Javier Milei, en vivo: las últimas medidas del Gobierno
El presidente...
El presidente Javier Milei respaldó este domingo la designación del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y rechazó las versiones que vinculan su llegada con un presunto intento de favorecer a dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). “Es falso que Mahiques tenga vínculos con la AFA. Es falso que vaya a salvar a Claudio ‘Chiqui’ Tapia o a Pablo Toviggino”, afirmó en una entrevista con el programa La Cornisa, conducido por Luis Majul en LN+. “Si son culpables, que paguen”, agregó.
El último viernes, tras la salida intempestiva del extitular de la IGJ, Daniel Vítolo —quien hasta entonces era la cara visible del oficialismo en los avances contra la AFA y quien había solicitado incorporar veedores a la entidad de fútbol— Mahiques negó que su llegada al Ejecutivo fuese para tapar investigaciones. “No tengo interés ni facultades para salvar a la AFA ni a nadie. No hay ningún interés mío en hacerlo”, afirmó Mahiques, en diálogo con LN+.
“No vamos a entrar en provocaciones. Lo hace para que reaccionemos”. La frase no parece surgida del grupo político que recibió el 90% de los virulentos ataques, descalificaciones e insultos que descerrajó el presidente Javier Milei en la última Asamblea Legislativa, pero es la indicación que sale de San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria, como parte de una estrategia que parece haber dejado atrás el pendenciero “che Milei”.
La expresidenta ingresó en una nueva etapa en su comunicación política, con mensajes más espaciados que cuando apelaba a los audios, ni bien quedó detenida por el fallo de la causa Vialidad, en los comienzos de la administración libertaria, y ni que hablar de aquellas cartas que apuñalaban a la gestión de Alberto Fernández, de la que ella misma formaba parte. Algunos dicen que su internación, al final de 2025, fue la causa del cambio.
El Gobierno acaba de lanzarse a una nueva misión de compleja factura. Una de las más difíciles, ya que exige de mucha habilidad y fortuna en un arte en el que hasta acá ha mostrado habilidad parcial y resultados dispares. Es el complicado ejercicio de tratar como adversarios a quienes, al mismo tiempo, pretende y necesita mantener como aliados.
Los gobernadores e intendentes son, tal vez más que nunca antes, el nuevo objetivo de la administración mileísta, sin mucha discriminación. Como blancos figuran tanto opositores, como dialoguistas y aliados, permanentes o circunstanciales. A prepararse.
El domingo próximo, el peronismo de la provincia de Buenos Aires tendrá 17 elecciones internas en municipios en los que se definirá la conducción partidaria y se dará una muestra más de la pelea entre las huestes de la expresidenta Cristina Kirchner y las del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.
La cuenta se puede estirar hasta 18 elecciones, en caso de que la justicia electoral habilite los comicios en el Partido Justicialista de Tigre, una competencia que pone otra vez frente a frente a Sergio Massa y al intendente Julio Zamora, que patrocinan listas antagónicas.
Apesar de los éxitos legislativos, que le permitieron sancionar la reforma laboral, el gobierno de Javier Milei enfrenta el momento de peor clima social desde el inicio de su gestión, según los datos del último Índice de Irascibilidad Social (IDI) que elabora la consultora Casa3.
Según ese índice, el humor de los argentinos cayó en febrero por tercer mes consecutivo y se ubicó en 14 puntos negativos. La cifra no solo representa una caída de seis puntos respecto de enero, sino que perforó el piso de -13 puntos que se había registrado en los meses de septiembre de 2024 y de 2025.