“Fue la cocaína”: tiene 36 años y es el hijo más polémico de una querida y estable pareja de actores
En el impecable universo de Tom Hanks y Rita Wilson –una pareja admirada por su estabilidad y discreción–, su hijo Chester Marlon Hanks (36), conocido mundialmente como Chet Hanks, siempre fue...
En el impecable universo de Tom Hanks y Rita Wilson –una pareja admirada por su estabilidad y discreción–, su hijo Chester Marlon Hanks (36), conocido mundialmente como Chet Hanks, siempre fue una figura que desentonó con ese halo de perfección. Su vida, marcada por talentos diversos, crisis profundas y un camino de reconstrucción capturó la atención de la prensa internacional como una historia de lucha, rebeldía y resiliencia.
Lejos de la imagen idílica que muchos imaginan, Chet reconoció que creció sintiéndose desvalorizado, pese a ser hijo de dos de las personalidades más queridas de Hollywood. De adolescente, y debido a lo que él mismo describió como un cambio abrupto en su conducta, sus padres tomaron decisiones drásticas: fue enviado de madrugada a un programa terapéutico en Utah. Allí, según contó en el podcast Raw Talk, se sintió “psicológicamente hundido”, pero con el tiempo comprendió que su familia actuó por amor. “Quiero a mis padres. Eso ya es agua pasada”, aseguró en una entrevista con Antena 3.
UNA CARRERA MARCADA POR ALTIBAJOS
Aunque comparte la profesión de sus padres, la carrera actoral de Chet siguió un camino menos expuesto. Participó en producciones como Shameless, Empire, Your Honor y Curb Your Enthusiasm, y más recientemente se destacó en la serie Running Point de Netflix, donde interpreta a un talentoso pero problemático jugador de básquet. “Si no obtenía este papel, pensaba dejar la actuación. Era como si estuviera escrito para mí”, declaró a Esquire.
Chet canta junto a su banda llamada Something Out WestSu música –especialmente su incursión en el rap bajo el nombre Chet Haze– también fue objeto de polémicas, desde su uso de acentos latinos hasta las letras que generaron controversia.
SU LUCHA CONTRA LAS DROGAS
Pocas figuras públicas fueron tan explícitas al narrar su adicción como Chet. Su historia incluye consumo desde la adolescencia, episodios extremos y un largo camino hacia la sobriedad. En el podcast Raw Talk, lo detalló crudamente: “La droga con la que tuve más problemas fue la cocaína”. En medio de su vida turbulenta, hubo un acontecimiento que logró detenerlo y reorientarlo para siempre: el nacimiento de su hija Michaiah, fruto de su relación con Tiffany Miles, una joven con la que mantuvo un vínculo alejado de la exposición mediática. La llegada de la beba en 2016 marcó un antes y un después: “Ella es la razón por la que di vuelta toda mi vida y por la que me mantengo sobrio”, confesó.
¿ROMANCE DE FICCIÓN?
Cuando Chet coincidió con Kim Zolciak –conocida por su participación en el reality The Real Housewives– en Surreal Life (otro reality show), se desataron rumores de romance. Los dos fueron vistos compartiendo momentos durante un concierto en noviembre de 2024.
Sin embargo, tanto él como ella se encargaron de aclararlo y aseguraron que eran solamente buenos amigos. Hoy, Chet continúa con la música –especialmente con su banda Something Out West– y disfruta de un renovado impulso actoral.