Generales Escuchar artículo

Facundo Díaz Acosta, el campeón que cayó, se levantó y ahora vuelve a soñar: “Este deporte es muy cruel”

ROSARIO.– Es como volver a empezar, pero con el valor de la experiencia a cuestas. Después de ganar su primer título de ATP ante su gente en Buenos Aires en 2024, de haberse metido en el top 50...

Facundo Díaz Acosta, el campeón que cayó, se levantó y ahora vuelve a soñar: “Este deporte es muy cruel”

ROSARIO.– Es como volver a empezar, pero con el valor de la experiencia a cuestas. Después de ganar su primer título de ATP ante su gente en Buenos Aires en 2024, de haberse metido en el top 50...

ROSARIO.– Es como volver a empezar, pero con el valor de la experiencia a cuestas. Después de ganar su primer título de ATP ante su gente en Buenos Aires en 2024, de haberse metido en el top 50 y de haber sido convocado para representar a la Argentina en la Copa Davis, una lesión frenó el impulso de Facundo Díaz Acosta. Hoy se siente física y mentalmente recuperado y acepta con madurez el camino que debe transitar para recuperar su mejor versión. Su paso por el Challenger del Jockey Club, el segundo certamen en importancia de la Argentina, se inscribe en esa dirección. Su eliminación ante Camilo Ugo Carabelli en los cuartos de final, el viernes, tuvo el marco de un maratónico partido de 3h34m, en el que cedió recién en el tie-break del tercer set. Una derrota que no cambia la perspectiva: está de vuelta.

“Estoy en otra sintonía. Desde que me empecé a sentir bien físicamente cambié la forma de llevar las cosas. Hoy acepté el ranking que tengo y sé que tengo que jugar muchos torneos. El objetivo del año es estar sano y tener continuidad. Jugar, viajar, volver a jugar, te vaya bien o mal. Eso fue lo que me llevó una vez a estar entre los mejores”, le confiesa a LA NACION, dispuesto a la charla.

En medio de su participación en Rosario le llegó la noticia de que recibió un Wild Card para jugar el Argentina Open, la próxima semana en el Buenos Aires. Merecido dada su condición de ex campeón, y otra oportunidad de seguir escalando en su camino de regreso, que a los 25 años lo encuentra en el puesto 301º del ranking mundial.

“Tengo un recorrido hecho, pero también mucho por aprender”, dice el joven formado en el Club Atlético Comercio de Núñez. “Los que se mantienen arriba nunca dejan de aprender. Este deporte es muy cruel: te achanchás un poco y te tira para atrás. Tengo mucho para mejorar en lo tenístico, físico y mental, y para conocerme mejor fuera de la cancha. Por suerte me quedan muchos años para seguir aprendiendo.”

Díaz Acosta comenzó la temporada pasada con una molestia que derivó en una fascitis plantar, lo que le impidió debutar en la Copa Davis y luego le demandó estar cuatro meses fuera del circuito. Un parate prolongado en la trashumante vida del tenis profesional, a la que le costó acostumbrarse, al punto que derivó en otra lesión (desgarro en el obturador): “Empecé a compensar por miedo a la fascitis”, justificó. La readaptación más dura, no obstante, fue la mental.

“Es rarísimo. Al principio me golpeó mucho, porque defendía muchos puntos y venía jugando bien”, cuenta desde la comodidad (y el aire acondicionado) de la sala de prensa. “Me acostumbré a la vida en Buenos Aires, a entrenar menos, y me costó volver al ritmo de competencia y de viaje. Empezás a pensar en cuándo volvés a casa, y para un tenista eso es lo peor. Hasta volver a agarrar el ritmo de viajar y competir me llevó un par de meses.”

–¿Volvés a pensar en otras cosas cuando estás lesionado?

–Prendés la tele y siempre hay torneos. Es difícil sacarte de la cabeza que sos tenista y no podés jugar. Al mismo tiempo, si te abstraés demasiado, te achanchás. En su momento me hizo bien para no caer en un pozo, pero después la vuelta se hizo más difícil.

–¿Qué cosas pudiste hacer que normalmente no podés?

–Ver mucho más a mis amigos, ir a reuniones familiares, salir un poco más, salir a comer en la semana. Cosas que el deportista muchas veces no puede hacer porque está viajando o entrenándose. Aproveché que era el momento de hacerlo. Después me costó un poquito volver a jugar.

–¿Y cómo fue volver, también desde lo tenístico y el ranking?

–Cuando me lesioné venía en un buen momento: cuartos de final en cemento por primera vez en mi carrera , segunda ronda de Australia. Jugué la gira sudamericana con dolor y fui al Davis infiltrado, porque quería jugar. De golpe pasé a jugar Challengers, con condiciones muy distintas. Volver a acostumbrarme a eso llevó tiempo... aceptar que era lo que me iba a tocar para volver a estar arriba. Para eso tengo que ganar muchos partidos, como ya lo hice una vez.

–¿Sentís que esa readaptación quedó atrás? ¿Cómo te estás sintiendo en este inicio de temporada?

–A fin de año quería terminar la temporada y hacer una buena pretemporada, y por suerte la pude hacer. Arranqué el año en Australia, perdí dos partidos muy ajustados, pero jugando bien. Jugué el Challenger de Nouméa, perdí con Arthur Géa , que después hizo tercera ronda en Australia. Ahí perdí con Lajovic también en un partido muy parejo. Los resultados no se dieron, pero el nivel fue bueno. Ahora estoy tratando de mantenerlo y seguir por esa línea.

–¿Qué significó para vos ganar el Argentina Open en Buenos Aires?

–En el momento no te cae tanto la ficha. Terminás el torneo y ya estás viajando al siguiente. Al otro día estaba viajando a Río, después a Chile, y así. Recién el año pasado me cayó bien la ficha. Hoy tengo un cuadro enorme en mi casa y cada vez que lo veo se me pone la piel de gallina. Son recuerdos muy lindos. Ojalá pueda jugar muchos partidos más en ese torneo.

View this post on Instagram

–¿Qué te gusta del tenis actual? ¿Cómo ves la sucesión de Federer, Nadal y Djokovic?

– Djokovic sigue ahí, pero claramente estamos en la era de Sinner y Alcaraz. Hoy no veo a otro que se les acerque. Yo miro mucho a los zurdos, como yo. Shelton, Shapovalov,... me gusta cómo juega Tien: no pega tan fuerte, pero genera ángulos, se mueve muy bien, contragolpea, corta la cancha. No hace falta tener un saque enorme para ganar puntos.

–¿Te ves llegando a ese nivel?

–Hoy estoy lejos, pero no está mal soñar. Tuve partidos muy buenos contra jugadores top, como Taylor Fritz o Stephanos Tsitsipas . El desafío es sostener ese nivel durante todo el año. Es un sueño y un objetivo.

–Como tenista argentino, ¿cómo analizás el momento del país?

–Con la infraestructura que hay, tener ocho jugadores en el top 100 es casi un milagro. Es casi imposible que vuelva a haber una camada tan buena como fue la Legión. Para mí es un orgullo ver a Seba, a Come, Juan, Fran, Burru, la Nave, a Tommy, a Camilo ... nos conocemos desde los 10 años, jugando mil torneos G3, jugando en este mismo club muchas veces. Hoy estamos todos en nivel ATP, es una locura. Tal vez no se la valora del todo y es difícil ponerlo en perspectiva, pero no es poca cosa.

–¿Qué te parece el torneo, las canchas, la organización?

–El torneo está durísimo. Estar cerca de casa es bárbaro: en dos horas y media, tres, estás acá o estás en tu casa, algo poco común para nosotros. Eso ya levanta mucho el torneo. Polvo de ladrillo, gira sudamericana, vienen los ATP... este tipo de torneos nos viene muy bien a todos. La organización está muy bien. Las condiciones cambian bastante de día a noche, pero eso pasa en todos lados. En líneas generales es muy parecido a Buenos Aires. Está buenísimo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/tenis/facundo-diaz-acosta-el-campeon-que-cayo-se-levanto-y-ahora-vuelve-a-sonar-este-deporte-es-muy-cruel-nid06022026/

Volver arriba