Gustavo Valdés impulsa a su hermano para la continuidad de su proyecto en Corrientes y diseña su propio futuro en la provincia
CORRIENTES.- Los dos carteles están bien visibles y casi juntos, en un tramo de la bella y renovada Costanera correntina. “Vamos por Más Trabajo. Juan Pablo Valdés gob”, dice uno de ellos, j...
CORRIENTES.- Los dos carteles están bien visibles y casi juntos, en un tramo de la bella y renovada Costanera correntina. “Vamos por Más Trabajo. Juan Pablo Valdés gob”, dice uno de ellos, junto a la imagen del candidato a gobernador del oficialismo. “Vamos Corrientes, Vamos bien. Gustavo Valdés senador”, dice el segundo de ellos, con una imagen del actual mandatario, principal elector de su hermano menor y eje de la continuidad de su propio proyecto político, al menos hasta 2029.
¿Cómo y por qué Valdés eligió a su hermano, joven intendente de Ituzaingó, para continuar su legado si gana este domingo, por encima de otras opciones? En la gobernación surgen explicaciones basadas en los números, más allá de que la continuidad de dinastías políticas familiares en la provincia (con apellidos como Romero Feris, que dominaron en las décadas del 80 y 90 o Colombi, que extendieron su influencia por dos décadas) es ya toda una tradición en la política correntina.
“Es Juan Pablo porque era el que mejor medía. La gente quería que siguiera Valdés, él no tiene reelección, pero la idea es la continuidad”, comenta uno de los responsables de la campaña electoral y publicitaria oficialista, con el “vamos bien” como eslogan de cabecera.
Los números de imagen positiva luego de ocho años de gestión (alrededor del 70%, según distintas encuestas) le dieron al gobernador la libertad suficiente como para decidirse por su hermano, en lugar del intendente capitalino Eduardo Tassano, que también termina su mandato en diciembre, y del senador nacional Eduardo Vischi, otras opciones más conocidas y experimentadas, antes del cierre de listas, a mediados de julio pasado.
Con escaso nivel de conocimiento a nivel provincial, el menor de los hermanos Valdés fue tejiendo vínculos con los intendentes desde que el gobernador emprendió la tarea de “prepararlo” para que sea su sucesor, comenta un actor importante de la política correntina. “Gustavo lo negó todo el tiempo, hasta que lo blanqueó”, afirma otro dirigente del riñón radical, testigo de la estrategia del hoy mandatario, que acaba de sumarse al bloque Provincias Unidas con otros gobernadores de centro.
“No es solo mi hermano: tengo el respaldo de los intendentes y una gestión que mostrar en la municipalidad de Ituzaingó”, dijo el candidato a LA NACION, en una entrevista en la que afirmó que su objetivo será “superar” la gestión de su hermano, aunque pocos dudan de que el gobernador seguirá influyendo en la futura gestión, si los pronósticos de las encuestas que maneja la Casa de Gobierno provincial se cumplen.
“Ganamos en primera vuelta. De la continuidad del gabinete aún no se habló”, comenta por lo bajo y sin dudar a este diario otra de las piezas fundamentales del gobierno de Gustavo Valdés.
Garantía de continuidadA pesar de los sutiles y paulatinos movimientos del tándem Valdés, que le dieron visibilidad al hoy candidato a gobernador en la dirigencia oficialista, el Valdés postulante a gobernador se mostró en la campaña siempre cerca de su hermano como garantía de continuidad.
Además de compartir una catarata de imágenes y spots de campaña, los Valdés estarán también “pegados” en la boleta papel: Juan Pablo como candidato a gobernador, Gustavo como postulante a senador provincial, el mismo cargo que hoy ocupa su ex socio y adversario político en la jornada electoral, Ricardo Colombi.
Sin atender las voces que criticaban la inexperiencia del intendente de Ituzaingó en las cuestiones provinciales y las acusaciones de nepotismo lanzadas por la oposición, el gobernador defendió a su hermano.
Y no solo en el ámbito local, también en la negociación previa a las elecciones que emprendieron con la Casa Rosada a fin de ir juntos a las elecciones. “Fue imposible, los libertarios querían cambiarnos hasta el nombre”, relatan conocedores de la frustrada negociación entre Valdés y Eduardo “Lule” Menem, que terminó con la designación del diputado nacional Lisandro Almirón a la cabeza de la lista libertaria, hoy en un posible cuarto lugar según los sondeos.
Una de las críticas más duras las hizo el tres veces gobernador Ricardo Colombi, para quien “un grave error que está sucediendo en la política es considerar que el Gobierno, el Estado, es un bien sucesorio. Un bien que se hereda”. Precavido, el candidato oficialista optó por no contestar, aunque cerca suyo sugieren que las críticas del ex gobernador responden a su extendido enojo con el actual mandatario, una sociedad que terminó en ruptura.
Dispuesto a apuntar al proyecto de los Valdés, y con críticas a la transparencia del proceso electoral, Almirón presentó hace diez días junto a otros candidatos opositores como el peronista Martín Ascúa un amparo contra la Justicia Electoral, y entre otros argumentos recordaron que la transmisión por fibra óptica de los datos que irá arrojando el comicio será realizada por la empresa estatal provincial TelCo, dirigida por Manuel Valdés, otro hermano del gobernador y del candidato.
“Conflicto de intereses”, dicen los promotores del amparo que el oficialismo relativiza, y asegura que la presentación ya fue rechazada de plano. sin posibilidad de reflotarla.