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Hamilton rompió el hechizo en Barcelona y ganó por primera vez con Ferrari, como Schumacher 30 años atrás

La emoción recorre el cuerpo. Los ojos se humedecen. Suena God save the Queen y el cuerpo tiembla, se estremece; es el turno de Fratelli d’Italia y contempla, desde lo más alto del podio, la fe...

Hamilton rompió el hechizo en Barcelona y ganó por primera vez con Ferrari, como Schumacher 30 años atrás

La emoción recorre el cuerpo. Los ojos se humedecen. Suena God save the Queen y el cuerpo tiembla, se estremece; es el turno de Fratelli d’Italia y contempla, desde lo más alto del podio, la fe...

La emoción recorre el cuerpo. Los ojos se humedecen. Suena God save the Queen y el cuerpo tiembla, se estremece; es el turno de Fratelli d’Italia y contempla, desde lo más alto del podio, la felicidad que envuelve a los mecánicos, ingenieros y a cada integrante del staff del garaje de Ferrari... Lewis Hamilton reescribió la historia de la Fórmula 1 en el Gran Premio de Barcelona. La propia, pero también la de la Scuderia. En la séptima fecha del calendario, el británico rompió el hechizo, recuperó la magia, demostró que sigue vigente y que hizo de la resiliencia una bandera para escapar de la oscuridad y disfrutar.

El primer triunfo bajo el signo del Cavallino Rampante alimenta el récord, que se elevó a 106 éxitos. Nadie ganó más que Hamilton en la F.1, nadie lo hizo más veces que el séptuple campeón del mundo -siete veces- en el autódromo catalán. Una victoria que lo empuja a soñar, a ilusionarse con batallar con las espadas de Mercedes, que hasta el domingo se enseñaban dominantes. También a encarar la saga de grandes premios en territorio europeo con el reto de ratificar el rumbo que trazó con Ferrari, para recobrar juntos el brillo, los años de gloria.

El mismo escenario, pero tres décadas de diferencia. El circuito de Barcelona, el lugar en donde se dibujó una línea de tiempo que tuvo condiciones climáticas muy diferentes: lluvia; en 1996; ahora, sol inclemente. Michael Schumacher y Hamilton, los dos séptuples campeones de la Fórmula 1, unidos bajo el paraguas de Ferrari, el único equipo con presencia perfecta en todas las temporadas del Gran Circo. El alemán logró con el modelo F310 y en la séptima carrera con la Scuderia el primer éxito; el británico lo hizo después de 31 grandes premios con los autos de Maranello. Una victoria que lo devolvió a la cima del podio, un escalón de privilegio que no conseguía desde 2024 –41 carreras-, en Spa-Francorchamps. La historia y Ferrari conecta a dos pilotos que marcaron ciclos en la F.1.

El circuito de Barcelona mide a los equipos como ningún otro en el calendario. Histórico autódromo de pruebas y de sesiones de pretemporada, las escuderías rinden examen en los grandes premios. Ferrari arribó con la segunda actualización para el modelo SF-26, después del que el equipo presentó en Miami y no arrojó un salto cualitativo. Novedades técnicas que se extendieron desde el alerón delantero al trasero, modificaciones que son más numerosas de las que reflejó la lista oficial que publica la Federación Internacional del Automóvil. Un trabajo para provocar el gran impacto, después de dos segundos puestos de Hamilton en Montreal y en Montecarlo.

Por eso, la dedicatoria del británico: “Grazie a tutti Maranello, ¡muchísimas gracias! Me ayudaron a cumplir este sueño y no puedo agradecérselo lo suficiente. Gracias a todos por esforzarse tanto desde casa. Estoy muy orgulloso de ustedes. Gracias a mi familia y gracias a los aficionados por seguir recordándome quién soy, no podría haberlo hecho tampoco sin ustedes”, lanzaba Hamilton, entrevistado por Nico Rosberg, excompañero en Mercedes, con quien tuvo una feroz batalla que, casualmente, en Barcelona ofreció el episodio más salvaje con un accidente que involucró a los dos pilotos en la primera vuelta.

REMEMBER WHO YOU ARE pic.twitter.com/3LSpSSsWFs

— Lewis Hamilton (@LewisHamilton) June 14, 2026

“Todas las victorias son especiales, pero esto es algo distinto. De niño siempre veía a Ferrari tener éxito cuando miraba las carreras en la televisión, y siempre me preguntaba lo que significaría ganar con ese auto: ese día llegó. Espero que sea la primera de varias. Hoy fue una gran carrera, con una gran estrategia... Yo simplemente encontré mi forma, para que la que me preparé muy duro. Mucho trabajo que no se ve, con el equipo que aceptó cambios, confió en decisiones y pedidos. Ahora estamos viendo los frutos. Estoy contento en mi vida, adoro lo que hago y no hay mejor sensación que manejar un Fórmula 1. ¡Forza Ferrari!”, apuntó Hamilton, que a mediados de 2025 entregó tres documentos a la Scuderia para optimizar el funcionamiento del equipo, la performance del auto y el desarrollo del coche que tiene nuevo reglamento técnico y de motores en el actual curso. Aun en las tinieblas, porque llegó a declararse un “inútil” y hasta dejó entrever que Ferrari podía intentar con otro piloto, jugaba en y para el equipo.

Ferrari no celebraba desde el Gran Premio de México de 2024, con Carlos Sainz Jr., el español que dejó la butaca ante el arribo del británico: en Barcelona logró el triunfo 249 en el historial y el 13ero en territorio catalán, donde no vencía desde 2013, con Fernando Alonso. Aquella fue la última victoria del español, bicampeón en la F.1. El ovetense, que se marchó con resquemores de Maranello y que mantuvo una agresiva rivalidad con Hamilton en 2007, cuando ambos eran pilotos de McLaren, resultó quien terminó por desequilibrar la balanza en favor del británico en Barcelona. Con 25 vueltas para el final, Alonso detuvo por problemas de batería al Aston Martin en la Curva 9 y provocó un Virtual Safety Car. Hamilton, que tejía una estrategia de tres detenciones en boxes, ejecutó la última ahorrando 10 segundos del tiempo que hubiera perdido en un pit stop normal.

El resumen del triunfo de Hamilton en el GP de Barcelona

El séptuple campeón del mundo regresó a la pista en la cabeza de la carrera y con neumáticos más jóvenes que las Flechas de Plata de George Russell y Andrea Kimi Antonelli. El martillo bajaba y Hamilton empezaba a señalar el camino de la victoria. Solo quedó espacio para un doble golpe de escena: el sobrepaso de Antonelli a Russell, que era devastador para las aspiraciones del británico ante el avasallante joven italiano, que estiraba la brecha con su compañero de garaje y minimizaba el éxito de Hamilton; el posterior abandono de Antonelli, por una falla del motor, que le devolvió algo de estima a Russell y compacta la brecha en la pulseada por el título. “Queda mucha temporada por delante y vamos a intentar reducir la diferencia. Esto no terminó todavía”, comentó Hamilton, que recibió las felicitaciones de Antonelli y Max Verstappen (Red Bull Racing), antes de subir al podio.

Treinta años atrás, con Williams mostrando una abrumadora superioridad, Schumacher sacó a relucir su talento para ganar con Ferrari. Ahora es Mercedes quien marca el pulso, pero la unión de Hamilton y la Scuderia rompieron el hechizo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/automovilismo/hamilton-rompio-el-hechizo-en-barcelona-y-gano-por-primera-vez-con-ferrari-como-schumacher-30-anos-nid14062026/

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