Irán anuncia la primera ejecución de un hombre acusado de espiar para Israel en plena escalada regional
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TEHERÁN.– Las autoridades iraníes ejecutaron este miércoles a un hombre condenado por espiar para Israel, en lo que representa la primera sentencia de muerte anunciada oficialmente desde el inicio de la actual guerra en Medio Oriente. La información fue difundida por el poder judicial local a través de su sitio Mizan, en medio de una creciente tensión interna y externa tras semanas de conflicto.
Según el reporte oficial, el ejecutado fue identificado como Kouroush Keyvani, a quién se acusó de haber suministrado “imágenes e información sobre ubicaciones sensibles” a agentes del Mossad, el servicio de inteligencia israelí. El medio judicial aseguró que el hombre mantuvo contactos con funcionarios de aquella agencia y que incluso habría recibido entrenamiento en Tel Aviv y seis países europeos.
“La sentencia de muerte de un espía del régimen sionista, que suministraba imágenes e información sobre las ubicaciones sensibles del país a agentes del Mosad, se cumplió esta mañana”, se indicó en la página web de Mizan.
De acuerdo con la versión iraní, Keyvani fue detenido durante la Guerra de 12 días que enfrentó a Irán e Israel en junio del año pasado, un conflicto que marcó un punto de inflexión en la región al incluir la participación de Estados Unidos en bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes.
Horas después de la ejecución, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Suecia confirmó que la persona ejecutada contaba con la nacionalidad de aquel país.
“Me entristeció mucho recibir la noticia de que un ciudadano sueco fue ejecutado hoy en Irán”, declaró la canciller Maria Malmer Stenergard en un comunicado, en el que también señaló que Estocolmo había elevado el caso “en repetidas ocasiones” ante las autoridades iraníes desde su detención.
La ejecución se produjo en un contexto de creciente presión sobre la república islámica, tanto por el conflicto externo, marcado por el conflicto bélico con Estados Unidos e Israel, como por las tensiones internas. Organizaciones de derechos humanos y expertos de Naciones Unidas han denunciado reiteradamente que los juicios por espionaje en Irán suelen realizarse a puertas cerradas y con garantías limitadas para los acusados.
En este caso, además, se difundieron imágenes de una supuesta confesión de Keyvani durante un proceso judicial, prácticas que estos organismos califican como “confesiones forzadas”, si bien Teherán lo rechaza.
Irán es uno de los países con mayor número de ejecuciones en el mundo y sostiene desde hace décadas una política de castigos severos para delitos contra la seguridad nacional, especialmente los vinculados al espionaje o la colaboración con potencias extranjeras. En este contexto, analistas advierten que el endurecimiento de las penas podría profundizarse a raíz de la guerra y del temor del gobierno a posibles infiltraciones.
A nivel interno, las autoridades iraníes también fueron cuestionadas por su respuesta a protestas recientes. Activistas denuncian una represión que dejó miles de muertos y decenas de miles de detenidos, mientras el gobierno le atribuye los disturbios a “terroristas” respaldados por Estados Unidos e Israel.
Bajo ese contexto, organizaciones internacionales alertan sobre el riesgo de nuevas ejecuciones masivas, como ocurrió tras la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980, cuando se estima que miles de personas fueron ejecutadas.
En paralelo al anuncio, la agencia Mizan informó que un complejo judicial en la ciudad de Larestan, en la provincia sureña de Fars, fue alcanzado por un ataque aéreo, dejando al menos ocho muertos. El episodio refuerza la percepción de que el conflicto bélico sigue escalando y extendiéndose a distintas zonas del país.
El actual enfrentamiento regional se desencadenó tras los ataques lanzados el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán, en los que murió el líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei y tres funcionarios de alto rango que respondíal régimen en Teherán.
Agencias AP y AFP