aguirres a LA NACION. La progresión de los clubes está atada a la posibilidad de aceder a la Copa Centroamericana, de Concacaf, y la liga de Belice habilita a que solamente el campeón, surgido del partido entre los ganadores del Apertura y el Clausura, lo haga.

“El equipo que logra clasificarse para la única competencia internacional del continente hace una importante inversión. Han llegado colombianos, mexicanos y jugadores de Guatemala que tuvieron participación en equipos profesionales de su país. Los 300.000 dólares que brinda la confederación por solamente jugar una competencia internacional le cambian el año al club”, explicó el cordobés.

Antes de llegar a Belice, Aguirres se había quedado sin club y sin posibilidades de seguir jugando al fútbol. Un día eso cambió: Fernando se metió a un grupo de Facebook de jugadores libres para promocionarse y fue contactado por un representante. Éste le ofreció una posibilidad que le cambió la mente al argentino: irse a jugar a Belice. “Conocía el país de haberlo estudiado en el secundario. La oportunidad de jugar en la primera división por primera vez en mi carrera fue más fuerte y decidí irme. Cuando bajé del avión y pisé la aduana me pregunté varias veces «¿qué m... estoy haciendo acá?»”.

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Le llamó mucho la atención la cultura local, “medio yanquizada”, semejante a la de Estados Unidos. “Me impactó ver autos o colectivos antiguos. La gente es muy relajada y tiene su dialecto para comunicarse, además del inglés. Nadie habla español”, aclaró, en un lugar en el que esto último sorprende, por ser limítrofe con Guatemala y México. “Al principio se me complicaba pedirle la pelota a mi compañero durante un partido si no recordaba su nombre. Lo importante es amoldarse a ellos y tener en claro que 70% de la población entiende solamente el inglés”, añadió.

Lo que más extraña de su país es disfrutar un asado. No puede darse el gusto en Belice. “Ellos son felices comiendo pollo, arroz y frijoles todos los días. Traté de esquivar eso varias veces pero, como el club da la comida, uno tenía que comer eso. En algunas ocasiones agarré unos pesos y compraba una vianda que venía con carne, para variar un poco mi alimentación”, narró el delantero de Alta Gracia. Que en la pequeña nación caribeña afronta situaciones que serían anormales en el fútbol de su país, e incluso en los vecinos. “Ningún club tiene cancha ni lugar de entrenamiento propio. He llegado a entrenarme en una plaza. Todos reservan la misma cancha en Belize City, ya que la mayoría de los equipos juega allí”, señaló ante LA NACION. Esa ciudad es la más habitada del país, aun por encima de su capital, Belmopán.

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Más diferencias con su tierra de origen. “No es un país muy deportivo. Los clubes tienen muy poca hinchada. En Port-Layola me tocó jugar las semifinales del Apertura y habrán ido 100 personas como mucho. Me pasó jugar en otras canchas, fuera de las principales ciudades, y la situación es la misma”, describió Aguirres. “Cuando me preguntaban de dónde venía y les contestaba «de Argentina», me decían solamente «Messi» o «Maradona». Es un país muy cerrado a los suyos”, manifestó.

A sus 34 años, mira cada vez más cercano lo que anhela: ser agente de futbolistas. “Estoy tratando de arrancar. Mi representante me ofreció una firma legal que me daría la posibilidad de buscar jugadores y llevarlos al fútbol extranjero”, enunció. No parece nada fácil desde allí, por cierto. Su deseo de argentinizar Belice se esfuma, a decir verdad. “Hasta el momento no hablé con ningún jugador argentino para convencerlo de que venga. Es muy difícil entrar acá y ganarse la confianza de los dirigentes de los principales clubes”, reconoció.

Lo que sí parece claro para el cordobés es que su futuro está lejos de Argentina. El motor de su carrera va apagándose lentamente y la posibilidad de dejar Port-Layola para jugar en otro club de Belice es cada vez mayor. “Me enviaron una propuesta. Dirigentes me dijeron que querían que jugara para ellos”, expresó quien apunta a “progresar” en el mismo país a partir del buen rendimiento que mostró en los últimos meses, cuandomarcó tres goles en siete encuentros.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/es-cordobes-se-metio-en-un-grupo-de-facebook-y-termino-jugando-en-la-liga-de-belice-nid17012026/

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