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“Estoy feliz”: el joven con síndrome de Down que hizo una diplomatura en veterinaria y ahora trabaja en una clínica

El día de su cumpleaños, Hilario recibió el mejor regalo de todos: su título universitario. Su familia lo esperó afuera de la facultad con un cartel con su nombre, aerosoles de espuma y serpen...

“Estoy feliz”: el joven con síndrome de Down que hizo una diplomatura en veterinaria y ahora trabaja en una clínica

El día de su cumpleaños, Hilario recibió el mejor regalo de todos: su título universitario. Su familia lo esperó afuera de la facultad con un cartel con su nombre, aerosoles de espuma y serpen...

El día de su cumpleaños, Hilario recibió el mejor regalo de todos: su título universitario. Su familia lo esperó afuera de la facultad con un cartel con su nombre, aerosoles de espuma y serpentinas.

“Ese día fuimos a la ceremonia del diploma y después hicimos una fiesta. Vino toda mi familia y mis amigos. Me sentí muy feliz”, cuenta.

Hilario Masson tiene 22 años y vive con su mamá y su papá en Río Colorado, una ciudad a 300 kilómetros de Viedma, en Río Negro. Tiene síndrome de Down y el 4 de mayo terminó su carrera: cursó una diplomatura universitaria orientada a prácticas vinculadas a las Ciencias Veterinarias en la Universidad Nacional de Río Negro.

De la escuela común a la universidad

Durante toda su trayectoria escolar, Hilario fue a escuelas comunes con distintos tipos de acompañamiento. Mientras iba a la primaria, veía dos veces a la semana a una fonoaudióloga, que se reunía con los directivos de la escuela una vez al año para mantenerlos al tanto del progreso y las necesidades de Hilario. En cuarto grado, también empezó a ver a una psicopedagoga.

En la secundaria cursó en una institución privada con el acompañamiento de un técnico de apoyo pedagógico. “Él se ocupaba de adaptar los contenidos de las materias para Hilario, pero no lo acompañaba en el aula. Hilario siempre se manejó muy bien en la escuela, es muy sociable y muy compañero”, cuenta su mamá, Majo.

Cuando terminaba la secundaria, su técnico de apoyo pedagógico le comentó la posibilidad de hacer una diplomatura en la Universidad Nacional de Río Negro. La UNRN ofrece la posibilidad de armar diplomaturas personalizadas para personas con discapacidad.

Es una cursada que dura dos años y se arma sobre la base de la carrera de grado, en este caso Medicina Veterinaria, lo que quiere decir que Hilario siempre cursó las materias con otros alumnos de Veterinaria. Es el tercer graduado de estas diplomaturas.

Su mamá, Majo, se contactó con la directora de la sede de la UNRN de Choele Choel para organizar su trayectoria. En febrero de 2023 Hilario ya estaba inscribiéndose en la universidad como el resto de los alumnos.

“Soy ayudante de veterinario”

“Siempre quiso saber más, estudiar. Es muy curioso”, dice su mamá. Así empezó su trayecto en la universidad. Decidió estudiar veterinaria porque es un amante de los animales.

“Me gustan mucho los perros y los gatos. Tengo dos labradoras, Nina y Luna, y una gata que se llama Micha”, cuenta Hilario. Majo remarca que su primo Tomás es veterinario. Cuando se recibió, Hilario fue con toda su familia a su festejo: “Creo que ese momento lo marcó”, dice ella.

“El primer día cursó Patología. Yo pensé que iba a volver horrorizado. Dije, listo, acá se termina la emoción por cursar. Cuando volvió, estaba muy emocionado y me dijo que le había encantado”, cuenta Majo.

Hilario se sintió muy bien durante los años que cursó en la universidad. Patología terminó siendo una de sus materias favoritas, junto con Prácticas Hospitalarias.

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Ahora trabaja tres días a la semana en la clínica veterinaria Río, en Río Colorado. Ayuda a bañar perros, a ordenar y organizar insumos de la veterinaria y a examina a los animales que llegan a la clínica.

Apenas lleva un par de semanas trabajando, desde que recibió su título, y lo disfruta muchísimo. “Estoy muy contento. Voy los lunes, martes y miércoles. Me gusta cuando salimos y vamos al campo a ver a los animales de ahí”, cuenta.

El proyecto de independizarse

“Hilario siempre quiere más, es ávido de información”, dice Majo. Además de su interés por los animales y la veterinaria, también le gusta la música y las redes sociales. Hace cinco años que va a clases de canto, hizo clases de folklore, de batería y toca la guitarra.

Disfruta de los grupos grandes, la charla con el otro, ser participativo. Forma grupos de amigos en todos los lugares por los que pasa. “Tengo muchos amigos: del jardín, de la primaria, de la secundaria. Nos vemos seguido y nos mantenemos en contacto. No me gustaría quedarme en mi casa todo el día. Prefiero estar afuera, compartir con la gente”, dice.

Hilario tiene ganas de independizarse. Ya se arma su propia agenda y se mueve solo cuando es necesario. Va al gimnasio y sale con sus amigos los fines de semana. También tiene ganas de seguir estudiando: su mamá explica que ya están explorando la posibilidad de armar otra diplomatura personalizada en la UNER vinculada a la computación y las redes sociales.

A Hilario le entusiasma mucho la posibilidad. “Me gustaría seguir estudiando. Me siento muy feliz. Agradezco lo que me dio la vida, mi familia y amigos”, dice.

Más informaciónSi querés conocer cuáles son las prestaciones, servicios y derechos que tienen las personas con discapacidad, podés navegar por la guía que armó el equipo de Fundación LA NACION.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/comunidad/estoy-feliz-el-joven-con-sindrome-de-down-que-hizo-una-diplomatura-en-veterinaria-y-ahora-trabaja-en-nid26052026/

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