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Julieta Ortega: su libertad sexual, el costo de ser hija de una estrella y cómo vive la internación de su hermano

MAR DEL PLATA.- “Me sigue interesando el tema de la sexualidad, porque abarca mucho. No es lo mismo a los 50 que a los veinticinco. Tiene diversas aristas, es amplio. Podés pensar la sexualidad ...

Julieta Ortega: su libertad sexual, el costo de ser hija de una estrella y cómo vive la internación de su hermano

MAR DEL PLATA.- “Me sigue interesando el tema de la sexualidad, porque abarca mucho. No es lo mismo a los 50 que a los veinticinco. Tiene diversas aristas, es amplio. Podés pensar la sexualidad ...

MAR DEL PLATA.- “Me sigue interesando el tema de la sexualidad, porque abarca mucho. No es lo mismo a los 50 que a los veinticinco. Tiene diversas aristas, es amplio. Podés pensar la sexualidad ligada al amor y como una construcción, porque, en una relación larga, la sexualidad se construye”.

Podría decirse que Julieta Ortega, desde hace dos años, viene realizando una maestría en torno al tema a partir de su participación en Sex -la propuesta performática creada por José María Muscari que se sigue dando en un espacio del barrio de Palermo-, y por su rol en Sex, la obra, la versión de texto en la que comparte el escenario con Diego Ramos, Gloria Carrá y Nicolás Riera, que actualmente se puede ver en el Teatro América de esta ciudad.

-Entonces, la sexualidad se construye y podría abarcarse desde una diversidad de focos.

-Es una construcción que podés pensarla desde el orgasmo femenino, el poliamor, los tríos, las parejas abiertas, pansexualidad, demisexualidad o bisexualidad. Aunque, es verdad que las nuevas generaciones casi no pronuncian ninguno de estos términos. La mayoría de los chicos jóvenes que conozco son bisexuales. Mi generación es la que trata de definir, la que está aprendiendo a pronunciar estas palabras.

Nació en octubre de 1971. A los 54 años, y si de construcciones se trata, lleva recorrido un camino nada convencional, por ecosistema familiar y por elección propia.

Hija del cantautor y expolítico Ramón “Palito” Ortega y de la actriz retirada hace décadas Evangelina Salazar, vivió varias vidas en una sola. Casi demasiado para su corporalidad bien menuda, pero sensualmente llamativa, rasgo que se encarga de proyectar.

Sin tabúes

Julieta Ortega continúa indagando en la temática del sexo a partir de su rol en Sex, la obra, donde incluso, se atrevió a deslizar algunas líneas propias en el entramado textual rubricado por (José María) Muscari.

En el espectáculo, la actriz realiza un topless, una entrega física que tuvo como motivación un comentario de su madrina Ana María Picchio: “Romina Ricci, la actriz que estaba antes que yo, no se desnudaba, no era lo previsto. El día que vino (Ana María) Picchio a verme me dijo: ‘Te falta hacer algo más, lo que los demás hacen es muy impactante y vos estás muy tapada’, pero yo no me sentía para nada así”.

-Sin embargo, tuviste en cuenta su sugerencia.

-Cuando se lo conté a (José María) Muscari fue como música para sus oídos. Ahí mismo me preguntó si me animaba a un topless.

-¿Aceptaste enseguida?

-Le respondí que lo pensaría, pero, al otro día, me llamó para decirme que lo haría esa misma noche. “No hay nada que pensar”, me apuró. Justo a esa función iba a ir uno de mis hermanos, era todo un tema. Está bueno que no me haya dejado pensar, porque los actores somos muy enroscados y, si lo pensamos mucho, no nos decidimos. Él es un hacedor, acciona. De todos modos, en la obra es mucho más fuerte lo que se dice que lo que se muestra.

La aseveración es real, aunque su compañera Gloria Carrá también se atreve a mostrarse desnuda de la cintura para arriba, Nicolás Riera hace un desnudo de espaldas y Diego Ramos se juega apareciendo en escena sin ninguna prenda que cubra su cuerpo.

-En las versiones de Sex no te escudás detrás de un personaje. A pesar que siempre se te percibió como una mujer libre, ¿cómo manejás prejuicios y pudores?

-Hay mucho de lo que José María (Muscari) puso en nuestros parlamentos que lo tomó de charlas privadas que mantuvimos con él. Hay un mix entre lo real y la escritura de ficción que nunca se develará.

En un tramo de la propuesta se hace referencia a cuál sería la reacción de Palito Ortega sentado en la platea del espectáculo. En cambio, Evangelina Salazar asistió a una de las presentaciones de Sex, viví tu experiencia en Gorriti Art Center de Buenos Aires. “Mis padres dijeron que vendrían a verme en febrero, pero, en la función del debut, pensaba que era un poco fuerte lo que decía, así que no sé si quiero que me vean”.

-En la platea se observa una paleta etaria muy amplia, incluso personas muy mayores

-Viene mucha gente grande a vernos, algo que me encanta. He visto mujeres de 90 años que disfrutan mucho del espectáculo.

-La obra, ¿te enseñó algo sobre sexo?

-Un montón. Rompí el pudor que tenía con mi cuerpo. Estrené a los 53 años y no es menor que una convive con un montón de cuestiones que afectan a la propia vida sexual. Lo curioso es que, posiblemente, esos complejos los tuve también cuando tenía veintipico, cuando aún no se es consciente que ese físico no se va a volver a dar. A esta edad, empieza a importar bastante poco la mirada ajena, pero sí tengo que reconocer que hay temas que las mujeres empezamos a tener y que comienzan a afectar nuestro desparpajo a la hora del sexo. Lo que me modificó la versión porteña de Sex fue compartir el escenario con cuerpos que no son hegemónicos. No todos tienen la cola parada.

Nuevo desafío

La segunda temporada de En el barro, ficción de Underground Producciones y Telemundo Studios, derivación de la serie El marginal, está ambientada en una cárcel de mujeres y cuenta con las actuaciones de Ana Garibaldi, Lorena Vega, Silvina Sabater, Gerardo Romano y las incorporaciones de Eugenia “China” Suárez, Inés Estévez y Verónica Llinás, entre otros nombres. “Qué más quiero que trabajar con toda esta gente”. El material se estrenará en el mes de febrero.

El personaje de Ortega es una convicta de la que no se puede develar demasiado dado que la trama implica cierto misterio en torno suyo.

Julieta Ortega tiene cinco hermanos, todos dedicados, de una u otra forma, al mundo del arte y el espectáculo, ya sea desde la actuación, la música, la dirección de cine, la escritura o la producción. “No es frecuente”.

-El arte está en el ADN...

-Hay algo que se trae, pero también, podría no haber sucedido. Los chicos no siempre van para el lado que les marcó el estímulo familiar.

-¿Cómo se dio en los Ortega?

-Fue raro, porque mi mamá era una actriz que, cuando mis hermanos y yo éramos chicos, ya hacía rato que no trabajaba. A ella nunca le importó demasiado su profesión, a tal punto que ganó un premio como actriz en San Sebastián, por su trabajo en la película Del brazo y por la calle, y no lo fue a buscar. ¿Quién gana como mejor actriz en San Sebastián y no va a buscar su estatuilla? Ella comenzó a trabajar de muy chiquita, porque su madre la llevó a hacer eso. En realidad, lo único que quería mi mamá era enamorarse, tener muchos hijos y encontrar una razón para quedarse en su casa.

-Entonces, se descarta la influencia artística de parte materna.

-Exacto, no fue por ahí, quizás sí por el lado de Ana María (Ana María Picchio, además de madrina de Julieta es íntima amiga de Evangelina Salazar).

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-¿Qué sucedió con la influencia paterna?

-No nos hacía demasiado partícipes de sus actividades. No nos llevaba de gira, no íbamos a los sets de sus películas. Sí veíamos a Juan Carlos Altavista, que venía a pasar Navidad a casa, o llegaba a comer Luis Sandrini, porque se querían mucho.

Poco contacto con el show business para Julieta y sus hermanos, aunque una figura, ajena a ese mundo, estuvo muy presente en la casa familiar: “Irineo Leguizamo fue como un padre para mi papá, fue el hijo que el matrimonio no tuvo”, reconoce la actriz, quien heredó la vajilla completa del recordado jockey. “Como Leguizamo había sido muy amigo de Carlos Gardel, luego mi papá heredó corbatas, álbumes de fotos y objetos de Gardel”.

-Entonces, la influencia artística fue transversal.

-No me crié en un teatro, pero a partir de una edad determinada, Ana María Picchio me empezó a llevar a sus grabaciones. Recuerdo cuando conocí a Susú Pecoraro, que acababa de filmar Camila, y no lo podía creer, me parecía tan buena actriz como canchera. Ahí se me empieza a despertar una certeza sobre mi vocación.

-Ser hija de una gran estrella popular, como tu padre, más allá de todo lo positivo habrá habido otra faz menos grata. ¿Cuál fue la contrapartida?

-No íbamos de vacaciones a lugares donde había mucha gente. Mis vacaciones en Mar del Plata eran con mi abuela, mi papá nos mandaba en tren. Con él solo venía a Mar del Plata cuando se presentaba en La movida del verano, el programa de su amigo Juan Alberto Mateyko, o cuando ofrecía un show. He ido a Punta del Este dos días para acompañarlo a algún concierto. No había veraneos en este tipo de ciudades, y una sola vez fuimos a Brasil.

-¿Cómo era el descanso?

-Teníamos una casa en un country y ahí veraneábamos. Jamás iba a lugares públicos con mi papá, no conozco cómo era ir al Italpark con él. A veces nos buscaba en el colegio, pero no se bajaba del auto, y mi mamá no sé a cuántas reuniones de padres fue. Recuerdo mucho la vida puertas adentro. Era una época donde no estaba tan bueno ser hijo de un cantante popular.

-¿Bullying?

-Sí. Era una época donde había bullying por todo, por el color de pelo, por la elección sexual o por ser hijo de un famoso. Hoy los chicos lo viven diferente.

Recuperación

-¿Cómo marcha la salud de tu padre?

-Muy bien.

-Hubo cierta confusión sobre su diagnóstico.

-Tuvo Hérpes Zoster, fue muy doloroso y prolongado. Tenía la mitad de la cara paralizada, con lastimaduras y un dolor interno tremendo. Me decía que sentía como si lo estuvieran arañando por dentro. Tomó mucha medicación, pero no mejoraba. Por suerte, ya pasó y retomó su trabajo. A todos les sugiero vacunarse.

Martín Ortega, su hermano, se encuentra internado en un proceso de rehabilitación por adicciones, una realidad que la familia no ocultó: “También está muy bien, se la está bancando y no es nada sencillo, pero no había otra salida. Era eso o la muerte. Está haciendo un trabajo muy profundo, enorme. La adicción no empieza con la adicción en sí misma, sino mucho antes. Creo mucho en las internaciones y en el trabajo profundo para estos casos. Hace nueve meses que está internado, pero ya realiza salidas pautadas”.

-Ser famoso tiene muchos beneficios, pero llevar una vida pública también implica que se sepa todo sobre la intimidad familiar.

-No sé cómo sería vivir de otra manera. En realidad, no somos mediáticos. Cuando aparece un escándalo es medio externo a nosotros, puede suceder cuando hay una separación, pero no mucho más. De hecho, lo de mi hermano no debería haberse hecho público, pero alguien habló y entonces nosotros respondemos.

-De todos modos, ahí también hay un mensaje para dar.

-Está bien hablar sobre algo que a alguien le puede hacer bien. Cuando sucedió lo de Martín (Ortega), mucha gente se contactó conmigo para ver cómo era el proceso de judicialización. La ley de salud mental en Argentina es polémica y tiene a los familiares atados de pies y manos y poco pueden hacer. Mucha gente me dijo: “Mi hermano se está muriendo y no puedo hacer nada”. No está mal hablar sobre estos temas.

-¿Fue complejo para vos transitar la etapa en la que tu padre se dedicó a la política?

-Cuando él fue elegido gobernador de Tucumán, yo estaba radicada en los Estados Unidos, estudiando con Anna Strasberg. Me quedé allá tres años, así que sólo viví de cerca el último año de su gobernación, pero, en realidad, viviendo en Buenos Aires trabajando. De todos modos, fue difícil.

-¿Por qué?

-Fantaseaba con que la política era el lugar donde se podían cambiar las cosas, pero me di cuenta que es muy difícil salir vivo de ahí. Mi papá lo logró porque era más conocido como Palito Ortega, cantante popular. De hecho, no le interesó seguir y no buscó cambiar la ley para ser reelegido.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/julieta-ortega-su-libertad-sexual-el-costo-de-ser-hija-de-una-estrella-y-como-vive-la-internacion-de-nid16012026/

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