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Juli Capella y Miquel García, arquitectos de experiencias ancestrales

El estudio de arquitectura Capella García, con base en Barcelona, se dedica a crear sensaciones inmersivas en hoteles de todo el mundo. Desde Budapest a Lima, Munich, Dubai, Lima y Nueva York, Jul...

Juli Capella y Miquel García, arquitectos de experiencias ancestrales

El estudio de arquitectura Capella García, con base en Barcelona, se dedica a crear sensaciones inmersivas en hoteles de todo el mundo. Desde Budapest a Lima, Munich, Dubai, Lima y Nueva York, Jul...

El estudio de arquitectura Capella García, con base en Barcelona, se dedica a crear sensaciones inmersivas en hoteles de todo el mundo. Desde Budapest a Lima, Munich, Dubai, Lima y Nueva York, Juli Capella Samper y Miquel García recurren al arte cinético, murales geométricos y hasta ilusiones ópticas. En Lima reinterpretaron sabores y paisajes del Amazonas con una narrativa visual que tomó costumbres ancestrales, mitos e íconos contemporáneos de la cultura pop.

Ambos arquitectos son reconocidos por dejar su impronta en su ciudad natal, Barcelona, con hoteles como Omm y Silken Diagonal, la discoteca Pachá y el Paseo Marítimo de la playa La Pineda, en Vila-seca, Tarragona. Además, los centros de entretenimiento Zig Zag en Murcia y Heron City, también en Barcelona. Por otra parte, los imponentes Eurostars Book Hotel de Munich; el Aurea Ana Palace Hotel de Budapest, entre otros. A nivel urbano, se destacan la Ordenación de la Avenida Barcelona, el diseño del Paseo Marítimo de las Calas y el diseño de la Via Verda en los municipios de Mont-roig del Camp y Hospitalet de l’Infant.

García y Capella se conocieron en la ETSAB (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona) y desde hace 25 años llevan adelante el estudio cuya dinámica de trabajo los lleva a viajes inmersivos por las culturas de cada ciudad en la que proyectan y diseñan. “En el caso del hotel nhow de Perú nos empapamos de la historia precolombina, la mitología y las expresiones artísticas. Fue clave en el proceso, para entender su lógica interna, no para replicarla literalmente. A partir de ese conocimiento, el proyecto avanzó como una reinterpretación contemporánea que dialoga con el contexto urbano y cultural de Lima, sin mimetizarse ni perder singularidad”, señalan los arquitectos, socios e interioristas.

–¿Proyectan para generar impacto emotivo o para fabricar recuerdos futuros?

–El factor emocional es central en cada desarrollo. El diseño de nhow Lima busca elevar el concepto de lujo hacia una dimensión emotiva, generando experiencias que impacten sensorialmente en el huésped. Cada espacio está concebido como parte de una escenografía que acompaña al visitante y lo conecta con una narrativa simbólica, con la intención de que no solo habite el hotel, sino que viva una historia memorable.

–¿Qué fue lo que más les impactó de la tradición ancestral de Perú, de la naturaleza y su historia?

–Nos impactó la riqueza simbólica, la variedad y la vigencia contemporánea de la tradición precolombina peruana. Esta herencia se aplicó a través de una reinterpretación de la cosmovisión inca, estructurando el hotel en tres niveles simbólicos: el Uku Pacha (submundo), el Kay Pacha (mundo terrenal) y el Hanan Pacha (mundo celestial). Además, se incorporaron referencias a culturas como la Chavín y Moche, Nazca y Paracas.

–¿Cuáles son los símbolos y ritos de Perú que eligieron y por qué?

–Aquellos vinculados a la cosmovisión andina, como la serpiente, el puma y el cóndor, que estructuran el relato espacial del hotel. También se incorporaron referencias rituales como el fuego —representado en una escultura central irónica, con una llama con fuego en su interior— y elementos simbólicos como el Señor de Sipán, los retablos ayacuchanos, las máscaras rituales y los patrones inspirados en el kené Shipibo-Konibo. Todos estos símbolos se seleccionaron por su fuerza narrativa y su capacidad de construir una experiencia coherente y contemporánea. Pero se añadió un punto de contemporaneidad y a veces de ironía anacrónica en cada uso. Se trataba de reutilizar mitologías adaptadas al presente.

–¿Trabajaron con comunidades de artesanos y artistas locales?

–Sí. Se trabajó con artistas locales como Pancho Basurco, autor de la cortina del acceso a nivel de calle, y Patrick Gardener, responsable de la escultura de la llama ubicada en el centro del atrio. Además, se incorporaron elementos artesanales como asientos de totora y reproducciones de tapices de Paracas, integrando saberes y materiales tradicionales al diseño del hotel.

–¿Con qué paleta de materiales se sienten más cómodos?

–No usamos paletas de colores predeterminadas. Buscamos la gama que encaja mejor en cada espacio y vemos cómo se expresa a través de materiales. Pero a veces es al revés, los acabados y materiales elegidos son los que nos van a proporcionar el tono cromático, como cuando trabajas con maderas, que no son azules ni rojas. En un hotel, en los espacios comunes puedes optar por colores más atrevidos, pero al entrar en la habitación la idea es que la gente se sienta a gusto, rodeada de tonos suaves.

–¿Diseñan espacios en los que les gustaría vivir la experiencia?

–Buscamos espacios que sorprendan, sí, pero la sorpresa a veces, puede ser desagradable. Por lo tanto, no buscamos tanto el tópico de hacer “vivir experiencias”, ya muy gastado, sino el de transmitir buenas vibraciones, inesperadas, pero amables. Y por supuesto son lugares que nos gustaría experimentar en un hotel donde la estadía sea corta. Nunca diseñaríamos una casa con tanta carga e intensidad de conceptos.

–¿Creen que aportan valor al conocimiento profundo de un huésped sobre el entorno que lo rodea?

–Sí. El diseño busca ofrecer una experiencia inmersiva que permita al huésped comprender y conectar con la cultura. Para el visitante extranjero, esto supone un valor educativo y emocional; para el visitante local, un reconocimiento y homenaje a su identidad.

–¿Qué aspectos no pueden faltar en el diseño de un hotel? ¿Cuál es el diferencial?

–La construcción de una narrativa integral que atraviese todo el proyecto. En el caso de nhow Lima cada rincón responde a un relato simbólico coherente, combinando una fuerte carga emocional. El hotel no se limita a ofrecer alojamiento, sino una vivencia ritual y cultural únicas. Es hacer un viaje dentro de otro viaje. Doble sensación de periplo.

–¿Cómo se reparten los roles en el estudio?

–Todos participamos en el diseño conceptual, el más importante, de forma algo loca y atrevida. Y luego, bajamos a tierra, ayudados por el cliente y el presupuesto, que va reduciendo riesgos y aventuras. Pero como hemos volado muy alto al principio, solemos aterrizar con buena calidad creativa.

–¿Cuál es el diseño que aún no pudieron concretar?

–La vivienda industrializada a bajo costo y grandes prestaciones que libere la sociedad de la falta de vivienda asequible. Trabajar solucionando necesidades de la gente es un gran reto siempre pendiente de mejora.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/conversaciones-de-domingo/juli-capella-y-miquel-garcia-arquitectos-de-experiencias-ancestrales-nid25012026/

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