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Indec, $LIBRA, reforma laboral: libertarios recibidos de casta, y con honores

“En febrero de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comenzará a publicar la inflación nacional correspondiente al mes de enero utilizando un nuevo Índice de Precios al ...

Indec, $LIBRA, reforma laboral: libertarios recibidos de casta, y con honores

“En febrero de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comenzará a publicar la inflación nacional correspondiente al mes de enero utilizando un nuevo Índice de Precios al ...

“En febrero de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comenzará a publicar la inflación nacional correspondiente al mes de enero utilizando un nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC). La actualización del índice busca reflejar las modificaciones de los patrones de consumo de los hogares en respuesta a las fluctuaciones de los precios relativos, así como los cambios de hábitos y la aparición o desaparición de bienes y/o servicios del mercado”.

Esto decía, hace poco más de un mes, específicamente en su página 58, un informe del Banco Central. A partir de allí pasó de todo, renunció el director del Indec, Marco Lavagna, de quien ahora nos enteramos, según palabras del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que “el gobierno tenía diferencias con su trabajo”. Suena extraño, ya que el PEN no debería interferir en su trabajo, y es curioso porque hasta hace poco destacaban su labor al frente del organismo que mide indicadores y estadísticas sociales y económicas. Todo parece indicar, y esto está dicho a viva voz por varios economistas, que el nuevo IPC daría 3,5% de inflación en enero, un punto más de lo que va a dar con el viejo sistema. Pero lo realmente preocupante es que el ministro de Economía, Luis Caputo, diga sin sonrojarse, “lo vamos a cambiar cuando haya deflación”, y luego se confirmara que fue una decisión del presidente Milei. Es decir, quienes están en contra del intervencionismo estatal intervinieron descaradamente en los números de la inflación que, además, repercuten en datos fieles sobre pobreza, jubilaciones, prestaciones sociales, entre otras. Es decir, van a actualizar la metodología, algo necesario desde hace años, cuando la inflación mida “cero”. Fue tan desprolijo todo que el propio Caputo, en una entrevista radial, violó el secreto estadístico diciendo que él sabía que “la inflación de enero daba 2,5 y no 3,5” y que se lo había confirmado el propio Lavagna. No hay que descartar que sea denunciado por eso, ya que aportó un dato a sectores financiero especuladores que necesitan imperiosamente conocer esa información para ganar dinero.

A partir de allí aparecieron innumerables estadísticas privadas que mostraban que la inflación en los últimos dos años fue más alta y que los indicadores de pobreza estaban dibujados. Por ejemplo, el titular del Departamento de Econometría de la Universidad Di Tella, Martín González Rozada, señala que si se hubiese actualizado el “gasto de hogares” la realidad indicaría que “en 2024 la inflación en lugar del 117,8% que informó el Indec hubiera sido del 133,6%. O sea, 15,8 puntos más alta. En el ingreso de una persona, como un asalariado o jubilado con haber mínimo, esa diferencia representa una pérdida de casi el 7% por encima de lo que perdieron con la inflación interanual del 117,8%”. Podría llenar esta columna con otros datos de otras consultoras privadas que dan cálculos similares que, entre otras cosas, demostrarían que hay un porcentaje muy importante de pobres, alrededor de 7%- más alto de lo que acusa el gobierno.

A este papelón estadístico y político solo le faltó la fotografía de Bullrich y Sturzenegger sosteniendo el cartel con la inflación real en el Salón de Pasos Perdidos, como hicieron durante el kirchnerismo, un gesto que muchos valoramos porque exponía una mentira de aquel gobierno. Pero al parecer para el nuevo oficialismo no se trata de lo que se hace sino de quien lo hace.

En definitiva, el gobierno perdió más que un funcionario, perdió gran parte de la confianza de la opinión pública, sea cual sea el número que presenten el 11 de febrero pocos creerán en él. Es que ya existía un enojo social, era palpable que la gente notaba que los gastos diarios no coincidían con los indicadores oficiales en inflación y le bastaba mirar a su alrededor para desconfiar también de la baja de la pobreza. El rumor estaba, ahora muchos, con este episodio desprolijo, confirmaron sus sospechas. No habrá costo más alto que ese para el gobierno.

Pero nuevamente queda en evidencia que los libertarios no son tan distintos a lo que vinieron a cambiar, y se parecen cada día más al kirchnerismo. La semana pasada sucedió un hecho en la causa $LIBRA que los expone. Durante casi un año el presidente Milei dijo que desconocía de qué se trataba el proyecto y solo “reposteó” un tuit con el contrato alfanumérico de 44 caracteres que, se supo después -gracias a la excelente investigación de la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados- que ese contrato no estaba subido a ningún portal ni a ninguna red social. Alguien se lo pasó al Presidente, que nunca quiso decir quien fue. Pero la semana pasada el colega Mariano Vidal publicó un contrato firmado por Javier Milei y Hayden Davis el 30 de enero de 2024, 15 días antes del lanzamiento de la cripto que se convirtió en estafa. Dato no menor, en el medio circularon varias transferencias millonarias. De no saber nada a tener firmado un contrato previo hay un trecho y una acción evidente en el medio de todo: el Presidente mintió. ¿Qué hubiese pasado si esto sucedía en el gobierno de Cristina Kirchner? Seguramente los “republicanos selectivos” hubiesen ofrendado el corazón por la república denunciando todo este entramado de mentiras y ocultamientos. Los exlegisladores del Pro que se pasaron a filas libertarias hoy también se parecen a lo que combatieron durante años.

Pero hay más, esta semana existieron muchas reuniones entre emisarios del gobierno nacional y gobernadores, el tema fue la Reforma laboral. “Están comprando gente” dijo a Radio República la senadora riojana Florencia López, una legisladora que viene del peronismo que conoce esa metodología que ellos utilizaron muy bien. Es que parece que volvió el alineamiento con chequera, con los famosos ATN y con la pelea de fondo: el Impuesto a las Ganancias. Al ser Ganancias coparticipable si se reduce la carga para los empleadores bajaría la recaudación a las provincias. En esas reuniones todo indica que no se habla del contenido de la ley (despidos, tiempo de prueba, banco de horas, indemnización en cuotas, etc). sino de fondos provinciales, no se revisan los capítulos del proyecto en esas negociaciones y esto fue contado en el Consejo Federal de Inversiones por un gobernador del PJ.

Manipulación de los datos del Indec; mentiras oficiales en la causa de corrupción $LIBRA, denuncias de compra de votos en el Senado para la reforma laboral son algunas de las pistas que nos permiten seguir el sendero que parece haber depositado a los libertarios en el mismo lugar de aquel que vinieron a cambiar. En lugar de patear el tablero y mostrar las virtudes de la nueva política, decidieron sentarse en un cómodo sillón que señala “casta política” en la parte trasera del respaldo. No debería sorprender, después de todo, el ADN “populista” siempre se impone sobre las proclamas ideológicas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/indec-libra-reforma-laboral-libertarios-recibidos-de-casta-y-con-honores-nid05022026/

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