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Kaia Gerber, la imagen viva de Cindy Crawford: de su nueva serie con Ryan Murphy a su conexión con la Argentina

Kaia Gerber es ...

Kaia Gerber, la imagen viva de Cindy Crawford: de su nueva serie con Ryan Murphy a su conexión con la Argentina

Kaia Gerber es ...

Kaia Gerber es la viva imagen de su madre, Cindy Crawford, aunque ella diga que no le llega ni a los talones. Además del innegable parecido físico que lleva en los genes y comparte con la icónica supermodelo de los 90, la joven de 24 años también inició su carrera de la mano del mundo de la moda: a los 10 hizo su primera campaña publicitaria (para Young Versace) y a los 16 debutó en la pasarela; enseguida se convirtió en uno de los rostros más buscados por las firmas de lujo, trabajó codo a codo con el reconocido diseñador alemán Karl Lagerfeld, fue portada de revistas como Vogue e incluso desfiló junto a su madre en la Semana de la Moda de París. Sin embargo, con el correr de los años Gerber decidió enfocarse en su primer y verdadero amor: la actuación. Esta semana, se convirtió en protagonista de Fragmentos, la nueva serie de Ryan Murphy basada en la aclamada novela de Bret Easton Ellis que Disney+ lanzó esta semana.

La ficción, que el miércoles estrenó sus primeros dos episodios (el último llegará a la plataforma de streaming el 9 de septiembre), está ambientada en Los Ángeles de principios de la década del 80 y sigue la historia de un grupo de privilegiados estudiantes que cursan su último año en el colegio de élite Buckley School: son hegemónicos, ricos, comen en los mejores restaurantes, se desplazan en autos descapotables y viven de fiesta mientras sus millonarios padres están de viaje o trabajando. Todo eso, claro, mientras exploran su identidad, los celos, la obsesión, el sexo y los excesos, así como la “muerte” de su adolescencia y el inminente paso a la adultez.

El protagonista es Bret (Igby Rigney), un aspirante a escritor muy observador y ambicioso cuya realidad entra en jaque tras la incorporación de un nuevo estudiante, el magnético y misterioso Robert Mallory (interpretado por Homer Gere, el hijo de Richard Gere), que se convierte en el centro de atención de su exclusivo círculo íntimo integrado por su novia, Debbie Schaffer (Hayes Warner), y sus mejores amigos, Susan Reynolds (Kaia Gerber) y Thom Wright (Graham Campbell). Para colmo, la llegada de este nuevo alumno no solo trastoca su vida social sino que además coincide con el creciente terror que acecha a la ciudad: las sectas y un asesino en serie que desmorona por completo el mundo aparentemente idílico de estos jóvenes.

“Tu corazón se va a romper”

Cuando Ryan Murphy y Bret Easton Ellis (autor de (American Psycho y Less Than Zero) comenzaron a trabajar en la serie, y antes de tener el elenco definido, la primera persona en la que pensaron para el personaje de Susan fue Kaia Gerber, que ya había trabajado para Murphy en la décima temporada de American Horror Story y en el spin-off American Horror Stories, y tiene entre sus créditos las películas Bottoms, Saturday Night y Mother Mary, así como la serie Palm Royale. Además, ella resultó ser fanática del libro (de hecho, tiene su propio club de lectura, Library Science, que fundó en 2020) y estaba siguiendo de cerca las novedades sobre una posible adaptación de la novela The Shards, como se titula originalmente en inglés.

“Lamentablemente, y, en realidad quiero decir afortunadamente, me salteé el proceso de casting. Cuando Ryan me llamó para contarme que iba a adaptar la novela y que tanto él como Bret creían que yo era la indicada para el papel, sinceramente me negué a creerle porque era algo que me emocionaba muchísimo. Me encanta este libro, lo leí apenas salió”, explicó la actriz en diálogo con LA NACION.

“Mientras hablaba con él por teléfono me dije a mí misma que iba a asimilar y aceptar lo que estaba pasando, pero después me obligué a pensar: ‘No te ilusiones, no podés aferrarte a esto porque, si no sucede, tu corazón se va a romper en mil fragmentos’ ”, relató sobre el momento en el que le ofrecieron uno de los roles protagónicos.

“Cuando finalmente empezaron las audiciones fue cuando todo empezó a sentirse real para mí”, agregó sobre la instancia en la que el elenco comenzó a tomar forma, que fue bastante ardua e intensa: duró alrededor de seis meses, casi tanto como el rodaje de la serie, que llevó siete. Un dato que da sentido a la afirmación anterior de Gerber a LA NACION, cuando dijo que “afortunadamente” se salteó el proceso de casting.

Aunque allí, para su tranquilidad y curiosidad, tenía a su propio “hombre infiltrado” que le contaba todas las novedades. Se trata del actor Graham Campbell, quien fue elegido para interpretar a su novio de ficción, Thom Wright, y que también estuvo presente en la entrevista con este medio. “Como lo conocía a Graham y sabía que estaba audicionando, lo estuve molestando las 24 horas del día, los 7 días de la semana para obtener información al respecto”, admitió Gerber.

—Kaia, ya habías trabajado con Ryan Murphy antes. ¿Hubo algo de esa experiencia que pudieras traer a este rodaje?

—Gerber: Había trabajado con Ryan, pero nunca me había dirigido él, y eso es una experiencia completamente distinta. Yo básicamente me crié viendo a Ryan, crecí viendo todas sus producciones. Gran parte de mis gustos y de mi sentido del humor tienen que ver con su trabajo. Miraba Glee religiosamente, igual que Graham.

—Campbell: Yo la volví a ver este año.

—Gerber: Sí, hicimos una maratón en Hollywood.

—Campbell: Vimos Love Story y después Glee, una atrás de la otra. Fueron como 24 horas seguidas de Glee.

—Gerber: También The Glee Project . Somos los fans más grandes de Ryan Murphy de todos los tiempos.

—Campbell: La verdad que sí, un poco lo somos.

—Gerber: Literalmente lo somos. Es una locura. Él no sabe que tiene a dos stalkers entre su equipo.

—Campbell: Pero delante de él nos hacemos los cool.

—Gerber: Sí, aunque en el fondo somos fanáticos incondicionales. Y creo que Ryan lidera con muchísima generosidad: comparte su sabiduría, tiempo y recursos. Confío muchísimo en él y, al mismo tiempo, él confió en nosotros para interpretar a estos personajes. Se generó una relación muy cercana con él. Fue muy amable al abrirnos las puertas de su mundo y al guiarnos como un capitán maravilloso, por eso confío plenamente en su visión. Creo que eso nos ayudó a sentirnos libres para interpretar a estos personajes y explorar este universo.

—Estuvieron todos juntos los siete meses de rodaje. ¿Cómo se forjó la química con sus compañeros de elenco?

—Gerber: Pasábamos muchísimo tiempo juntos recorriendo la ciudad. Hayes , por suerte, tenía un descapotable y pasaba a buscarme. Tocaba bocina y yo me subía a su auto. Era muy Debbie, Susan y Tom.

—Graham: Y yo iba atrás. Ni siquiera me abrían la puerta. Tenía que saltar por arriba del costado del auto para sentarme atrás. Ellas se reían de cualquier cosa, pero yo no escuchaba por el viento. Les decía todo el tiempo: “¿De qué se están riendo, de qué están hablando?”. La pasamos genial.

Kaia Gerber y Hayes Warner

—Gerber: En muchos sentidos, nuestra experiencia fuera del set se parecía muchísimo a lo que después filmábamos. Salíamos del estudio y vivíamos situaciones muy similares a las de nuestros personajes... A excepción del asesino en serie, claro.

—Graham: Sí, era inquietante. Había como un reflejo entre una cosa y la otra.

—Gerber: Exacto. Muchas veces, cuando filmás, tenés que dejar el mundo exterior de lado. Pero nosotros tuvimos la suerte de poder incorporarlo.

—Graham: Éramos un grupo de jóvenes que realmente se quería mucho y estaba viviendo en Los Ángeles. Cuando la historia se traslada a Nueva York... Bueno, ahí la cosa cambia (risas).

La ayuda de Cindy Crawford

La estética del personaje Susan Reynolds con su perfecto peinado batido lleva al espectador a parpadear para preguntarse a quién está viendo en pantalla: ¿Kaia Gerber o Cindy Crawford? Curiosamente, la actriz de 24 años reveló que tuvo que acudir a su madre supermodelo para entender la veracidad del estilo ochentoso que estaba retratando la serie de Murphy.

“Recuerdo haber llamado a mi madre y decirle: ‘¡Imposible que te peinaras así para ir al colegio!’”, declaró a Entertainment Tonight. “Y ella me respondió: ‘¡Claro que lo hacía!’”, algo que le resultó difícil de entender a la propia Kaia. “Así que mi mayor pregunta fue: ‘¿Esto es realista?’. Y ella me dijo: ‘¡Sí!’. Me contó que se levantaba a las 4 de la mañana y me mostró fotos donde tenía exactamente ese mismo peinado a sus 17 años”, comentó Gerber.

Fuera de la pantalla, en la premiere mundial de Fragmentos que se llevó a cabo en Nueva York el 27 de julio, la actriz y modelo volvió a dejar a todos boquiabiertos por el parecido físico con su madre.

¿Otro dato peculiar que la relaciona con la legendaria modelo de los 90, además del vínculo filial? En la ficción, Gerber comparte pantalla (¿y chispazos románticos?) con Homer Gere, el hijo de Richard Gere, con quien Cindy Crawford estuvo casada entre 1991 y 1995. Sin embargo, los jóvenes actores recién se conocieron en el set de la serie que ambos protagonizan, y fue Gerber quien decidió sacar el tema con su colega para romper el hielo y restarle peso mediático a la historia personal de sus padres.

Kaia Gerber y Homer Gere, hijos de Cindy Crawford y Richard Gere¿Otra nepo-baby?

Sin caer en el estereotipo de la “reina de la secundaria”, el personaje de Gerber es el de la alumna perfecta, presidenta del consejo estudiantil, popular pero no superficial, empática, solidaria y hermosa, la amiga y la novia que todos desean tener y por cuya atención compiten en secreto. Pero, a medida que avanza la historia, esa imagen comienza a resquebrajarse y la propia Susan empieza a indagar y a explorar quién es realmente más allá de las expectativas que los demás tienen sobre ella.

Ese punto de su personaje parece dialogar con la propia imagen pública de Gerber, que ella misma tuvo que redefinir desde que empezó a dar sus primeros pasos como modelo y actriz. “Prácticamente tuve que desmentir a la gente antes de tener la posibilidad de demostrar mi propio valor. Todos tenían ideas preconcebidas muy arraigadas sobre quién era yo”, dijo a sus 18 años en una entrevista con i-D en la que también contó que, para superar los prejuicios que había sobre su persona, siempre se aseguró de, por ejemplo, ser puntual, aprenderse los nombres de todos sus compañeros de trabajo y no perder la empatía. “Tenés que esforzarte por demostrar que no sos un monstruo, incluso en tus peores días. Si no estás siempre impecable, la gente no te entiende. Todos creen conocerte, pero no es así”, sostuvo.

Sin embargo, la hija de Cindy Crawford y el empresario Rande Gerber nunca renegó del mote de nepo-baby con el que se suelen pelear muchos hijos de celebridades. En más de una oportunidad, remarcó que es consciente de su privilegio y de las puertas que le abrió su apellido, así como los contactos y consejos valiosos a los que tuvo acceso gracias a sus padres, aunque cree firmemente que, para mantenerse en carrera, todo depende del talento, la disciplina y la amabilidad que uno demuestra en un entorno laboral. Y que, por sobre todo, “ningún artista va a sacrificar su visión por el hijo de otra persona”.

Su conexión con la Argentina

En su breve entrevista con LA NACION, Kaia Gerber dijo que, a pesar de nunca haber visitado la Argentina, mantiene cierta conexión con el país a través de la también actriz Camila Morrone, hija de Lucila Polak.

“Nunca estuve en el país, pero mi mejor amiga es argentina y la adoro. También adoro a su mamá, que creció allá. Así que amo la Argentina. Y me dio muchísima tristeza que hayan perdido , lo siento mucho por ustedes”, concluyó amablemente su contacto con este medio.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/series-de-tv/kaia-gerber-la-imagen-viva-de-cindy-crawford-de-su-nueva-serie-con-ryan-murphy-a-su-conexion-con-la-nid07082026/

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