Hunden un barco indio, secuestran otro y crece el temor a una escalada en el Golfo
NUEVA DELHI.– La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán volvió a sacudir este jueves ...
NUEVA DELHI.– La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán volvió a sacudir este jueves el estratégico estrecho de Ormuz con nuevos ataques, incautaciones de barcos y crecientes tensiones diplomáticas, en una escalada que amenaza con profundizar aún más la crisis del comercio marítimo y energético mundial.
Un buque de carga de madera con bandera de la India se hundió frente a las costas de Omán tras un incendio provocado presuntamente por el impacto de un dron o un misil, mientras que otro barco anclado frente a Emiratos Árabes Unidos fue tomado por hombres armados y obligado a dirigirse hacia aguas iraníes, según reportó el ejército británico.
Los incidentes coincidieron con nuevas señales cruzadas en la región. Teherán anunció que permitió el paso de buques chinos por el estrecho bajo supervisión iraní, mientras la Casa Blanca informó que Donald Trump y Xi Jinping coincidieron durante su cumbre en Pekín en la necesidad de mantener abierta la vía marítima.
Según informó el Ministerio de Transporte Marítimo indio, el dhow “Haji Ali”, una embarcación tradicional construida en madera, navegaba desde Somalia hacia Emiratos Árabes Unidos cuando sufrió el ataque durante la madrugada del miércoles. El impacto provocó un incendio a bordo que terminó con el hundimiento de la embarcación.
Los 14 tripulantes fueron rescatados por la guardia costera omaní y trasladados al puerto de Diba. La India evitó atribuir responsabilidades directas por el incidente, aunque el grupo británico de gestión de riesgos marítimos Vanguard afirmó que la explosión probablemente derivó de un ataque con drones o misiles. Fuentes de seguridad marítima realizaron una evaluación similar.
“El ataque perpetrado ayer contra un buque con pabellón indio frente a las costas de Omán es inaceptable y deploramos que la navegación comercial y los marineros civiles sigan siendo blanco de ataques”, afirmó Nueva Delhi en un comunicado, en el que además reclamó proteger la libertad de navegación y el comercio internacional.
El episodio representó el segundo hundimiento de un barco en la región desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero. Además, cientos de embarcaciones quedaron varadas y unos 20.000 marineros no pueden abandonar la zona del Golfo debido al deterioro de la seguridad marítima.
Pocas horas después del ataque al “Haji Ali”, la agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (Ukmto), dependiente del ejército británico, informó que otro barco fue capturado por personal “no autorizado” cuando se encontraba anclado a unos 70 kilómetros del puerto emiratí de Fujairah, uno de los principales centros de exportación de petróleo de Emiratos.
UKMTO WARNING 057-26
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La Ukmto no identificó el buque ni atribuyó responsabilidades, aunque el episodio volvió a alimentar las sospechas sobre una posible operación iraní. En los últimos días, Irán ya había incautado varios barcos en el Golfo de Omán, entre ellos el petrolero “Ocean Koi”, acusado por Teherán de obstaculizar intereses iraníes y sancionado previamente por Estados Unidos por integrar una supuesta “flota fantasma” vinculada al comercio de petróleo iraní.
Fujairah, además, adquirió una relevancia crítica en esta guerra. El puerto fue atacado en varias ocasiones desde el comienzo del conflicto y constituye la principal terminal marítima emiratí fuera del Golfo Pérsico.
Barcos chinosLa tensión marítima ocurre en paralelo con un endurecimiento del control iraní sobre Ormuz. Según la agencia semioficial Fars, Teherán permitió desde la noche del miércoles el paso de varios barcos chinos bajo un “protocolo de gestión” iraní.
Irán restringió el tránsito en el estrecho desde el 28 de febrero, cuando prohibió el paso a embarcaciones vinculadas a Estados Unidos e Israel tras los ataques conjuntos sobre territorio iraní. Un alto funcionario naval de la Guardia Revolucionaria aseguró que 30 barcos atravesaron el estrecho desde el miércoles y afirmó que distintos países aceptaron la ruta designada por Irán.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, sostuvo este jueves que el estrecho permanece abierto para los buques comerciales siempre que cooperen con las fuerzas navales iraníes.
La situación también dominó la cumbre entre Trump y Xi en Pekín. Según la Casa Blanca, ambos líderes coincidieron en que el estrecho de Ormuz “debe seguir abierto para favorecer la libre circulación de la energía”.
China enfrenta una fuerte dependencia de esa ruta marítima. Según la firma de análisis Kpler, más de la mitad del petróleo que importa por vía marítima procede de Oriente Medio y atraviesa el estrecho.
La Casa Blanca indicó además que Xi expresó su rechazo a una “militarización” de Ormuz y a la posible instauración de un peaje iraní para el tránsito de embarcaciones.
Agencias AP y Reuters